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martes, 15 de marzo de 2016

El Jardín de las delicias.

Nos encontramos ante una obra de El Bosco, en concreto, con el Jardín de las Delicias, que es una pintura de óleo sobre tabla, de estilo gótico flamenco, cuyo tema es religioso y que se encuentra en el Museo del Prado de Madrid. El cuadro es una firme visión de la filosofía del Bosco. Esta filosofía nos dice que la salvación del alma después de pecar es solo posible a través del sufrimiento y como consecuencia la mayoría de los mortales tienen como destino dicha condenación eterna. Es su obra cumbre, donde refleja el castigo por haber pecado, es decir, la lujuria. El Jardín de las delicias se divide en tres paneles, el primero muestra el paraíso, el segundo el desato de la lujuria y el tercero la consecuencia de tal pecado.

 



El jardín de las delicias es posiblemente, la obra más importante de El Bosco. Es una obra de contenido simbólico considerada una de las pinturas más intrigantes y misteriosas de toda la historia del Arte.Es una obra realizada en óleo sobre tabla. El hecho de que sea al óleo significa que es reciente ya que hasta la Edad Media, este tipo de pintura era desconocida. Fue inventada por los hermanos Van Eyck en Flandes. La obra se posiciona dentro del estilo flamenco pero en ella, el autor se desmarca completamente de su época. La temática de la obra es basicamente religiosa; nos muestra de manera alegórica que los placeres son efímeros y que las consecuencias que derivan son el sufrimiento, la desgracia y la imposibilidad de ser feliz. Así, el tríptico, tanto cerrado como abierto, es una legoría del origen y del fin del mundo. Cerrado muestra una de las primeras escenas del Génesis. Abierto muestra la creación completa en la puerta izquierda, el infierno en la derecha y en el centro varias formas variadas de la sensualidad que conforman la vida terrenal. En la tabla central se escenisfíca el pecado capital de la lujuria, donde numerosos hombres y mujeres desnudos reproducen una serie de actitudes sexuales y lascivas acompañados de frutos silvestres, como pueden ser las cerezas o las fresas, que simbolizan la ya comentada lujuria. En la tabla de la izquierda se representa la creación de Eva comtemplada por adán. Por último, en la tabla derecha se representan castigos como el infierno, habitado por criaturas grotescas y lleno de máquinas de tortura.



DETALLES DE CADA PANEL. 

PANEL DE LA IZQUIERDA. "EL PARAÍSO". En este panel se representa el paraíso en el último día de la creación, el que será la casa del hombre hasta que se comete el pecado. Dios creó las flores, los frutos, los animales y los dos primeros humanos: Adán y Eva. 

Detalle 1: Los frutos. En el paraíso aparecen tanto los frutos prohibidos y los frutos no prohibidos, que son proporcionados por Dios para el hombre. 

Detalle 2: Creación de adán y Eva. Se encuentra en el primer plano Dios, con un aspecto joven, uniendo a Adán con Eva. Popularmente se dice que Eva fue creada a partir de una costilla de adán. 

Detalle 3: La fuente de la vida. Justo en el centro del Jardín del edén encima de unas rocas llena de piedras preciosas. Al estar rodeada de agua se encuentra inaccesible y simboliza la tentación y la falsedad. Dentro de la fuente hay un búho que representa la brujería. 

Detalle 4: Los animales. Son representados como vestias que se devoran y se atacan entre sí. Se ve como un gato se come una rana, como los pájaros devoran ranas y sapos y como un león se come un ciervo. 


PANEL CENTRAL. "EL DESATO DE LA LUJURIA". Representa como todos los mortales cometen pecados sin pudor y sin miedo a ser castigados, el ejemplo es la práctica del acto sexual. 

Detalle 1: El huevo en la cabeza. En el centro hay un jinete con un huevo en la cabeza que pretende simbolizar la fragilidad delm placer. 

Detalle 2: El baño de Venus. En el centro del jardín hay un estanque donde se bañan las mujeres, que están rodeadas de jinetes y esto se entiende como una metáfora sexual. Montar a caballo representa el acto sexual y el baño de Venus significa estar enamorado. 

Detalle 3: Adán y Eva. Adán es el único que aparece vestido y, junto a eva, se encuentra  refugiado en una cueva tras ser expulsados del paraíso. 

Detalle 4: Las fresas. este tipo de fruto silvestre simboliza el placer carnal.




PANEL DE LA DERECHA. "EL CASTIGO ETERNO". Todos los pecadores reciben su condena en el infierno, donde queda muy bien reflejado el sufrimiento del ser humano. 

Detalle 1: Fuegos del infierno. El fuego, junto al azufre, representa de forma más típica el infierno al que han sido condenado los pecadores. 

Detalle 2: Castigos del infierno. Una criatura aviforme devora humanos y los defeca en un pozo de excrementos, este es el castigo que reciben los mortales. 

