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jueves, 11 de febrero de 2016

La Virgen del canónigo Juris van der Paele. (1436)




Nos encontramos ante una obra pictórica del arte gótico, para ser más exactos, estamos frente a la Virgen del canónigo Juris Van der Paele.

Como es característico de la pintura flamenca del siglo XV, se trata de una obra pintada al óleo sobre tabla. Concretamente ésta la realizó Juan van Eyck en el año 1436, y en la actualidad se expone en el Museo de Brujas, en Bélgica.

Los pintores flamencos hicieron evolucionar enormemente la técnica de la pintura al óleo, y las características de este material pictórico hizo que llegaran a un extraordinario virtuosismo a la hora de pintar hasta los más ínfimos detalles.
En cuanto a la composición, se basa en la presencia central de la Virgen con el Niño, cuya presencia sirve de eje de simetría para toda la escena. Y a los lados se ve al canónigo Van der Paele introducido por dos santos, que en concreto son san Jorge que hace el gesto de presentarlo y San Domiciano. Y ubica todo el episodio en la estancia de un edificio de características románicas.

Pero de todo el conjunto lo que más llama la atención es cuando nos fijamos en la minuciosidad de los detalles que fue capaz de representar el autor. Por ejemplo en las escenas que se identifican en los capiteles labrados, o en las telas de los vestidos, o en los tapices. Incluso en el rostro del canónigo se pueden descubrir las manchas faciales que tenía en la vida real.


Figura del canónigo Van der Paele, podemos 

observar con gran minuciosidad, sus detalles

faciales y las venas de la parte de la cabeza.














Figura  de San Donaciano.















Figura de San Jorge.













Y no acaban aquí las sorpresas al observar detenidamente y de cerca esta obra. En la armadura que porta san Jorge, una armadura tan pulida que se descubre reflejado el pintor. Es decir, como ya había hecho en su gran obra maestra, el Matrimonio Arnolfini, aquí también van Eyck vuelve a romper el espacio, e incluye elementos que salen del formato bidimensional de la tabla.

Para que el pintor lograra semejante grado de detallismo, por ejemplo en los bordados o incluso en las letras del libro que se pueden leer, se supone que usaba lentes de aumento a la hora de realizar sus obras.


Más arriba se ha dicho que ubica la escena en una arquitectura románica. Y los estudiosos consideran probado que este pintor, cuando pintaba este tipo de arquitectura era para ambientar escenas del Antiguo Testamento. Mientras que cuando representaba escenas del Nuevo Testamento prefería ambientarlo con arquitecturas góticas.


La talla artística de Juan van Eyck es enorme, no sólo por su capacidad para pintar nimios detalles, sino también por su enorme talento para el retrato. Basta observar la captación psicológica que aquí hace el canónigo, algo que también se puede ver en otra de sus grandes obras, realizada el año anterior: la Virgen del canciller Rolin. De hecho, los investigadores piensan que esa captación psicológica era lo que más le interesaba al autor, ya que su maestría pictórica hacía que le fuera relativamente sencillo pintar con un naturalismo y un realismo total. Tanto es así que por las manchas faciales que se descubren en el rostro del canónigo van der Paele, se puede llegar a hacer un diagnóstico de posibles enfermedades que tendría este personaje.

Van Eyck fue el pintor oficial de la corte de Felipe el Bueno de Borgoña. En 1428 realizó un viaje a España dónde la influencia de la pintura flamenca fue enorme ya que surgirá el estilo Hispano-flamenco. También en Francia o Alemania veremos como los pintores de esto países incorporarán los procedimientos pictóricos y tratamientos de la imagen flamencos en su pintura. Además, también en la Italia renacentista veremos como se introducirá el empleo del óleo.

Por último, aquí dejo un vídeo sobre la vida de los hermanos Van Eyck:


Le Beau Dieu 1230.



Nos encontramos ante una obra escultórica del arte gótico, para ser más exactos, estamos frente a Le Beau Dieu (el bello Dios), erigido en el año 1230 y situado en el parteluz de la portada occidental de la Catedral de Amiens, en Francia.

