martes, 26 de noviembre de 2013

EL FRISO DE LAS PANATENEAS

Finalizada la construcción del templo, Fidias y su taller se ocuparon de la decoración escultórica, que incluía un friso en bajorrelieve de unos ciento sesenta metros de longitud, dos frontones decorados con figuras exentas y noventa y dos metopas en altorrelieve.
ANÁLISIS FORMAL:. Como el relieve tiene alrededor de 5 cm de fondo y resulta más bien plano, los inconvenientes derivados de la ubicación se paliaron y contrarrestaron de la única manera posible, que consistió en no dar a los bloques de mármol forma rectangular y plana, sino ligeramente inclinada hacia fuera por la cara anterior, para que al relieve le llegara la luz de abajo. Provisto de numerosos accesorios de metal, perdidos en la actualidad, usaba el color para definir algunos objetos no esculpidos.
En la organización del trabajo del friso se constata cierta anarquía fruto de los variados autores y que parece oponerse a la idea de proyecto general unificado. Lo que hace pensar en una cohesión lograda a base de indicaciones orales, de esfuerzo común y de criterios comunes. Ello provoca diferencias estilísticas que deben ser atribuidas a la participación de numerosos escultores y, además, al hecho de que unos bloques fueron esculpidos a pie de obra y otros tras haber sido colocados en su sitio. El análisis exhaustivo permite saber que primero se esculpieron los lados cortos, este y oeste, cuyos bloques tuvieron los escultores a mano; luego se montaron los bloques de los lados norte y sur y, una vez asegurados en el muro, se inició la labra.
Fidias consiguió crear una escuela de escultores que definió el estilo clásico ateniense. Este se aprecia perfectamente en esta obra, en lo que se conoce como "estilo Partenón".
La disposición de las figuras en actitudes diversas y en ocasiones contrapuestas rompen la posible monotonía del desfile, usando escenas cotidianas y anecdóticas (un joven atándose la sandalia, caballos encabritados, etc) sin recurrir nunca a los gestos muy marcados o excesivos y manteniéndose en el marco de la "serenidad clásica". Finalmente se caracteriza ese estilo por su maravillosa plasticidad, por la destreza y fluidez del modelado, que obtiene del mármol resultados similares a los de un material blando. De ahí la apariencia real de la anatomía, la gracia espontánea de los peinados y, sobre todo, la contextura de los paños, airosos y naturales en la caída como copos de algodón que muestran el perfecto dominio de la "técnica de los paños mojados" (resaltar la anatomía del cuerpo debajo de la vestimenta). El otro elemento destacado es la magnífica gradación del relieve que permite crear la sensación de profundidad en un marco tan pequeño (5 cm.).

ANÁLISIS ICONOGRÁFICO: Lejos de representar la idea de sometimiento al rey, es decir, de despotismo oriental, se exalta el significado de la democracia ática con la participación de ciudadanos libres. Y es que el programa escultórico del Partenón estaba cohesionado por un objetivo claro: proclamar la gloria de Atenas (y por tanto sus ciudadanos) y de Atenea, su divinidad protectora.El friso de las Panateneas era sólo una parte del conjunto  iconográfico del templo. En los frontones, la parte más alta dedicada a la escultura, se representaba a los dioses; más abajo, en las metopas, a los héroes; y en el friso, zona todavía más cercana al suelo, los primeros se reunían con los humanos. El friso representa la procesión de las Grandes Panateneas,  celebración en honor de la diosa Atenea, que se realizaba cada cuatro años y que culminaba con la entrega, por parte de las doncellas del peplo -una rica túnica tejida por ellas mismas- a la imagen primitiva de la divinidad.
Los fragmentos originales de las esculturas del Partenón se hayan diseminados por numerosos museos – Británico, Louvre, Acrópolis desde que Lord Elgin decidió comprarlos al entonces gobierno turco, dueño de Atenas, y conservarlos para que no se perdieran. Finalmente los vendió al British Museum y hoy en día son reclamados por el gobierno griego.




Ménade furiosa

                          
 


Se trata de una escultura de bulto redondo, una réplica romana de una obra original hecha en mármol por el escultor griego, perteneciente al clasicismo griego del siglo IV a. C., Escopas, que se encuentra en Dresde (Alemania) en la colección de Antigüedades del Estado. Esta obra es conocida también como “Ménade danzante” o “Ménade furiosa” y representa a una de las ninfas que acompañaba o rendía culto al dios griego Dionisos, que para algunos autores, posteriormente serán conocidas como “bacantes” (aunque otros diferencian entre las “ménades” griegas, seres semimíticos y las “bacantes”, mujeres que imitarían el comportamiento de las primeras).

