Nos encontramos ante una obra arquitectónica, perteneciente al arte románico y se trata del Pórtico de la Gloria de la Catedral de Santiago de Compostela.
Se trata de un tríptico a los pies de la catedral, cuyos accesos laterales conllevan a las naves laterales y el acceso central se dirige a la nave principal o central.
Como observamos en la imagen, el arco central es el de mayor tamaño, representando en su tímpano la figura de Cristo en Majestad que preside la representación del Reino de la Gloria. La figura de Cristo se encuentra acompañada por los cuatro evangelistas. A ambos lados se encuentran un grupo de ángeles y figuras que representan el pueblo de Dios. En las arquivoltas se encuentran representados los cuatro ancianos del Apocalipsis.
En el parteluz se encuentra la figura del Apóstol Santiago, que saludaba a los peregrinos con la frase evangélica grabada en un pergamino: "Dios me envió".
En el arco izquierdo se encuentra la figura de Dios bendiciendo a Adán y Eva, y en el arco derecho se encuentra representado el Juicio Final, en el que Cristo y el Arcángel San Miguel indican que a su izquierda deberán situarse los condenados al infierno y a su derecha los elegidos.
El Pórtico de la Gloria fue creado entre 1168 y 1188 por el Maestro Mateo, con la finalidad de ampliar con nuevos tramos la longitud de los pies, por lo que dotó a la fachada principal con dicho elemento arquitectónico.
Esta obra se puede relacionar con el Pórtico de la Madeleine de Vézelay y el Pórtico de San Pedro de Moissac, Tienen en común que en las portadas románicas de las catedrales destaca el tímpano como núcleo escultórico clave, en cuyo lugar se representaba a Cristo en Majestad, acompañado por el tetramorfos, es decir, el símbolo de los cuatro evangelistas.
Las figuras que conforman estas arquitecturas se caracterizan por ser hieráticas, rígidas e inexpresivas. También por la adaptación de cada una de ellas al marco arquitectónico. Poseen inclinación a la geometrización y a la policromía. Carecen de perspectivas y fondos arquitectónicos. Una de las propiedades más importantes de estas obras es el horror vacui, es decir, el miedo al vacío.
Sin embargo en el Pórtico de la Gloria el Maestro Mateo rompe con los moldes rígidos del románico y se inclina más por moldes góticos, con figuras sonrientes con naturalismo y por el volumen de las figuras que se despegan de las columnas.
El Pórtico de la Gloria se encuentra en la iglesia de peregrinación denominada la catedral de Santiago de Compostela. Fue creada en 1075 bajo los auspicios del obispo Diego Peláez y la dirección arquitectónica de los maestros franceses Bernardo el Viejo y Roberto. Las obras se interrumpieron durante trece años, y hubo que esperar al año 1100, para que el Maestro Esteban reemprendiera los trabajos. A partir de esta fecha el ritmo laboral sigue con relativa precisión. Primeramente se consagró el prebisterio y más tarde, se abrieron las puertas de Platerías y Azabacherías. El último paso del Maestro Esteban fue levantar las naves.
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lunes, 9 de febrero de 2015
domingo, 31 de agosto de 2014
CATEDRAL
DE SANTIAGO DE COMPOSTELA.
Catedral de Santiago de
Compostela, arte Románico S. XII.
La Catedral de Santiago de Compostela comenzó a
construirse en el año 1075 por iniciativa del obispo Diego Peláez, pero no
acabará hasta el S. XII (1128). Participaron en la construcción el Maestro
Esteban, Bernardo “el Viejo”, el Maestro Bernardo “el Joven” y el Maestro
Mateo, autor del Pórtico de la Gloria.
El proceso de construcción de la Catedral de Santiago de
Compostela se encuentra recogido en el Códice
Calixtinu y en La Crónica
Compostelana.
El material utilizado para la construcción de esta
catedral es la piedra y su planta responde al modelo de iglesia de
peregrinación.
Presenta planta de cruz latina, con los brazos del
crucero muy desarrollados, cabecera con deambulatorio y pequeñas capillas
absidiales, permitiendo la celebración de los ritos cristianos a la vez que los
peregrinos visitan las reliquias. A sus pies un nártex, donde se sitúa el
Pórtico de la Gloria. Este pórtico se coloca entre dos torres, salvando un
desnivel en altura de la Catedral y la Plaza del Obradoiro. Bajo él, la cripta
de la catedral Vieja, hoy museo.