El Beau Dieu es un Cristo humanizado, y que el historiador Pijoán alabó como la "representación más excelsa de un gentil hombre del norte de Francia, culto y civilizado". Aunque el Beau Dieu suplantara al Pantocrátor, tienen detalles en común bastante apreciables: la biblia en la mano izquierda y la mano derecha bendiciendo.

Se trata de un relieve alto, de carácter plástico. El material utilizado para realizar la escultura es la piedra, que como hay que recordar, crea un aspecto compacto de solidez y permite una vida más duradera a la obra. El tema es claramente religioso.

Portal del Juicio Final, Catedral de Amiens


El gran portal central o del Juicio Final tiene a sus lados otros dos portales más pequeños: el de la Virgen, a la derecha del espectador, y el de San Fermín, a la izquierda.

El tímpano por encima de la puerta principal está decorado con una representación del Juicio Final, cuando, según la tradición cristiana, los muertos resucitarán y serán juzgados por Cristo. Este tímpano está dividido en tres registros. En el nivel inferior, los resucitados salen de sus tumbas al sonido de las trompetas. El arcángel San Miguel y su balanza se encuentran en medio de ellos para hacer el pesaje de las ánimas. En la parte inferior de la escena, un demonio intenta provocar un engaño haciendo que la balanza se incline a su favor. En el registro intermedio, los condenados están separados de los escogidos y desnudos, son arrastrados por los demonios y dirigidos a la boca del monstruo, el Leviatan. En el registro superior, se encuentra Cristo en su trono, con las manos levantadas y el torso desnudo mostrando sus heridas. Está rodeado por la Virgen María y San Juan, que arrodillados interceden por la salvación de las almas; también hay ángeles que portan los símbolos de la Pasión.

La representación del infierno y el cielo está en las dovelas de las arquivoltas inferiores al tímpano. En el cielo, primero se ven las almas reunidas al lado de Abraham. Después se dirigen hacia una ciudad que representa la Jerusalén celestial. La representación del infierno, como se muestra, es muy similar a la de Notre-Dame de París. Se ven jinetes desnudos sobre caballos, evocando el Apocalipsis.

En el centro del pórtico central, sobre el parteluz, se encuentra una escultura de Cristo Salvador, El Bello Dios de Amiens, una magnífica representación de Cristo. La figura de Jesús aparece bendiciendo con la mano derecha y con la izquierda sostiene los Evangelios, pisando una serpiente. Bajo su figura, al pie del pilar, la imagen del rey Salomón. En ambos lados de la doble puerta se hallan las grandes estatuas de los doce apóstoles y los cuatro profetas mayores. De izquierda a derecha sucesivamente: los profetas Daniel y Ezequiel, seguidos por Simón o Judas, Felipe, Mateo, Tomás, Jaime el Menor y Pablo. En la siguiente secuencia: Pedro, Andrés, Jaime el Mayor, Juan, Simón o Judas, Bartolomé, y los profetas Isaías y Jeremías. En su base, se puede ver una serie de medallones lobulados que representan los vicios y las virtudes. Lateralmente en la parte derecha de la puerta, entre la puerta del Juicio y la de la Madre de Dios, hay otra serie de medallones con otras escenas, entre ellas, Jonás saliendo del cuerpo de la ballena


Parte lateral izquierda
                                     

Parte lateral derecha

Papel de la escultura gótica

La portada gótica sigue cumpliendo la misma función caterquética y docente que ejerció durante el Románico. Las diferencias hay que buscarlas en la supremacía de la escultura sobre los elementos arquitectónicos que configuran el portal, en la masiva presencia de imágenes, en la novedad iconográfica de los temas y en su composición naturalista.

Otra innovación que enmascara la estructura arquitectónica son las arquivoltas esculpidas. Paralelamente, comienza a desplegarse un exuberante ornato florar, en el que las ramas, los tallos del rosal y los sarmientos de la vid cubren de vegetación los perfiles tectónicos.

La invasión de imágenes se explica por la necesidad narrativa, por el apuntamiento ojival del tímpano, que ofrece un mayor espacio representativo, y por hacer concordar el número de portadas con las naves transversales y longitudinales del templo.

La piedad popular rinde culto en las portadas a los santos protectores, a los mártires milagreros y a los patronos de las ciudades, aunque la principal fuente de inspiración iconográfica es el Nuevo Testamento. Se representan los doce apóstoles y los cuatro Evangelistas. El Maiestas Domini, es suplantado por el Beau Dieu, un Cristo Humanizado, lleno de bondad.

