sábado, 23 de enero de 2016

Maiestas Domini 1115-1130




Nos encontramos frente a una obra escultórica del arte románico, para ser más exactos, estamos frente al Maiestas Domini o Cristo en Majestad que preside el tímpano de la abadía de San Pedro de Moissac. El material en el que está esculpido es la piedra y su fecha de talla fue entre los años 1135-1130.

Antes de pasar a la descripción de nuestra obra, hagamos una breve introducción de la escultura y la pintura en el Románico:

El principal papel de la escultura y de la pintura románica fue instructivo, pedagógico y aleccionador. El clero utilizó las artes visuales para que la población iletrada, que no sabía leer, aprendiese las verdades de la Salvación mirando los “catecismos pétreos” de la escultura en las portadas de los templos, y las “biblias pintadas” en los muros de las iglesias.

Aparte de su valor didáctico, las artes plásticas se conciben en el Románico como revestimiento arquitectónico y están asociadas a la decoración monumental. La escultura se desarrolla preferentemente en los tímpanos abocinados y la pintura, en el cascarón del ábside. La composición de estos espacios es similar. En el centro, aureoleado por una mandorla, símbolo del poder divino, se destaca, a mayor tamaño, la imagen de Jesús; el resto se fragmenta en frisos horizontales y superpuestos donde aparecen personajes que secundan a Cristo.

El alargamiento desmesurado, las anatomías defectuosas y las perspectivas extrañas son fruto del expresionismo y las perspectivas extrañas son fruto del expresiovismo que los artistas imponen a los temas apocalípticos, cuya epopeya del fin del mundo y del caos prima en el período.

Ahora sí, pasemos a la descripción de nuestra obra:

Nuestra obra representa al Hijo de Dios sentado en un trono, con el Evangelio en la mano izquierda y con la mano derecha en actitud de bendecir. Aparece con bigote destacado, barba, los cabellos largos hasta los hombros y viste con una túnica. Tras él encontramos una mandorla o almendra mística, que ofrece un aire de divinidad. Las figuras presentan una estructura jerárquica, en la que la figura con mayor relevancia (Cristo) , tiene un tamaño superior a las demás figuras. Lo constelan los cuatro animales del tetramorfos: el ángel de San Mateos, el león de San Marcos, el toro de San Lucas y el águila de San Juan. A su alrededor, una legión de serafines y la presencia de los veinticuatro ancianos, que tocan instrumentos musicales y cantan las alabanzas del Todopoderoso. Así lo vieron los profetas, así regresará a la Tierra y así aparece esculpido en el tímpano de San Pedro de Moissac y pintado al fresco en el ábside de San Clemente de Tahull, en el leridiano valle de Bohí. y en la bóveda del Panteón Real de San Isidoro de León.

Es la visión clara de la majestad de Dios sentado sobre el trono del universo, en la gloria celestial, a manera de rey soberano que se presenta para juzgar a los hombres dando fe de la grandeza divina, que es el principio y el fin de todos los tiempos. Ahora, desde el poder absoluto, intervendrá en la vida de los humanos separando a los creyentes de los que prefirieron los ídolos paganos.

El modo de ser representado plásticamente es frontal, sentado en el trono. En algunos casos exhibe los atributos de su triunfo, que son las llagas de la Pasión en el Pórtico de la Gloria; en otros, como en Carrión de los Condes o San Pedro de Moissac, bendiciendo con la mano derecha y un libro en la izquierda como hemos citado anteriormente.

La imagen general de la Maiestas Domini no varía mucho en cuanto a conservar el rigor del texto evangélico, debido a su fuerza expresiva porque en todos los casos simbolizaba ser el dueño del tiempo, ordenador del macrocosmos celestial y del microcosmos terrenal, dueño del pasado, del presente y del futuro, y así debería en-tenderse a través de su representación.

Origen del Maiestas Domini:

Este tema iconográfico tiene su origen en Egipto, hacia el siglo V. En un principio se representaba a Cristo imberbe, entronizado y rodeado por una mandorla, y en su entorno por los cuatro seres vivientes alados, dos arriba y dos abajo, organizando de este modo la imagen del rectángulo cósmico. Se hace esta representación a imitación de los textos de las liturgias de las Iglesias orientales.

En occidente los seres vivientes aparecen como un busto, rodeando también la imagen de Cristo en Majestad. En el escritorio de Tours en Francia, en el siglo IX se dibujó una forma original que se extendería después por todo occidente: alrededor de la figura central se colocan en forma de rombo los seres vivientes acompañados a veces por los profetas. A partir de este siglo el Cristo aparece sentado sobre el globo terrestre universal y el círculo que rodea su busto forma un ocho cuando se cruza con el círculo terrestre. El nº 8 simboliza la nueva Creación y también es alegoría del sacrificio de Cristo en la cruz.

El tema aparece pintado sobre todo en los ábsides prerrománicos y románicos, en el primer folio de algunos evangeliarios y en otros espacios, y en escultura puede verse en los capiteles, tímpanos o frisos de las iglesias. A partir del siglo XII se extiende de la misma manera en los edificios góticos. El tema empieza a escasear a partir del siglo XIV hasta que desaparece y en su lugar se pone de moda la iconografía del Juicio Final.