El interior del templo se divide en tres naves siendo la
central más alta y ancha que las dos laterales. La nave central mide diez
metros de ancho y alcanza una altura de veintidós metros, mientras que las
laterales presentan menor altura y cinco metros de anchura.
La nave central se cubre con una bóveda de cañón con
arcos fajones y las laterales con bóvedas de aristas. Sobre las naves laterales
se levantan tribunas, que permiten el alivio de la carga de la bóveda central,
al mismo tiempo que aumentan la altura y sirven para alojar a los peregrinos
temporalmente.
La mayor altura de
la nave central permite colocar el botafumeiro.
La única luz que entra en la catedral lo hace a través de vanos exteriores,
por lo que no posee mucha iluminación, algo característico de las
construcciones románicas.
La bóveda principal se sustenta sobre pilares compuestos,
es decir, pilares cuadrangulares con columnas adosadas en el interior de los
arcos de medio punto peraltados (para elevar en altura la nave) y doblados, y
columnas corridas que se unen con el arco fajón de la bóveda de cañón.
El segundo cuerpo es la tribuna, que asoma a la nave
central mediante arcos de medio punto geminados.
El transepto se divide en tres naves también, y en sus
extremos se abren portadas al exterior, de entre las que destaca la Puerta de
las Platerías y la Puerta de las Azabacherías. Sobre el transepto se alzan
también tribunas, y el crucero se cubre mediante un cimborrio.
La cabecera de la catedral es de amplias dimensiones y
dispone de un deambulatorio con cinco capillas absidiales, la catedral presenta
al interior forma absidiada, mientras que al exterior se cierra con testero
plano.
La catedral se concibe pensando en que es el fin del
Camino de Santiago, y el peregrino visitará la tumba del apóstol Santiago, por
lo que se accederá por los pies de la misma hasta la cabecera sin pasar por la
nave central y sin interrumpirla liturgia y las distintas ceremonias
religiosas.
La catedral de Santiago de Compostela fue construida tras
haber sido derruida una iglesia anterior.
El hallazgo de la tumba del apóstol Santiago, enterrado
en Galicia según la tradición, permitió que Alfonso II el Casto construyera un
primer templo hacia el año 834 (S. IX).
Este templo, de reducidas dimensiones, fue sustituido más
tarde por otros de estilo prerrománico, y finalmente por la actual Catedral de
Santiago de Compostela.
Las iglesias de peregrinación, como lo es la Catedral de
Santiago de Compostela, se caracterizan por tener grandes dimensiones para
albergar la gran cantidad de peregrinos que las visitaban.
Esta gran afluencia de peregrinos es debida a que en la
época de las iglesias de peregrinación y por tanto, en la época románica,
siglos XI, XII y en algunos países XIII se dan tres grandes acontecimientos: el
terror del año mil, el feudalismo y las peregrinaciones.
Los siglos del románico estaban repletos de hambre, epidemias,
invasiones de los normandos, húngaros y musulmanes y el deterioro de la
Iglesias. Esto fue lo que causó la afluencia de peregrinos a visitar reliquias
religiosas.
martes, 11 de febrero de 2014
PÓRTICO DE LA GLORIA, SANTIAGO DE COMPOSTELA.
Estamos ante una obra arquitectónica/ escultórica perteneciente el arte románico. En concreto de trata del Pórtico de la Gloria de la Catedral de Santiago de Compostela (1168-1188). El autor de este pórtico es el Maestro Mateo. Consta de tres arcos,que se corresponden con las tres naves de acceso al templo. En el tímpano central se representa la Gloria de Jesús, anunciando su segunda venida a la tierra, y en los laterales, el Limbo y el Infierno. En las jambas aparecen imágenes de Profetas del Antiguo Testamento y Apóstoles de la Nueva Ley.
Santiago ocupa el parteluz central. Está firmado y fechado con la siguiente inscripción: " En el año de la Encarnación del Señor de 1188, en el día 1de las candelas de abril, los dinteles de los pórticos principales de la iglesia del bienaventurado Santiago fueron colocados por el Maestro Mateo, que dirigió las obras desde los cimientos de los mismos portales".
El precedente arquitectónico se encuentra en la Magdalena, de Vézelay.