La mayoría de las catedrales francesas, alemanas y españolas están consagradas a Santa María. Notre-Dame de París le dedica cuatro puertas, desarrollando un ciclo mariano en el que tienen cobijo desde la Presentación de la Virgen niña en el templo hasta su gloriosa Asunción y Coronación. Sus frecuentes milagros y apariciones durante el siglo XIII la habían aproximado tanto a los hombres, que la Virgen Dorada de Amiens y la Virgen Blanca de Toledo, aparece como una doncella coqueta que sotiene al Niño en sus brazos y gira la cabeza sonriente.

La composición de estas imágenes marianas, levemente arqueadas y animadas de viveza, inauguraba el naturalismo gótico, quebrando para siempre el hieratismo de la ley de frontalidad románica.

Dentro del templo, encontramos el retablo que decora la capilla principal. Se concibe como una portada interior, confeccionada en madera policromada. La principal causa de este desarrollo era la necesidad de embellecer el altar mayor. El programa iconográfico que reciben los retablos puede ser pictórico o escultórico, y la disposición que adoptan las tablas y los relieves es la de casillero.

Cataluña optó por los retablos pintados, y durante la segunda mitad del siglo XIV el taller barcelonés de los hermanos Serra surtió de obras a toda la región.

Castilla prefirió los retablos escultóricos flamencos. A lo largo del siglo XV, Bruselas, Malinas y Amberes se convierten en centros de exportación de retablos, inaugurando en Europa un gran comercio artístico a gran escala. Paralelamente, se afincan en las ciudades castellanas retablistas nórdicos con el objetivo de hacer fortuna. 

Por último, aquí os dejo un vídeo muy breve donde se explican las características y motivos de la escultura gótica.



domingo, 7 de febrero de 2016

Políptico de San Bavón de Gante

Nos encontramos ante el Políptico de San Bavón de Gante. Es una obra perteneciente al arte gótico, concretamente a la pintura gótica; el autor de esta obra es Juan Van Eyck.  




El políptico de San Bavón de Gante tiene dos vistas. La vista cerrada y la vista abierta.

En la vista cerrada observamos doce retratos o dibujos religiosos. Los cuatro de la parte superior representan a dos de los evangelistas y a dos acompañantes de la Virgen con algunas de las citas textuales de La Biblia. En las cuatro imágenes centrales encontramos una única representación, una única escena, que es la anunciación del embarazo de María; en esta representación aparecen el arcángel San Gabriel y la Vigen con una paloma sobre la cabeza que representa la divinidad; esta representación esta descontextualizada porque el escenario en el que se produce es típico de la época en la que se realiza la imagen y no es el escenario en el que se supone que ocurre esta acción. Por último, en las cuatro imágenes inferiores encontramos una deesis y dos esculturas de dos de los apóstoles.

En la vista abierta tenemos otras doce imágenes. En los dos extremos superiores encontramos a Adán y Eva. A la derecha de Adán está representada la rendición del pecado; y, a la izquierda de Eva se representa a los ángeles musicales. En las tres imágenes superiores centrales se representa otra deesis en la que encontramos en el centro a Jesús con la tiara papal, en actitud de bendecir, y con un cetro en la mano izquierda; a la derecha de este encontramos a San Juan Bautista también en actitud de bendecir y con el evangelio en su mano izquierda; y, por último, a la izquierda de Jesús encontramos a la Virgen María leyendo un libro para demostrar su sapiencia que consiguió ella sola y sin ayuda.

En la parte inferior de la vista abierta hay cinco imágenes que representan una única escena. En esta escena final del políptico aparecen en un lateral los jueces justos y los caballeros, en el centro la adoración del cordero místico, y en el otro lateral los ermitaños y los peregrinos.

En la imagen central de la parte inferior de a vista abierta del políptico, la adoración de cordero místico, aparece una luz resplandeciente que es Dios, el cordero en el centro como fuente de la vida, a la izquierda los Santo Profetas, y a la derecha los doce ángeles, los apóstoles y los papas.

