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lunes, 9 de noviembre de 2015

Diadúmeno de Policleto ( 430 a. C )




Nos encontramos ante una obra escultórica del arte griego, para ser más concretos, estamos frente al Diadúmeno realizado por Policleto. Esta composición fue eregida en el año 430 a. C y se encuentra en el Museo Arqueológico de Atenas. Cabe destacar que no es la composición original, sino una copia romana en mármol.

Podemos observar a una figura de pie de un varón, captado en el momento que se ciñe la cinta de los campeones atléticos. En cuanto a la forma se trata de una figura de bulto redondo, de formas blandas, de líneas verticales, horizontales y oblicuas, pero con sensación de desplazamiento por el giro de la cabeza hacia la derecha; también se aprecia el círculo que forman el arco torácico y el pliegue inguinal. La talla es de color blanco y de textura satinada o lisa.

La imagen es una figura aislada y su composición muestra un punto de vista frontal con los brazos levantados pero sin manos, el cuerpo tranquilo pero no quieto, pues las piernas parecen balancearse; se apoya sobre la pierna derecha mientras la izquierda toca un poco el suelo con los dedos del pie, aportando así una mayor profundidad espacial y una impresión más viva de movimiento. La cabeza muestra una suave inclinación pareciendo que mira al suelo,manifestando así una dulzura que le proporciona un cierto aire de espiritualidad; el torso presenta una curvatura importante aportando un dinamismo contenido y aspecto de movimiento basado en la fórmula del contraposto o contrabalanceo y el principio de articulación o diartrosis por el que se acentúan las líneas que separan brazos, piernas, pectorales, cintura y pliegue inguinal.

El ritmo de la escultura refleja una gran armonía donde se logra el ideal de la belleza humana como un conjunto armónico entre todas las partes del cuerpo y de cada una de ellas; siguiendo así un canon de belleza donde se aprecia el concepto de simetría y proporción entre las partes del cuerpo y de cada una de ellas con el conjunto que es donde radica la fuerza rítmica de la figura.

Se trata pues de una figura en actitud serena y heroica con un fin claramente estético. 


Atendiendo al canon de belleza griego, fijaron el módulo la cabeza y variaron el canon de belleza ideal del cuerpo humano con el transcurso del tiempo: durante el siglo V la proporción armónica fue de siete cabezas, y en el siglo IV se elevó a ocho. Concibieron un desnudo como un esqueleto perfecto, regido por la movilidad de las articulaciones; este principio de la diartrosis les hizo acentuar la división entre el tronco y las extremidades, y dentro del torso marcaron nítidamente los pectorales, la cintura y el pliegue inguinal. Finalmente rompieron la ley de la frontalidad al adoptar la postura de contraposto, donde una pierna actúa de sostén y la otra se flexiona, desnivelándose la línea recta de las caderas.

En esta imagen, podemos ver como nuestra obra cumple el ideario del canon de belleza griego:



Su autor, citado anteriormente, Policleto fue un escultor de atletas de bronce además de un teórico de la escultura. Escribió un libro técnico, titulado El Kanon, en el que exponía la proporción perfecta del cuerpo humano. Policleto sintetizó su argumentó en un ejemplo práctico: el Doríforo, un joven en actitud de avanzar, que porta la lanza en la mano izquierda, apoyándosela en el hombro (440 a.C).

Por último, dejo un vídeo donde podemos repasar la escultura griega en general:




sábado, 8 de noviembre de 2014

Diadúmeno.

      Nos encontramos ante un obra escultórica, denominada Diadúmeno y perteneciente al arte griego.


     Se trata de una figura de bulto redondo o exenta. Es una estatua que representa una figura humana cuya posición es de pie.

     La obra es una copia romana en mármol, pero la original fue realizada en bronce. La técnica de ejecución es la talla sobre piedra. Al ser solo un copia, esta escultura no está actualmente policromada, pero la original si lo estaba, siendo una escultura brillantemente pintada, empleándose postizos en los bronces. Por lo que observamos de la figura y por el material que está compuesto, podemos deducir que posee una textura suave.

     Se trata de una figura en posición de movimiento, con sus extremidades superiores levantadas y una pierna más avanzada que la otra, actuando esta última de sostén: postura de contraposto. En ella, observamos también los otros dos principios que los griegos aplicaron a sus figuras: proporción armónica: siete cabezas y el principio de diartrosis: división entre el tronco y las extremidades, dentro del tronco marcaron nítidamente los pectorales, cintura y extremidades. Vemos en ella una figura realista. En la imagen siguiente podemos ver el principio de diartrosis:



     Se representa un atleta joven con una banda aplicada en la frente, el cuál se encuentra en el momento que se ciñe la cinta de los campeones atléticos. Posee una expresión de su rostro dulce, que ha sido interpretada como una concesión al arte espiritual de Fidias.

     La escultura fue realizada en el 430 a.C y se encuentra en el Museo Arqueológico en Atenas. La representación de este joven aún no estaba totalmente formada, y se hizo célebre por su precio de 100 talentos. Dicha obra fue realizada por el contemporáneo de Fidias: Policleto, un escultor de atletas en bronce y un teórico de la escultura. Su iconografía se enriqueció con la realización de esta obra.

