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martes, 3 de noviembre de 2015

El friso de las Panateneas

Nos encontramos ante una obra escultórica, perteneciente al arte griego, concretamente con el friso de las Panateneas del  templo griego más importante, el Partenón, situado en Atenas, Grecia.



Este friso fue esculpido en los años 442-438 bajo la dirección de Fidias, ya que decidió encapsular un friso jónico para narrar el ceremonial que seguían los atenienses durante las grandes fiestas estivales de la Panateneas. Todos los años, el 28 de julio, la ciudad subía en procesión a la Acrópolis para celebrar la hecatombe de ganado que se ofrecía a Atenea, distribuyéndose luego la carne entre los atenienses, que la consumían en un alegre banquete. Estas Panateneas Menores se intercalaban con las Mayores, que tenían lugar una vez cada cuatro años. Entonces, las doncellas entregaban a los sacerdotes una prenda que habían tejido para que revistiesen a la diosa. Ambas conmemoraciones aparecen reflejadas en el friso. Jinetes, carros, músicos y los victimarios con los animales de las ofrendas. 

El friso de las Panateneas consiste en un bajorrelieve realizado en mármol pentélico y es la mejor parte conservada de la decoración escultórica del Partenón. Se encuentra sobre la pronaos hexástila a modo de friso jónico y recorre la parte superior del lado externo del muro que delimita la naos del templo.  
El friso oeste se encuentra aún en su ubicación original en el Partenón, mientras que los otros tres lados están repartidos en diferentes museos: en el Museo de la Acrópolis de Atenas, en el Museo Británico de Londres y en el Museo del Louvre de París.
De los 160 metros, se han perdido 32 metros. Esta parte la conocemos gracias a los dibujos hizo el artista francés Jacques Carrey en 1674 y que se conservan en la Biblioteca Nacional de París. Estos dibujos fueron realizados trece años antes del bombardeo veneciano que provocó la desaparición de parte del friso. 

Sin duda, el friso fue realizado por diferentes escultores. La variación en las crines de los caballos ha sido objeto de estudio por parte de diferentes expertos para intentar distinguir las diferentes personalidades artísticas de los escultores que trabajaron en el friso. Fue policromado pero no se conserva color alguno. El fondo seguramente fue azul como el fondo de las estelas funerarias. Es posible que las figuras se completaran con diferentes objetos. Los agujeros que se han encontrado en las cabezas de Apolo y Hera nos indican que estos dioses podían portar coronas de bronce dorado.

El friso del Partenón representa la cumbre de la escultura clásica del siglo V. Una innovación importante del estilo es el uso de los drapeados como una expresión de movimiento o para sugerir la anatomía humana de la figura. Otra de las características más destacadas es el tratamiento del relieve, realizado intencionadamente aplanado para poder disponer diferentes figuras en un relieve de tan sólo  5,6 cm en los lugares de máxima profundidad.

domingo, 23 de noviembre de 2014

FRISO DE LAS PANATENEAS (Entrega del Peplo)



Fidias. Las vírgenes atenienses entregan el peplo a Atenea. Fragmento del friso
de las Panateneas. Mármol. 106 cm de altura.
Museo Británico. Londres.

    Nos encontramos ante una obra escultórica, en concreto, se trata de un bajorrelieve, tallado en mármol, aunque a día de hoy no presente policromía, sabemos que en su día estuvo policromada en colores muy vivos. La obra presenta un modelado suave, en ella predomina la curva, que aporta dinamismo a la composición, podemos percibir como está muy erosionada, pero en parte se observan indicios de haber estado pulimentado en el pasado.