El Pórtico actual no es exactamente el resultado de la obra del Maestro Mateo, ya que algunas de sus figuras originales fueron retiradas al construirse la actual fachada de la Catedral ("la fachada del Obradoiro"), quedando conservadas en el Museo Catedralicio. Por lo demás, el Pórtico originalmente estaba policromado pero hoy solo quedan restos de la pintura en algunos puntos.
Santiago ocupa el parteluz central. Está firmado y fechado con la siguiente inscripción: " En el año de la Encarnación del Señor de 1188, en el día 1de las candelas de abril, los dinteles de los pórticos principales de la iglesia del bienaventurado Santiago fueron colocados por el Maestro Mateo, que dirigió las obras desde los cimientos de los mismos portales".
El precedente arquitectónico se encuentra en la Magdalena, de Vézelay.
El Pórtico actual no es exactamente el resultado de la obra del Maestro Mateo, ya que algunas de sus figuras originales fueron retiradas al construirse la actual fachada de la Catedral ("la fachada del Obradoiro"), quedando conservadas en el Museo Catedralicio. Por lo demás, el Pórtico originalmente estaba policromado pero hoy solo quedan restos de la pintura en algunos puntos.
El arco de la puerta derecha representa el Juicio Final de agresión. Carece de tímpano, como el de la izquierda, eliminado quizá por orden de un obispo en alguna restauración. La doble arquivolta está dividida en dos mitades por dos cabezas flanqueadas por cartelas. Unos identifican estas cabezas con las figuras de San Miguel y Cristo, para otros son Cristo-Juez y un ángel y, finalmente, otras fuentes indican que representan a Dios Padre, a superior, y Dios Hijo, a inferior.
A la derecha de estas cabezas aparece representado el infierno, con figuras de monstruos (demonios) que arrastran y torturan las almas de los condenados. A la izquierda, el cielo con los elegidos, con figuras de ángeles con niños que simbolizan las almas salvadas.
En la jamba de la derecha están representados, por orden, los apóstoles San Bartolomeo y Santo Tomás, seguidos por San Marcos, San Lucas y San Juan. Y en la de la izquierda, San Felipe y San Andrés, aunque las identificaciones están sujetas a discusión.
En el arco de la puerta izquierda se representan escenas del Antiguo Testamento, con los justos que aguardan la llegada del Salvador. En el centro de la primera arquivolta, envueltos entre hojas, está Dios creador, que bendice al peregrino y sostiene el libro de la Verdad Eterna; y a su derecha Adán (desnudo), Abraham (con el índice levantado) y Jacob. Con estos hay dos figuras más que unas fuentes identifican con Noé (nuevo padre de la humanidad por salvarla del diluvio) y Esaú y otros con Isaac y Judá. A la izquierda de Dios vemos a Eva, Moisés, Aarón, David rey y Salomón (otras fuentes sitúan aquí a Judá y Benjamín, en lugar de Aarón y Salomón). Tanto Adán como Eva aparecen sin corona porque ya pecaron y perdieron su inocencia.
En la segunda arquivolta, la superior, diez pequeñas figuras representan a las diez tribus de Israel, faltando la tribu de Judá (a la que pertenecía Cristo) y la de Benjamín. Todas las figuras están medio ocultas por un bocel que parece tenerlas presas y que simboliza la esclavitud que las somete.
En la jamba de la derecha vemos a los profetas Oseas y Joel, y en la de la izquierda a Amós y Abdías, en los cuatro casos con una identificación dudosa. Sigue, a la izquierda, una figura con un bastón que puede ser el santo Job, y las figuras de Judith y la reina Esther. Debajo de la estatua del profeta Joel hay una columna con palomas picando en las uvas, dos centauros, cuatro guerreros y dos leones.
Los cuatro pilares del pórtico están sustentados sobre fuertes basamentos en los que se representan grupos de diversos animales: seis águilas, un oso, cuatro leones y dos animales indeterminados, así como tres cabezas humanas con barba. Hay quien quiere ver en estas figuras imágenes de demonios, y que simbolizan que el peso de la gloria (el pórtico en sí) aplasta al pecado. Otras fuentes le dan una interpretación apocalíptica, con guerras, hambre y muerte (representadas por las bestias), situaciones que solo se pueden salvar gracias a la inteligencia humana (las cabezas de los hombres ancianos.
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