Esta obra pictórica del Políptico de San Bavón de Gante se encuentra en la capilla de Jodocus Vijd, en la Catedral de San Bavón, en Gante, Bélgica, Francia. Es una obra de 1432 realizada por Juan Van Eyck.

Virgen Blanca de la Catedral de Toledo

Nos encontramos ante la Virgen Blanca de la Catedral de Toledo. Esta obra pertenece al arte gótico; concretamente a la escultura gótica. 


Esta obra destaca por mostrar una figura alegre y de madre de la Virgen que hasta entonces no se había concebido de esta manera. En esta imagen observamos como la virgen sostiene en brazos con su mano izquierda al niño Jesús y con la derecha le aguanta por el pecho para que se mantenga recto. Podemos ver también como el niño le acaricia la cara con ternura y suavidad. 

En esta escultura podemos observar un ligero contraposto en el que apreciamos como la Virgen apoya suavemente su peso y el del niño sobre una pierna. Podemos ver también que as ropas de la virgen y del niño presentan movimiento en sus pliegues y son de color blanco, celeste, y con adornos de color dorado. Comprobamos también que la Virgen lleva una corona dorada y que tanto ella como el niño son rubios.

La Virgen Blanca de la Catedral de Toledo se encuentra en Toledo, España. Fue realizada en el siglo XIV. Es de color blanca y recibe el nombre de Virgen Blanca para hacer honor a la pureza de la Virgen y de su hijo.

Notre Dame de París

Nos encontramos ante la catedral de Notre Dame de París; esta obra es una obra arquitectónica perteneciente al arte gótico; concretamente a la arquitectura gótica.


Observamos la fachada de la catedral que pertenece a la arquitectura gótica de iniciación. Como podemos ver, la fachada puede dividirse en tres cuerpos.

En el cuerpo inferior tenemos las puertas que tienen una estructura abocinada hacia el exterior. Nos encontramos que hay tres entradas; una central y a sus lados, en las que se repite la estructura.Los arcos de las entradas son arcos de medio punto apuntados y sus intrados están decorados con esculturas repetitivas que mantienen su posición a lo largo de todo el arco. Las jambas de los arcos son esculturas de los santos y de los personajes que aparecen en La Biblia. El mainel o parteluz de la entrada encontramos un Cristo en actitud de bendecir con el evangelio en la mano izquierda y la mano derecha alzada y preparada para bendecir; es una entrada más confortadora y benévola que en la arquitectura de catedrales de artes anteriores. Tanto el Cristo del mainel como las esculturas de las jambas están individualizadas y protegidas con un doselete. Por último, en la entrada encontramos el tímpano, que también está decorado, en el tímpano de estas entradas se representa a Jesús sentado en su trono con los apóstoles a sus lados, y debajo a una serie de personas que esperan para verlo.


A continuación, encontramos el cuerpo del centro; en este cuerpo encontramos tres calles. En las calles laterales se repite la estructura. En ellas encontramos dos grandes vanos o vidrieras introducidas mediante arcos abocinados hacia el exterior; al igual que en las entradas, las jambas de los arcos de los ventanales son columnillas finas en repetición y de fuste liso. El tímpano de los vanos está decorado con un rosetón ciego; es decir, en su fondo no se observa el interior, sino la pared. En las albanegas de los arcos; tanto de las calles laterales como de la calle central. encontramos decoración en forma de tribal; es decir, con forma de trébol. El parteluz de las vidrieras tiene decoración escultórica. Finalmente en la calle central tenemos un rosetón gigante con vidrieras que sirve para aportar luz al interior, el rosetón está decorado con "nervios" que se unen en el centro. En la base interior del rosetón son tres esculturas; dos ángeles a los lados y en el centro la Virgen con el niño. 


Y, por último, el cuerpo superior y final, son dos torres inacabadas y desiguales debido a la falta de dinero y subvenciones para acabar la obra. Las torres; al igual que en los cuerpos anteriores, repiten su estructura en la medida de lo posible. En las torres encontramos dos vanos para proporcionar luz al interior. Los vanos están introducidos por jambas y arcos abocinados hacia el exterior. Los capiteles de las columnillas acaban con cruces. Y, por último, encontramos las gárgolas, que son figuras monstruosas que se encuentran en los bordes de la barrera de seguridad de las torres.