Escopas es un escultor que, pese a que continúa con la tradición del siglo V antes de Cristo en cuanto a las proporciones de los cuerpos, se muestra preocupado por la representación de los estados del alma relacionados con la pasión, la violencia, el sufrimiento y el patetismo, tratando de representar el interior atormentado del personaje. Ello se traduce en cuerpos forcejeantes y, a veces, contorsionados, con los que muestra las interioridades del personaje, acompañado de las bocas entreabiertas, y los ojos hundidos. Había nacido en la isla de Paros, una de las denominadas “islas del mármol”, por lo que su material favorito será precisamente el mármol (bastante frecuente en el siglo IV antes de Cristo, frente al bronce tan usado en el siglo V antes de Cristo).

La ninfa de Dionisos aparece representada cuando, poseída por el furor dionisíaco, danza frenéticamente en pleno éxtasis, semidesnuda, por lo que aparece en una violenta contorsión, dibujando su cuerpo una curva pronunciada, ya que está inclinada hacia atrás, abriendo provocativamente el vestido por uno solo de sus lados por efecto del violento movimiento, con la cabeza elevada, torcida, mirando hacia arriba, los ojos hundidos y el pelo rizado cayendo por la espalda. Se ha roto la serenidad y el equilibrio fidíaco mediante la plasmación del frenesí de la ninfa, ya que toda ella se mueve. De nuevo para los escultores griegos, el alma se representa a través de todo el cuerpo. Es destacable el trabajo muy profundo de los paños que provoca violentos contrastes de luz y sombra, realizados con la técnica de “paños mojados”, adheridos al cuerpo, transparentándolo. Los labios entreabiertos y los ojos hundidos contribuyen a aumentar el claroscuro de la imagen.
Escopas es uno de los últimos escultores que podemos encuadrar en la escuela ática, ya que en el siglo IV antes de Cristo, Atenas había perdido su hegemonía política, aunque conservaba la cultural. Además se va a ir produciendo el distanciamiento de la religión olímpica, siendo substituida progresivamente por cultos más intimistas e individualistas. Fruto de todo esto nos encontraremos con que los dioses se humanizan, las figuras pierden la “serenidad clásica” y aparecen realizando acciones humanas y, frente a la “frialdad” del siglo V antes de Cristo, se incrementa la pasión y los procesos psicológicos, campo en el que el papel jugado por el escultor Scopas es muy importante, como hemos podido observar en esta obra. Su influencia en el helenismo es enorme, tanto a través de sus obras como de sus discípulos. La tendencia dramática que el representa, la veremos por ejemplo en la escuela de Rodas y Pérgamo, en obras como “EL Laocoonte y sus hijos” y “El altar de Zeus en Pérgamo”.

Templo de la diosa Aphaia, en la isla de Egina



                   


Epoca : alta época clasica.
Construcción : entorno al 490 a.c.


A comienzos del siglo V a.C. sus habitantes resolvieron levantar un templo a una divinidad local, la diosa Aphaia, que podemos considerar semejante en bastantes rasgos a la Atenea de la vecina Atenas. Y así lo hicieron, de manera que hacia el año 490 a.C. las obras estaban finalizadas. Emplearon para ello la piedra que abundaba en la isla: la caliza, no el mármol.
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El edificio resultante es una obra de estilo dórico, con columnas que rodean toda la construcción (períptero) y que se disponen en número de seis en cada fachada (hexástilo). Como podéis ver en la planta, el espacio interior se divide en las tres partes habituales (pronaos, naos y opistodomos), mostrando columnasin antis en sus dos extremos. La naos está además dividida en naves por dos filas de cinco columnas, siendo la central más ancha que las laterales. Hay aquí una doble altura, que se resuelve colocando otras filas de columnas, del mismo estilo, a un nivel superior.