     Entre las obras de Policleto también debemos destacar el Doríforo, un joven en actitud de avanzar, que porta la lanza en la mano izquierda, apoyándosela en el hombro. Fue fundido en bronce en el año 440 a.C y presenta los grandes logros de la escultura griega del siglo V.

     Junto a Policleto, cabe destacar la importancia de la presencia de Fidias en la escultura griega. Se trata del primer imaginero del arte clásico occidental. Sus creaciones ofrecen las características de imagen devota: hermosura de su rostro, honesto ademán y gallarda postura. En su catálogo destacan las tres imágenes de Atenea, con la advocación de Promakhos, Lemnia y Parthenos y el monumental Zeus, de Olimpia, que mereció ser incluido entre las maravillas del mundo antiguo. Ninguna de estas obras se conservan en la actualidad, pero son conocidas por copias y descripciones literarias.

     Dentro de la escultura griega, el principal problema que se plantea es la falta de piezas originales, como ya hemos podido deducir de las obras citadas anteriormente.
El bronce se convirtió en el material favorito a la hora de realizar estatuas exentas. Otro de los problemas que conocemos es la policromía, ya que todas las esculturas de mármol estaban brillantemente pintadas, empleándose además postizos en los bronces como: láminas de plata sonrosadas en los labios, incrustaciones de pasta vítrea en los ojos y rodetes de cuero para los pezones.

     Algo que no debemos olvidar dentro de las características de esta escultura debido a la importancia que los griegos le dieron y que ya hemos citado anteriormente en nuestra escultura del Diadúmeno son los tres conceptos que estos aplicaron a las estatuas: proporción armónica, principio de diartrosis y postura de contraposto.

sábado, 10 de noviembre de 2012

diadúmeno de policleto



COMENTARIO DE “EL DIADÚMENO”

Diadúmeno: Obra del escultor Policleto, mediados del s.V aC. Copia en mármol del original en bronce. Estilo griego clásico.
En el siglo V a.C. la civilización griega alcanza su máximo esplendor. Durante esta etapa , Atenas se convierte en la gran triunfadora de las guerra médicas (sobre los persas). El sistema democrático se impone como forma de gobierno. La atmósfera de autoconfianza, la prosperidad económica y la inclinación antropocéntrica de los griegos , explican la creencia en que el ser humano, mediante la razón, puede perfeccionar el mundo que le rodea.
El espíritu de la época clásica se refleja en la frase de Protágoras “El hombre es la medida de todas las cosas”
En el terreno artístico ,esta preocupación de los griegos por lo humano tiene buen ejemplo en la escultura. Las representaciones humanas evolucionan desde los rígidos atletas (kuroi) del período arcaico hasta la expresión de emociones , las pasiones o la belleza sensual del período helenístico pasando por el perfecto equilibrio del arte clásico.
Este equilibrio fue alcanzado en Atenas en el programa constructivo del Partenón y en sus eculturas, realizadas por Fidias, paradigma de la perfección y la armonía clásicas.
Fuera de Atenas destaca la figura del gran escultor Policleto, nacido en la Argólida. Teórico de las proporciones, escribe un tratado El Canon en el que la finalidad es buscar lo bello ( kalos) y lo perfecto que viene definido como la armonía entre las partes del cuerpo. Policleto descubre una proporción de todas las partes entre sí y con el todo: es la symmetría o armonía. Para ilustrar su teoría realiza dos obras: El Doríforo o Canon y la que nos ocupa “El Diadúmeno” . La figura representa un joven atleta en actitud de ceñirse la diadema o cinta que le distingue como vencedor. Al igual que el Doríforo, la figura ejemplifica las proporciones ideales, la symmetría, entendida ésta como la conmesurabilidad de las partes. Todas las partes del cuerpo guardan relación entre sí, por ejemplo, la altura del cuerpo es exactamente de siete cabeza, el rostro se divide en tres partes iguales, una es la frente, otra entre la frente y nariz y por último desde ésta a la barbilla .La contemplación de la armonía numérica en los fenómenos tenía para algunos pitagóricos una finalidad espiritual: la contemplación de unas pautas divinas en la naturaleza.
Tanto en el Doríforo como en el Diadúmeno, además de las proporciones existentes, el cuerpo se ordena por un esquema quiástico o contraposto, rompiendo así con la tradicional rigidez del período arcaico: pierna derecha recta, sosteniendo el peso del cuerpo, equilibrada por el brazo izquierdo; pierna izquierda libre pero flexionada con contrapunto en el brazo derecho. El hombro izquierdo aparece más alto y el torso y la cadera se giran levemente. La novedad del Diadúmeno es su mayor naturalidad y menor rigidez, pues es posterior en el tiempo. Los brazos se elevan para ceñirse la cinta, el rostro aparece más relajado y la musculatura está más trabajada siendo el resultado de un mayor naturalismo.
Tanto el esquema quiástico como el sistema de proporciones de Policleto tendrán una influencia decisiva en la escultura del siglo IV (Praxíteles, Lisipo…) e indudablemente también en modelos del Renacimiento italiano, como los de Donatello o Miguel Angel.
-asi mas o menos seria el resultado original