La planta de la catedral de Notre Dame de París es una planta de salón típica de la época dividida en cinco naves, con una gran cabecera y con múltiples absidiolos en ella. Aunque no se aprecia demasiado, el transepto, se prolonga un poco hacia el exterior y en uno de los extremos del transepto hay una entrada más.



La catedral de Notre Dame de París se encuentra en París, Francia. Fue construida en 1163; y se encuentra inacabada porque el dinero que se poseía para la realización de esta obra no fue suficiente para comprar más materiales de los que se necesitaban y nadie pudo continuar financiando esta obra arquitectónica. 

La Catedral de Notre Dame de París es la base y la inspiración de muchas catedrales posteriores como la catedral de León o la catedral de Chartres

sábado, 6 de febrero de 2016

Frescos de la Basílica de Asís.

Nos encontramos ante las obras pictóricas, pertenecientes al arte gótico, del famoso pintor florentino Giotto (Colle di Vespignano, 1267 – Florencia, 1337), que plasmó en la Basílica de Asís.  Giotto rompió con la 'manera griega' y abrió las puertas de la 'manera latina': un lenguaje pictórico moderno, en el que triunfa el volumen plástico, la realidad del paisaje y la gravedad humana.  

Sus composiciones son emotivas, frescas, llenas de vida e irradian un espíritu humano intemporal. No tenía conocimientos técnicos avanzados de anatomía o perspectiva, pero destacó por su realismo en su tiempo y sus pinturas eran consideradas "milagros del naturalismo" por sus contemporáneos. Fue el iniciador del espacio tridimensional en la pintura europea y contribuyó a la creación del Renacimiento Italiano al pintar figuras modeladas y humanistas en perspectiva.
Su importancia en la historia del arte es tremenda. No solo por sus innovaciones en el ámbito de la pintura, sino porque consiguió alcanzar un estatus de reconocimiento social excepcional para un artesano.

Estas novedades comienzan a materializarse en las Historias franciscanas de la Basílica de Asís: una serie de veintiocho frescos que pinta en 1298 sobre la vida de Poverello, Santo de los Pobres, según aparecía narrada en los textos oficiales de la orden. En cada panel del ciclo las figuras se destacan con colores y formas macizas. En los fondos, el paisaje se dilata; en algunas escenas incorpora animales y en otras aparece la arquitectura con edificios cortados a propósito, para que el devoto compruebe la acción que se desarrolla en su interior. 

Aquí os presento los frescos más importantes:
La Visitación.


La Natividad.


La Adoración de los Reyes Magos.


La Presentación en el Templo.


La Matanza de los Inocentes.


El Viaje a Egipto.


El Regreso a Jerusalén.


Cristo hablando con los doctores con un logrado estudio de la perspectiva lineal.



La Crucifixión. Es una de las representaciones más primitivas de Giotto, ya muestra el mismo gusto que mantendrá el resto de su vida a la hora de representar este tema. Cristo con el paño de pureza hasta las rodillas pero transparente, lo que aprovecha para realizar un esbozo de estudio anatómico.


Milagros de San Francisco: La muerte y La Resurección del niño Sessa.



Francisco entrega su manto a un pobre. La escena está enmarcada entre dos altas montañas sobre las que se representan dos mundos, dos formas de vida: una ciudad y un monasterio, a sus pies Francisco entrega su capa a un pobre, parece haber decidido ya a qué mundo pertenece.


Renuncia de los bienes del Mundo. Ante el enfrentamiento con su padre por su decisión de dedicarse plenamente a Dios y acusado de esquilmar los bienes familiares, Francisco no tiene reparos en desnudarse delante de todos en la plaza de Asís y entregar sus ropas a su padre en un gesto de renuncia de todos los bienes materiales. El obispo de Asís cubre con su túnica la desnudez del santo. De nuevo dos ambientes enfrentados: la vida en el mundo y la vida en Dios.


Visión del Carro de Fuego. Mientras unos hermanos duermen en el interior de una iglesia, otros en el exterior son testigos de una visión única que presenta a San Francisco volando en un carro de fuego. Se presenta así a Francisco como el nuevo líder de la cristiandad.


