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sábado, 23 de enero de 2016

Maiestas Mariae 1123.




Nos encontramos frente a una obra pictórica del arte romano, para ser más exactos, estamos frente al Maestro de Tahull, que representa a la Maiestas Mariae recibiendo la adoración de los Reyes Magos. Es una pintura al fresco de revestimiento mural que tiene su origen en el 1123 y se encuentra en el Museo Nacional de Arte de Cataluña (Barcelona).


Procede de la iglesia leridiana de Santa María, de Tahull. Su iconografía como Trono del Salvador y mediadora entre Dios y los hombres deriva de la Theotocos bizantina. La presencia de los Reyes Magos, componiendo el misterio de la Epifanía, está inspirada en el evangelio apócrifo del Pseudo Mateo: “Después de transcurridos dos años vinieron a Jerusalén unos Magos […] la estrella iba delante sirviéndoles de guía […] entraron en la casa y encontraron al Niño en el regazo de su Madre”

El tema representado es la Maiestas Mariae, iconografía bizantina derivada de la Virgen Kiriotissa. En ella, la Madre sirve como trono del Hijo, rodeados ambos por la mandorla mística. Cristo, con el pergamino de la Ley en la izquierda, bendice con la derecha mientras recibe el homenaje de los Reyes Magos (Epifanía). Estos llevan las ofrendas con las manos veladas en señal de respeto, iniciando Melchor una genuflexión o proskinesis ante la divinidad. Sobre sus cabezas aparecen las estrellas del relato evangélico.

En la zona inferior aparece, bajo una galería de arcos, el Colegio Apostólico compuesto, de izquierda a derecha, por: San Andrés, San Pedro con su pelo blanco, San Pablo, representado calvo, y San Juan Evangelista que sostiene su libro con la mano velada, señalándolo con el dedo.

La división entre ambas zonas se realiza a través de una cinta continua representada de forma zigzagueante en perspectiva.


La técnica empleada es el fresco sobre revoco de yeso y con retoques al temple.

La composición es simétrica y adaptada al marco. El eje, tanto visual como temático, es la Virgen con el Niño en la parte superior, utilizando la ventana real del ábside en la zona inferior. A ambos lados se desarrollan figuras en paralelo que en el Colegio Apostólico son organizadas por medio de recursos arquitectónicos (arquería simulada). Junto a la Virgen, y debido al número impar de los personajes, el autor recurre a una serie de recursos para equilibrar la imagen. Entre ellos se destaca la postura de piernas abiertas de Melchor que, en espacio, ocupa la misma zona triangular de Gaspar y Baltasar. Por otra parte, el leve giro de Cristo, bendiciendo hacia nuestra izquierda, refuerza visualmente esta zona, dejando ambas partes equilibradas.


El dibujo, como es habitual en la época, resulta fundamental en la creación de la imagen. Para los perfiles se utilizan líneas gruesas que separan las figuras y delimitan los distintos campos cromáticos. También son empleadas con cierta frecuencia las líneas paralelas muy juntas en los pliegues que intentan generar, aunque sea de una forma bastante más mental que visual, claroscuros en los paños. En bordados y arquitecturas fingidas aparece un mayor detallismo a la hora de representar pedrerías y adornos fuertemente influidos por la estética bizantina y las obras contemporáneas de orfebrería.

Por lo general, se busca un fuerte rigor geométrico en todo el dibujo, prescindiendo del detalle en favor de trazos simples y amplios.

El color es plano y sin tonalidades que sólo se consiguen a través de las líneas paralelas ya citadas. Suelen aparecer muy saturados, entre otras causas debido a la escasa iluminación que tendrían estas iglesias en el momento en el que se decoran.

La luz, como también es norma en la época, es casi inexistente. En el románico no se utilizan los conceptos de la luz ambiente o foco lumínico, pues los personajes se sitúan en el espacio atemporal de lo divino, fuera de las experiencias ópticas. Sólo en los ya citados plegados o en ciertas zonas de manos y caras existe un tímida intención de crear claroscuros, de nuevo más mentales que visuales.

En cuanto a las figuras, son las suyas figuras frontales e hieráticas, sin intención de expresión ni volumetría. Se trata de una herencia bizantina en donde el autor, más que representar personas reales, trabaja con arquetipos, con ideas visuales fuera de lo temporal y cotidiano. Sus convencionalismos proceden de su ámbito divino, expresamente lejano del mundo real en donde vive el fiel.

sábado, 15 de febrero de 2014

Maiestas Mariae




         Nos encontramos entre una respresentacion pictórica del arte románico, mas especialmente con la Maiestas Mariae procedente de la iglesia leridande Santa María de Tahull.
       En esta imagen nos encontramos a la virgen que sirve de trono a su hijo. Salen rodeado de la mandorla mistica.Cristo, con el pergamino de la Ley en la izquierda, bendice con la derecha mientras recibe el homenaje de los Reyes Magos. Estos llevan las ofrendas con las manos veladas en señal de respeto. Sobre sus cabezas aparecen las estrellas del relato evangélico. En la parte inferior nos encontramos diferentes representaciones que podriamos decir que pertenecen a personas de caractes religiosos. La tecnica utilizada es al fresco sobre yeso.
       Las pinturas del románico se utilizaban para educar a la sociedad de la época y era analfabeta, con estas representaciones querían enseñarles la imagen de Dios y también para enseñarle lo que les puede pasar sino hacían las cosas bien, esto se la enseñaban en representaciones del demonio y de asesinatos.

martes, 5 de febrero de 2013

Santa María de Tahull- Epifanía





María, sentada en un trono decorado con gemas y rodeada de una mandorla perfilada con círculos concéntricos, sostiene al niño Jesús en su regazo. Viste una ancha túnica y casulla sacerdotal, y lleva también un velo corto que cae sobre sus espaldas bajo un nimbo amarillo. 
El niño, con ricos vestidos y nimbo crucífero, tiene un rótulo en la mano izquierda y levanta la otra en señal de bendición. María tiene la mirada fija al modo hierático hacia el espectador, mientras que Jesús dirige la suya hacia el rey Melchor. 
Los reyes magos están de pie en actitud de acercarse para la presentación de las ofrendas al niño Jesús y se disponen de la siguiente manera: a la izquierda Melchor (MEL.HIOR) y a la derecha Gaspar (GASPAS) y Baltasar (BALDASAR).
Ricamente vestidos y portando coronas en las cabezas, aparecen figurados según la tradición literaria como representantes de las tres edades de la vida del hombre, de manera que uno de ellos es imberbe, el otro parece una persona madura y el último a modo de un anciano. Dos estrellas (ESTELA) se sitúan en la parte superior, quizá representando la dualidad del Antiguo y el Nuevo testamento.

http://www.romanicocatalan.com/02a-Lleida/Ribagorca/Taull-SantaMaria/Taull-SantaMaria.htm
http://www.artehistoria.jcyl.es/v2/monumentos/248.htm