Por tanto, tenemos en Egina un templo dórico que se levantó unos cincuenta años antes que el Partenón de Atenas, considerado el prototipo del estilo. Encontramos ya en él todos esos elementos que caracterizan a este estilo: las columnas sin basa, los escuetos capiteles de aspecto geométrico, el arquitrabe liso o el friso dividido en triglifos y metopas. Hallamos además el interés absoluto por la proporción y el equilibrio entre las partes del templo, por la simetría; el orden, en definitiva. Por si fuese poco, los restos conservados han permitido conocer con bastante exactitud cómo sería la apariencia final del templo, con una decoración pictórica que hoy nos parecería exuberante.







































CABEZA  DE ATENEA LEMNIA

Autor: Fidias 
Fecha: 450 a.C.
Museo: 
museo cívico, bolonia, Italia
Características: 28 cm altura
Estilo: arte griego
Material: Mármol  

Comentario:


Hacia el año 450 fue consagrada en la Acrópolis ateniense una estatua de Atenea de bronce, de 2 m de altura, que había sido encargada a Fidias por los colonos que partían para la isla de Lemnos. Era la Atenea Lemnia, la belleza eximia. Así fue conocida en la Antigüedad, pues dice Plinio que era "tam eximiae pulchritudinis ut formae cognomen acceperit". A Luciano le entusiasmaba el perfil de Lemnia y eso da idea del buen gusto de Luciano y de lo mucho que entendía de arte. A diferencia de la Prómachos, la Lemnia representa a Atenea en actitud pacífica, vestida con peplo abierto por un costado y ceñido por encima del apoptygma, con la égida terciada sobre el pecho y la cabeza descubierta e inclinada, fija la mirada en el casco que sostiene en la mano derecha. La reconstrucción del original fue un acierto sonado de Furtwängler, que asoció la mejor copia del cuerpo conservada en Dresde con una copia de la cabeza conservada en Bolonia. El nuevo esquema tipológico indica que, hacia mediados de siglo, hay una evolución que afecta también al estilo, pues la Atenea Lemnia tiene un ritmo más dinámico y una ponderación más avanzada que la Prómachos. Sin duda alguna el mayor atractivo de la obra reside en la cabeza, cuya estructura resalta admirablemente por medio de la taenia que la ciñe. La forma esférica de la cabeza y la belleza severa del rostro adquieren toda su fuerza plástica en el perfil, a la que contribuye tanto el modelado de las facciones como el tratamiento del peinado a base de mechones pequeños, independientes y finamente articulados. Las novedades introducidas por Fidias en esta obra, que afectan también al tratamiento de los paños, adquieren enorme trascendencia, porque constituyen el punto de partida respecto al nuevo estadio evolutivo alcanzado en la Partenos, de ahí que la Atenea Lemnia represente un hito en la producción fidíaca, además de ser el summum en el ideal debelleza clásica.





Una de las obras más destacadas de Fidias es sin duda su Atenea Lemnia.
Muestra a la diosa no como guerrera sino como pensante, como intelectual. Y es que Atenea era, no solo diosa de las armas sino también de la mente y el intelecto.

Lleva la lanza en la mano izquierda y el casco en la derecha como intentando mantener una conversación con él mediante la mirada. Los pliegues de la túnica son rectos y acanalados pero ya con una vida especial. La égida aparece cruzada y podría ser precedente de la Atenea representada en el frontón occidental del Partenón.


Uno de los detalles más impresionantes es el del brillo de la cara, la tranquilidad que transmite, la armonía que da el contraste entre la lisa piel del rostro y los bucles del pelo recogido.



En su origen era de bronce, de 2 m de altura. Fue consagrada en la acrópolis de Atenas h. 450 a.C.

lunes, 25 de noviembre de 2013

ALEGORÍA DEL RIO NILO



Copia romana de un original helenístico, perteneciente a la Escuela de Alejandría.Construido de mármol blanco, una piedra dura que crea un aspecto compacto, de solidez y permiten una vida más duradera de la obra. 165 cm de alto x 310 de ancho. Se encuentra en el Museo Vaticano, Roma.

Se trata de una escultura de bulto redondo que representa a um anciano recostado que personifica al río Nilo, éste porta un cuerno de la abundancia y los símbolos de la tierra que fertiliza.

Hoy se sabe que sus afluentes principales son el Nilo Azul y el Blanco y dos y para la época en que fue creada (periodo helenístico) es difícil que conocieran las fuentes del río más allá de Nubia. Así  nos quedamos con que representan dieciséis codos de subida de nivel cuando tenían lugar las antiguas inundaciones antes de las presas actuales. Y teniendo en cuenta el detalle que porta en su mano el cuerno de la abundancia aunque otros dicen que es un junco, además podemos ver también a los niños jugando con un cocodrilo.