Exorcismo en Arezzo. Durante la guerra civil en Arezzo, San Francisco vio gran cantidad de demonios sobre la ciudad y llama al hermano Silvestre para que los expulse con un exorcismo, éste aparece levantando sus manos y ordenando a los demonios que abandonen la ciudad. La pintura muestra en los laterales dos construcciones monumentales, a la derecha la ciudad rodeada por una gran muralla y a la izquierda una gran iglesia. Una gran grieta en la tierra separa los dos ambientes, por un lado la paz y la fe y por el otro la guerra y el pecado. Por las puertas de la ciudad asoman ciudadanos que observan la escena.


Milagro de la Primavera. Se trata de uno de los frescos que resultó más dañado en el terremoto de 1997. Aparece Francisco orando por agua ya que el hombre que le prestó la mula está muerto de sed, por eso aparece en el suelo luchando por el agua que milagrosamente empieza a surgir de la roca, mientras otros dos franciscanos departen ajenos a la escena. Destaca el detallismo con el que Giotto ha realizado el asno.


San Francisco predicando a los pájaros. Las aves atienden las palabras del santo que luego las bendice y es solo entonces cuando echan a volar. Otro fraile asiste impresionado a la escena. Encontramos mayor detallismo en la realización de los paisajes que en otras pinturas de Giotto.


Muerte y Ascensión de San Francisco. Viendo cercana su muerte, Sen Francisco se trasladó a una pequeña iglesia para morir rodeado de sus hermanos. En la misma representación, Giotto introduce el ascenso de su alma al cielo y la celebración de sus exequias. Para ello establece tres diferentes niveles, el más bajo con la muerte, el segundo con la celebración de exequias y el tercero refleja el Reino Celestial recibiendo el alma del santo, siendo la imagen del santo mostrando los estigmas dentro de una orla la que preside el conjunto.

Ayuntamiento de Bruselas

Nos encontramos con una obra arquitectónica, perteneciente al arte gótico, concretamente con el Ayuntamiento de Bruselas, Bélgica. Fue construido en varias fases, la parte más antigua fue supervisada por el arquitecto Jacob van Thienen. En 1444 se inició una ampliación, que incorporó una segunda ala diseñada por el arquitecto Guillaume de Voghel, que en 1452 también construyó el Aula Magna. En 1499 Carlos el Atrevido puso la piedra fundamental del octógono de la torre, ideado por Jan van Ruysbroek, el arquitecto de la corte de Felipe el Bueno, siendo acabado en 1455.


El Ayuntamiento de Bruselas se encuadra dentro de la arquitectura civil del siglo xv. Durante este siglo los Países Bajos gozaron de una fuerte prosperidad económica que explica la suntuosidad de sus edificios civiles, tanto ayuntamientos como lonjas comerciales y viviendas.

Este edificio consta de tres plantas, la inferior es de carácter porticado, mientras que en las otras dos se abren alargados ventanales. El tejado es a dos aguas. La fachada está repleta de filas de estatuas, destacándose también su tracería.
La parte baja de la torre está rematada por cuatro torrecillas libres, situándose en su parte superior tres pisos transparentes, siendo rematada la parte superior con una aguja calada de tracería, al igual que las iglesias alemanas. Finalmente, en su extremo se sitúa una estatua dorada representando al patrón de la ciudad el arcángel Miguel matando a un dragón.

Los ayuntamientos se situaban en el centro de la ciudad. La necesidad de representación política precisaba la construcción de altas torres, así las atalayas (torres de ayuntamiento e iglesias), tenían las mismas funciones, se utilizaban para avisar a la ciudadanía en caso de peligro, y sus semejanzas cada vez fueron mayores. Los ayuntamientos más destacables en la arquitectura del siglo xv en los Países Bajos, a parte del de Bruselas, son los de Brujas, levantado por el conde de Flandes, Louis de Mâle, con una importante fachada que da a la fachada pública, y el de Lovaina, que ofrece un aspecto más decorativo.