sábado, 22 de noviembre de 2014

Friso de las Panateneas

Nos encontramos ante una obra arquitectónica griega, concretamente con una parte del gran templo griego El Parternon, estamos hablando del Friso de las Panateneas. Este se trata de un fragmento, realizado por Fidias, La Procesión de Jinetes(442-438). Creada en marmol, con 106m de altura,tenian unos 160m de largo,era obra de relieve, ya que sobresaía del muro,policromada aunque actualmente solo la vemos de color blanco. En esta parte del Friso, vemos a jinetes en caballos, carros,músicos,ánforas y a los animales que se van a ofrecer a la diosa, ya que este friso, nos cuenta las fiestas de las panateneas, done todos los años el 28 de Julio, la ciudad subía en procesión a la Acrópolis para celebrar la hecatombre de ganado que se ofrecía a Atenea.Las doncellas entregaban a los sacerdotes un peplo que había tejido para que revistiesen a la Diosa.Había unas Panateneas mayores, se celebraban cada 4 años. Es una aportación arquitectónica importante. Estaban colocadas encima de las columnas, a una altura considerable del suelo, por lo que se deduce que estaban hechas para contemplarse desde la distancia para poder apreciarlas. La accíon de las fiestas de las Panateneas comienza en el friso occidental,sigue por dos caminos, para terminar en el friso del frontón principal. Podemos encontrar partes del Friso de las Panateneas, aunque deterioradas, en el Museo Británico de Londres.
Podemos imaginar lo que se represantaba en los frisos mediante esta imagen, donde toda la ciudad subía hacia el Partenon para celebrar las fiestas de la diosa Atenea.

lunes, 12 de noviembre de 2012

Friso de las Panateneas.



Mármol. 160 por 1,05 m. Museo de la Acrópolis (Atenas) y M. Británico (Londres).

Fidias concede a sus personajes un aire majestuoso y semidivino, sean dioses u hombres. Es la culminación de una belleza serena que radica en su equilibrio físico y moral, en su paz interna.
Acuñará unos modelos definitivos de dioses. También aporta novedades formales, como la representación de los ropajes mediante pliegues que modelan el cuerpo que cubren (técnica de los paños mojados).
Tenemos referencias de numerosas obras suyas. Un grupo lo constituyen las esculturas de dimensiones colosales en bronce (Atenea Prómacos, ya mencionada), acrolíticas (maniquí de
madera cubierto de placas de mármol y oro, como la Atenea Area de Platea), o criselefantinas (de
oro y marfil, como la también citada Atenea Pártenos, o el Zeus de Olimpia).
Sin embargo, su obra más importante es la decoración del Partenón de Atenas que formaba parte del programa político y religioso de Pericles. El frontón de la fachada oriental, la principal, representa el nacimiento de Atenea de la cabeza de Zeus, y el asombro de todos los dioses ante un día tan singular. El frontón occidental narra la competición entre Atenea y Poseidón por la posesión del Ática; la primera consigue el triunfo con la concesión del olivo a los hombres. De las cuarenta esculturas que componían los frontones sólo se conservan once.
Las 92 metopas (de 1,5 metros de altura) narran cuatro leyendas míticas de la historia de Grecia: la gigantomaquia o luchas entre los titanes y los dioses; la centauromaquia o lucha de
Teseo, el héroe y rey mítico de Atenas, contra los centauros; amazonomaquia, que simboliza las recientes guerras contra los persas; y episodios de la guerra de Troya. Las diferentes escenas,
trabajadas en altorrelieve, presentan una gran diversidad compositiva que hace que las figuras se liberen del marco.
Queda por último el largo friso del muro exterior de la cella que representa la solemne procesión de la Gran Panatenea. Son 160 metros de bajorrelieve que la recogen de forma continuada, como en una película. En los laterales y en la fachada occidental aparecen los atenienses, muchos a caballo, otros portadores de ánforas, carros con ofrendas y animales para sacrificar. En la fachada oriental asistimos a la llegada de la procesión al templo, y a la entrega de un peplo para la diosa por parte de las doncellas atenienses. Lo recibe el arconte basileus, autoridad religiosa de la ciudad, y toda la escena es observada por los doce dioses principales, sentados en sus tronos, y de mayor tamaño que los atenienses.
Destaca en primer lugar la variedad: la procesión no es monótona, repetitiva, como en las procesiones similares orientales. Se diferencian las posturas, las actitudes: hay adultos y niños, las personas se mueven, hablan discretamente entre ellas, se vuelven hacia alguien que va detrás; los caballos hacen cabriolas, las reses avanzan lentamente... Sin embargo esta variedad queda conjuntada por un ambiente solemne, religioso y grave que envuelve por igual a bestias, hombres y dioses.
Por último, debe tenerse en cuenta que el friso queda sobre el muro, bajo la columnata que rodea el Partenón. La iluminación no era básicamente frontal, sino que procedía en buena medida desde abajo, reflejada por el suelo de mármol blanco. De este modo se acusaba fuertemente el claroscuro, a pesar de ser bajorrelieves.