Maiestas Domini en la pintura:





Por último y para finalizar, aquí dejo un vídeo sobre el Maiestas Domini y la escultura y pintura románica en general:






Juicio Final en el tímpano de la portada occidental (Iglesia de San Lázaro, Autum)


Nos encontramos frente al tímpano de una iglesia, concretamente, el tímpano de la puerta occidental de la iglesia de San Lázaro, en Autum, Francia. Este tímpano es uno de los ejemplos más relevantes de la escultura románica del siglo XII. Su autor autor es Gislebert, el cual firmó con su nombre en los pies del Cristo que preside el tímpano. Está labrado sobre piedra, y en su origen fue policromado.


La plástica de este periodo es antinaturalista. La representación se basa en la repetición de pautas y estereotipos. Las figuras son rígidas y no expresan ningún sentimiento, reflejando los valores de una sociedad feudal. Una sociedad en la que impera la teología neoplatónica agustiniana, la desconfianza hacia el mundo de los sentimientos que se considera imperfecto y que nos puede conduciar al pecado.
Las figuras son símbolos y deben transmitir valores ligados a una sociedad profundamente religiosa.

Según la tradición cristiana, San Lázaro fue el primer obispo de Marsella, martirizado en época romana y enterrado Autum, Francia. Este hecho es el que explica que a este santo esté dedicada la catedral de la ciudad, la cual se comenzó a construir en el año 1120. 

Centrándonos en el tímpano, una de las obras maestras de esta catedral, podemos ver que en él se representa el tema del Juicio Fina. Este tema se ponía en la portada de las iglesias con el fin de mentalizar a los fieles, haciéndoles saber lo que podría pasar en el momento de la muerte, en caso de haber sido buenos cristianos, ascender al cielo, y por contrario, ir al infierno. Se ponía en forma de imagen y no de forma escrita debido a que la mayor parte de la población era inculta, así que de este modo percibían rápidamente la idea que la iglesia quería transmitirles.

En el centro nos encontramos con Cristo en actitud de juez, muy estilizado y enmarcado por una mandorla. Cristo llevará a cabo el juicio que ha de celebrarse en el momento del juicio final, la muerte.

A la izquierda de Cristo se encuentran las bienaventurados, entre los que vemos a algunos apóstoles, obispos, niños e, incluso, peregrinos. Sobre ellos hay unos ángeles con trompetas que anuncian la salvación de estos, y los encaminan hacia el cielo,que en esta obra se representa como un edificio de grandes ventanales.

En el lado opuesto hallamos a los condenados. Aparece el arcángel San Gabriel pesando sus almas, mientras que un demonio -haciendo trampa- intenta descompensar la balanza para que las malas acciones supongan un peso mayor, lo cual le implique a la condenación. También, se representa el mismo infierno lleno de demonios.




También, podemos ver debajo que los muertos están resucitando, incluso los vemos saliendo de sus ataudes. En la izquierda, nos encontramos a los personajes que levantan sus brazos hacia el cielo, donde encontrarán la felicidad al lado de su Dios. Por su parte, los que están en la derecha se encuentran temerosos al saber lo que les espera en el infierno. Como punto de separación, está el arcángel San Miguel, que por un lado separa a los salvados y por otro a los condenados. 



El Juicio Final, es contemplado desde ambos lados de Cristo por la Virgen con un ángel anunciador por un lado, y por los profetas Enoch y Elías al otro lado. Y en el parteluz o intradós de la portada aparece esculpido San Lázaro ataviado de obispo.



























En la arquivolta superios de la portada el artista talló todo un zodiaco con sus correspondientes signos y una representación de los meses con los trabajos del año. Allí podemos ver la vendimis o la siembra junto a una escena u otra de coacción de pan, esto está representado en la parte exterior de la arquivolta. En la parte interior encontramos formas vegetales.


 

domingo, 17 de enero de 2016

La abadía de Cluny III

Nos encontramos ante la abadía de Cluny; una obra arquitectónica perteneciente al arte románico. Cluny se encuentra en Francia, en la región de Borgoña. 


La abadía de Cluny es un monasterio que comenzó a construirse a partir de las iglesias de Cluny I y II. El nuevo monasterio puede construirse gracias a los cluniacenses; seguidores de la orden de Cluny.

Cluny pertenece al siglo X, hace culto a las reliquias y crea lo que se conoce como: Iglesia de peregrinación.

La abadía de Cluny está compuesta por cinco naves, dos transeptos, y un gran ábside en la cabecera. En la vida de los monasterios también; a parte de la iglesia, estaba el claustro; que era la zona principal, y, a su alrededor, se encontraban los dormitorios, el refectorio, la cocina, la panadería y el almacén.

La catedral de Cluny tiene forma de cruz latina con dos transeptos; lo que se conoce como planta de cruz arzobispal.


En los pies de la catedral de Cluny hay dos torres idénticas; que protegen los laterales de la nave principal. En el crucero de la nave central encontramos el cimborrio; que el la cúpula que se levanta por el exterior en el lugar en el que la nave principal se encuentra con el transepto. 