Desde el siglo XIII los Países Bajos experimentan un crecimiento económico importante debido a la producción de lana y paños, junto con una incipiente industrialización y capitalismo, por ello las clases burguesas buscan reafirmar su poder político y autogobierno mediante una arquitectura grandiosa, característica del gótico, máximo exponente de una forma de propaganda y un elemento de poder.
A los ayuntamientos, hay que añadir las lonjas de paños (Hallen), hospitales y otras instituciones caritativas. Estas construcciones desde un punto de vista formal no presentan diferencias sustanciales respecto a la religiosa. Las nuevas oligarquías urbanas buscan cambiar la imagen de la ciudad con esta nueva arquitectura civil, dejando de ser la catedral el símbolo arquitectónico de la ciudad.

Notre Dame de Reims

Nos encontramos ante una obra arquitectónica, perteneciente al arte gótico, concretamente con la Catedral de Notre Dame, situada en Reims, Francia. En el espléndido catálogo de catedrales europeas, Reims representa el ideal arquitectónico de la armonía gótica y el símbolo de la realeza francesa, al tenerse que coronar obligatoriamente a los monarcas en su recinto.


La fachada de la Catedral de Reims se encuentra dividida por tres puertas de arcos apuntados abocinadas. Los tímpanos están ocupados por vidrieras mientras que la decoración escultórica ha pasado a ocupar la parte superior, sobre las portadas y enmarcadas por gabletes. Esta decoración es peculiar de Reims y es uno de los elementos que nos permiten su identificación. Sobre la portada se abre un gran rosetón en el centro, así como ventanas con tracerías góticas en ambos flancos. Ésta se remata con un friso formado por esculturas de reyes y a los lados dos torres de sección cuadrada que destacan por su fina decoración a base de tracería gótica que hacen de las torres un de juegos de vanos y muros que crean un efecto de gran ligereza.

El lateral del edificio lo vemos recorrido por los contrafuertes exteriores y los arbotantes, uno de los grandes prodigios del gótico, que recogen los empujes laterales de las bóvedas interiores permitiendo la apertura de grandes vidrieras que iluminen el interior. Así mismo podemos ver la nave del crucero, de mayor altura que las laterales que nos indica que nos encontramos ante una planta de cruz latina.



La catedral de Reims, es junto con la de Chartres y Amiens, los tres ejemplos por excelencia de la arquitectura gótica francesa. Este edificio muestra las características del nuevo estilo, la búsqueda de la altura y la ligereza del edificio, visible por la gran cantidad de ventanas y vanos que predominan sobre el muro en contraposición al estilo románico de épocas anteriores. 
Esta nueva concepción arquitectónica se debe fundamentalmente a los avances que se logran en los sistemas de cargas de manera que arbotantes y contrafuertes recogen el peso de las bóvedas del exterior liberando al muro de la función de carga y haciendo posible la apertura de grandes ventanas y rosetones que inundan el interior del templo de luz que, fragmentada en colores a través de las vidrieras, parecen anticipar al cristiano una visión terrenal de la Jerusalén celestial. 
Está decorada con esculturas, éstas también muestran un cambio en la sensibilidad religiosa, de manera que el naturalismo irá ganando terreno, las esculturas irán liberándose de su marco arquitectónico y comenzarán a expresar sentimientos que, como el ángel de la Anunciación de la jamba de la portada central, sonríe en una expresión amable que poco o nada tiene que ver con la escultura románica.


La construcción del edificio puede rastrearse con facilidad, gracias a que los diferentes maestros que se sucedieron en la dirección de las obras, grabaron su nombre en el laberinto que adorna el pavimento de la nave central y tuvieron la precaución de constatar su labor en tan formidable fábrica.

Los planos se deben a Jean de Orbais, quien proyectó una descomunal cabecera, que ocupa la mitad del templo. Le sustituyó Jean le Loup, que edificó el atrofiado transepto e inició las naves, inagurándose el monumento en 1241. Posteriormente en 1244, Gaucher de Reims prolongó las crujías y decoró las tres puertas de los pies. Por último, en 1255, Bernard de Soisson timmbró la fachada con un rosetón calado de trazado nervioso. El ascendente espacio interior de Reims, bañado de claridad, resultó un alarde técnico y un prodigio místico de la época.

El gótico, del que la Catedral de Reims es uno de sus primeros y más bellos ejemplos, sembrará las ciudades europeas de hermosas catedrales, templos y edificios en los que la búsqueda de la luz y la elevación de sus elementos arquitectónicos serán los elementos más reconocibles.