 La obra pertenece al arte griego, concretamente pertenece a la época helenística, época en la que cuatro escuelas alcazan fama y prestigio: Atenas, Alejandría, Pérgamo y Rodas. Este grupo escultórico se realizó regido por las características de la escuela de Alejandría. Esta escuela mostró complacencia por los temas cotidianos y alegóricos.

Los escultores griegos fijaron como módulo la cabeza y, a diferencia de los egipcios, variaron el canon de belleza ideal del cuerpo humano con el transcurso del tiempo: durante el siglo V la proporción armónica fue de siete cabezas, y en el siglo IV se elevó a ocho. Concibieron el desnudo como un esqueleto perfecto, regido por la movilidad de las articulaciones; este principio de la diartrosis les hizo acentuar a división entre el tronco y las extremidades, y dentro del torso marcaron nítidamente los pectorales, la cintura y el pliegue inguinal. Finalmente rompieron con la ley de frontalidad al adoptar la postura de contraposto.

http://unratodearte.blogspot.com.es/search/label/Escultura%20Griega 
http://damadenegro.wordpress.com/2012/01/06/alegoria-del-nilo-escuela-de-alejandria-museos-vaticanos/ 
 

PARTENÓN

 
 
 
 


TÍTULO: El Partenón de Atenas
ESTILO: Arte clásico griego, Dórico.
GÉNERO: Arquitectura religiosa. Templo. Exterior.
CRONOLOGÍA: Siglo V a.C. (447-432 a. C). Acrópolis de Atenas. Grecia.
MATERIALES: Mármol pentélico.
DIMENSIONES: (69,5m x 30,9m)



Es uno de los principales templos dóricos que se conservan, está dedicado a la diosa griega Atenea, a la que los atenienses consideraban su protectora. La construcción del monumento fue iniciada por Pericles como agradecimiento a los dioses por su victoria contra los persas. Los arquitectos encargados de la obra fueron Ictino y Calícrates bajo las órdenes del arquitecto y gran escultor ateniense Fidias.

 Se trata de un templo griego que, por el número de columnas que aparecen en su fachada principal, es octástilo, y como estas rodean todo el templo, se le denomina períptero, aparecen ocho columnas en sus lados menores y diecisiete en los mayores, siendo, por este motivo, el doble de largo que de ancho. Estas columnas descansan directamente sobre un estilóbato y dos estereóbatos. La amplitud y la espaciosidad del Partenón se perciben desde fuera y desde dentro, dada la perfecta conjunción e interdependencia de exterior e interior.
 Respecto a la estatua crisoelefántina que representaba a Atenea Partenos, estaba situada como pieza central del templo (medía doce metros de altura y para su elaboración se necesitaron 1.200 kilogramos de oro) precisaba de una inmensa cella de más de 18 metros de anchura, dividida en tres naves mediante una doble columnata conformada por dos órdenes superpuestos de estilo dórico. La nave central medía diez metros de anchura. Dentro de la cella del lado este, la columnata se dispuso en forma de "U" y estaba compuesta por nueve columnas con un entrepaño entre cada una de ellas, en los lados largos de la "U". Tres columnas con dos entrepaños formaban el lado corto.

La cella del este estaba dedicada a Atenea Polías (protectora de la ciudad), y la cella del oeste estaba dedicada a Atenea Párthenos, "la virgen", por lo cual todo el edificio acabó siendo conocido como el Partenón.
 La decoración escultórica del Partenón es una combinación única de las metopas , los tímpanos y un friso.
Las metopas representaban la gigantomaquia en el lado este, la amazonomaquia en el oeste, la centauromaquia en el sur, y escenas de la guerra de troya en el norte. Cada tímpano del templo tenía una escena mitológica: al este, sobre la entrada principal del edificio, el nacimiento de Atenea, y al oeste, la lucha entre Atenea y Poseidón por el patrocinio de la ciudad de Atenas. El friso mostraba la representación de la procesión de las Panateneas. La escena se desarrolla a lo largo de los cuatro lados del edificio e incluye figuras de dioses, bestias y de seres humanos.


 





http://www.artehistoria.jcyl.es/v2/obras/7927.htm