Detalle 3: Instrumentos musicales gigantes. Estos instrumentos simbolizan el amor y la lujuria. En la obra sirven para representar a los que cometieron pecados carnales. 






lunes, 16 de febrero de 2015

El Jardín de las Delicias

Nos encontramos ante una obra pictórica de Arte Gótico. Es un tríptico, concretamente el del Jardín de las Delicias realizado, en óleo sobre tabla, entre 1500 y 1510 por Jeroen van Aken, El Bosco.
 
El tríptico representa, en su panel izquierdo, una imagen del Paraíso donde se representa el último día de la creación, con Dios que presenta Eva a Adán, Aunque la escena es aparentemente armónica distintos animales aparecen persiguiéndose o combatiendo entre si. Una palmera representa el árbol del bien y del mal ya que en torno a ella aparece la serpiente del pecado y este se enriza en una roca con forma antropomórfica que puede representar al demonio ocultando su presencia.

La tabla central es el Jardín de las delicias representa un falso paraíso en el que la humanidad ha sucumbido plenamente al pecado, especialmente a la lujuria, y se dirige a su perdición. Decenas de símbolos diferentes, algunas de cuyas claves solo se pueden intuir, pueblan este espacio en el que la locura se ha apoderado del mundo. Aparecen tanto hombres como mujeres, blancos y negros, desnudos, protagonizando todo tipo de relaciones sexuales. Además, aparecen también relaciones eróticas o sexuales entre animales, e incluso entre plantas.

El grupo de personas montadas sobre animales que rodean el estanque en el que están mujeres desnudas simboliza la humanidad guiada por sus instintos (los animales) acercándose a la lujuria y la concupiscencia (simbolizadas por el estanque y las mujeres).
Las frutas representadas simbolizan la fugacidad del placer carnal ya que éstas pueden pasar en unos días de la plenitud de la madurez a estar podridas. Los animales representados con unas dimensiones agrandadas y en posición invertida pueden simbolizar que éste no es el Paraíso y aludir a la idea de que nada es lo que parece. 

El panel de la derecha representa el Infierno que aparece como un paisaje onírico, demoníaco, opresivo, de innumerables tormentos. En primer plano aparecen a la izquierda grupos de jugadores con dados, naipes, tablero de backgammon, que están siendo atormentados por demonios en medio de un gran caos, lo que alude a la pereza, la lujuria, y la gula. A la derecha, se ve a un hombre abrazado por un cerdo con velo de monja, probablemente aludiendo a la lujuria. Este panel es conocido también como El infierno musical, ya que en un segundo plano aparecen múltiples representaciones de instrumentos musicales asociados a terribles torturas infernales a las que está expuesta la Humanidad. También aparece un monstruo demoníaco, que podría ser uno de los nobles del Infierno, con cabeza de pájaro devorando a los pecadores que luego son defecados en un pozo en el que otros personajes vomitan inmundicias o excrementan oro, esto último quizá como alusión a la avaricia. Bajo el manto del mismo monstruo una mujer desnuda es forzada a mirarse en un espejo convexo colocado en las nalgas de un demonio, aludiendo al pecado de la soberbia. Algo más atrasado, aparece un lago helado en el que el hielo se resquebraja y sobre el que patinan varios personajes. Uno de los motivos más llamativos de la composición es una especie de hombre- árbol en cuyo tórax hueco se sitúa un grupo de personas y sobre cuya cabeza bailan pequeños monstruos en torno a una gaita. En el fondo aparece una ciudad en llamas.

Se emplea una perspectiva cónica, colocando siempre la línea del horizonte muy alta para lograr profundidad y poder poner sucesivos planos en los que sitúa las distintas escenas y grupos de personajes.
Podemos apreciar que en todas las escenas aparecen elementos o ejes en torno a los cuales parecen articularse la multitud de figuras representadas (las fuentes en la primera tabla, los estanques en la segunda, y el hombre-árbol y la zanfoña en la tercera).

La gama de colores empleada es muy amplia en los paneles del Paraíso y del Jardín de las Delicias en los que dominan los tonos verdes amarillentos, azules y carnes de las figuras, creando una sensación de armonía )y del Infierno ( en el que destacan los cálidos rojos y pardos y los tonos marrones y negros que dan una apariencia tétrica y terrible a la escena), aunque en la imagen de la ”Creación del mundo “ que aparece con el tríptico cerrado, ésta se limita a colores fríos como grises y tonos grisáceos o poco saturados de azules y verdes.

El Jardín de las Delicias es un gran tríptico ( abierto mide 390 x220 cm y su panel central 195 x220 cm..) pintado al óleo .El pintor ha aplicado cuidadosamente las pinceladas, muchas de ellas pequeñísimas para poder reproducir la gran cantidad de pequeñísimos detalles, haciendo que se fundan unas con otras y creando una superficie pictórica absolutamente homogénea. El panel central tiene el doble de anchura que los laterales de modo que éstos pueden cerrarse completamente sobre aquel. El tema del Jardín de las delicias aparece en el panel central, mientras que en el panel derecho abierto aparece el Infierno y en el lado izquierdo el Paraíso o el Jardín del Edén en el último día de la creación. Los paneles cerrados muestran la creación del Mundo en su tercer día.

A pesar de que el cuadro sea contemporáneo de algunas de las obras maestras del renacimiento italiano (como las primeras obras de Leonardo da Vinci), la composición es uno de los elementos que más claramente nos lo sitúa dentro de una estética aún gótica ya que en ésta, su gran cantidad de detalles y la grandísima minuciosidad con la que aparecen representados nos exige una mirada dinámica que circule por la imagen extrayendo e interpretando datos de la multitud de escenas y figuras, de modo que la imagen que quedará en nuestra mente de dicho cuadro se construirá por sumandos de las distintas y detalladas visiones parciales y será tanto más completa cuanto más minuciosa y atenta haya sido también nuestra observación.

El Bosco emplea un sutil claroscuro, producto de representar las escenas bajo lo que parece una iluminación difusa, que le permite generar la sensación de volumen de los elementos y figuras representados.

Los dos paneles laterales forman al cerrarse la imagen del tercer día de la Creación del mundo. El Bosco pinta aquí una esfera transparente dentro de la cual aparece una tierra aún plana símbolo, según parece, de la fragilidad del universo. Sólo se representan formas vegetales y minerales, no hay animales ni personas. Los tonos grisáceos empleados pueden aludir a que se trata de un mundo todavía sin sol ni luna.

Como vemos, el objetivo principal de El Bosco es, como en otras ocasiones el de moralizar, utilizando imágenes de una imaginación desbordante que enlazan con la tradición medieval que se servía de la deformación y la caricatura para aludir al pecado y la perversión de los seres.

domingo, 10 de marzo de 2013

El Jardín de las Delicias







Se trata de un tríptico de madera pintado al óleo, técnica introducida y generalizada por los pintores denominados "primitivos flamencos".
Se trata de una Obra con una gran carga simbólica. Si observamos la tabla cerrada aparece representada la creación del mundo de manera que aparece la tierra dentro de una esfera de cristal. En su interior, una vez abierto el tríptico, cada tabla representa un tema: "la creación de Adán y Eva" (tabla de la izquierda), "el Jardín de las delicias" (tabla central) y "El infierno" (tabla de la derecha). Por lo tanto, aunque cada tabla refleja una temática diferenciada, todas giran e torno a la aparición del pecado en el mundo, la naturaleza de los pecados relacionados con los placeres terrenales y la consecuencias que el disfrute de estos conlleva con los castigos del infierno.

En la tabla central , la que da título al conjunto de la obra, aparece un paisaje en el que el pecado ha triunfado y multitud de seres humanos, hombres y mujeres sin distinción de su condición social o raza, sucumben a los placeres de la carne. La lujuria parece haberse adueñado de todos y se muestran todo tipo de relaciones sexuales. Así en la parte inferior aparecen numerosos desnudos en grupos o parejas aparecen en actitudes sexuales acompañados de moluscos, conchas así como de frutos rojos (cerezas, frambuesas, fresas) como metáforas de la fugacidad de los placeres sexuales. Igualmente aparecen pájaros gigantes en los que hay que ver connotaciones sexuales como símbolos del deseo sexual. Algunas de estas parejas aparecen dentro de conchas o pompas de cristal que aluden a la capacidad del pecado para atrapar a la persona. En el centro aparece un estanque circular recorrido por un cortejo de jinetes desnudos sobre animales, reales y fantásticos. El estanque podría representar la fuente de la eterna juventud o el estanque del adulterio en el que bañan sus cuerpos mujeres desnudas con tocados de cuervos y pavos, símbolos de la incredulidad y de la vanidad respectivamente. Detrás aparece un estanque en el que convergen cuatro  ríos en alusión a los ríos del Paraíso. Aparecen construcciones imaginarias.
Como vemos son innumerable los personajes y símbolos que llenan esta compleja obra. Sin duda, ésta encierra un mensaje moralizante advirtiendo al hombre de las consecuencias que tiene para el hombre el disfrute de los placeres carnales, que aunque dulces son de breve duración, como los frutos rojos, frente al carácter eterno de las torturas del infierno representada en la tabla anexa. Sin embargo, hay investigadores que han dado un sentido distinto a la Obra pues para ellos la tabla central, en vez de representar los pecados, representaría un estado idílico de un Paraíso de disfrute para el hombre, en el que no existe la vejez ni los trabajos, y que nunca existió como consecuencia del pecado cometido por Eva. No obstante, hay que ver una clara influencia medieval en la obra del Bosco visible tanto en los personajes fantásticos y demoníacos, que enlazan directamente con los bestiarios medievales, como en el recurso a la caricatura y la sátira con un fin moralizante.