En su cabecera, encontramos una gran girola con cinco absidiolos que se acaban convirtiendo en capillas. En el interior de la cabecera, en la girola encontramos el deambulatorio, que es el lugar por el que pasan los peregrinos en sus visitas. 

En el interior encontramos arcos de medio punto, la techumbre es una bóveda de cañón; para sostener la estructura interior encontramos una repetición de arcos de medio punto, los que se conoce como arcos fajones. Las cúpulas están proyectadas sobre trompas. 

También encontramos que la nave principal esta protegida con dos naves laterales que se diferencian de la principal en su altura. Las naves, tanto la principal como las laterales, tienen en toda su longitud grandes aperturas de vanos para permitir que pase la luz del sol; ya que en la época de su construcción era el único tipo de luz al que se podía recurrir. 

En la sociedad de la época se temía al Juicio Final, y como la mayoría de la población era analfabeta, para concienciarlos de que debían ir a la Iglesia, estas, tenían en la entrada una representación temerosa según está escrito en la Biblia de como sucedería el temido Juicio Final.

Actualmente solo se conserva el sur del transepto de Cluny, el resto es solo una representación del resto de monasterios; ya que se sabe que la estructura de Cluny fue muy seguida. Como ejemplo de esto tenemos las iglesias de Santa Fe de Conques o de Santiago de Compostela; que siguen su estructura en la medida de lo posible.

miércoles, 16 de diciembre de 2015

Palacio de Comares.


El palacio de comares se encuentra en la Alhambra de Granada. Fue construido en el s.XIV por Yúsuf I y Muhama V. Es de arte nazarí, arte que surgió en la península Ibérica entre el 1237-1492, cuando los nazaríes eran los únicos representantes del poder islam y estos musulmanes de Arjona nombran a Muhamad Ibn Nasr Ibn al- Ahmar y este convierte Granada a la capital y construye el palacio. Los nazarís terminaron su reinado por la expulsion de los Reyes Católicos con ayuda judía.

Los materiales que se utilizaron en la construccion de este palacio fueron piedra, ladrillo y mampostería para los muros, para la decoración se incorporan el yeso, la cerámica vidriada y la madera.
El patio es de planta rectangular y en el hay una alberca siguiendo el modelo de patio mediterraneo, con ello se conseguia el reflejo y el sonido del agua lo que proporcionaba la sensación de tranquilidad.
En los lados menores, esta porticado. Hay una columnata con columnas de mármol esbeltas y co capiteles nazaritas. Sobre ellas caen pilares que sostienen arcos de medio punto pedaltados que contrarestan el empuje lateral y tienen funcion decorativa. Estan hechos con paños de yeso y sostienen un aleroi de madera que mantiene sobre el una techumbre a una vertiente.
La parte inferior de los muros esta decorada con cerámica vidríada y decoración geométrica en los colores propios musulmanes: rojo, azul, verde y dorado. A uno de los lados, estan las dependencias del sultán y de la corte, mientras que al lado opuesto vemos adosada la torre de comares.
En los lados mayores, se encuentran las dependencias de las cuatro mujeres del sultán.
La decoración del edificio es muy pobre en el exterior y muy rica en el interior. Solían usar los arcos de medio punto pedaltados y los arcos mocárabes. Los paños se decoraban con atauriques y decoracion epigrafica, geométrica y sobretodo, se les debe la introduccion de la decoración mocárabe. Usaban grandes cúpulas estrelladas y poligonaes en las cubiertas junto con el atesonado de madera. En los muros colocaban ventanas geminadas y vanos.

El Palacio de Comares está compuesto por el Salón de Embajadores, La Sala de La Barca y El Patio de Los Arrayanes. El patio de los Arrayanes conocido también como patio de la Alberca o de Comares, es un patio de estilo arábigo, con una gran alberca rodeada por macizos de arrayán, motivo por el cual se le denomina como Patio de los Arrayanes. El estanque tiene una función muy importante y es la de reflejar, y otro la del agradable ruido que suelta la fuente. El patio se puede dividir en 4 zonas, al Norte el Salón de Embajadores y la Sala de la Barca que servía para que el sultán descansase. Al Sur habitaciones para los servicios del sultán y al Este y Oeste cuatro habitaciones para cada una de las esposas del sultán.
por otro lado, el Salón de los Embajadores está situado en el interior de la torre de Comares era el centro simbólico del poder nazarí. De planta cuadrangular, es la sala más majestuosa y refinada del palacio. En ella se encontraba el trono y se realizaban las recepciones oficiales de los monarcas. Este salón de la Alhambra era el centro simbólico del poder nazarí, que se pone de manifiesto en el refinamiento y esplendor de la decoración.

Virgen Hodegetria.


Nos encontramos ante una obra pictórica perteneciente al arte bizantino y a la decoración musivaria, en concreto con el mosaico de la Virgen Hodegetria, que significa literalmente "Ella muestra el camino". En él se nos muestra a la Virgen acompañada por su hijo, lo que quiere representar a la Virgen como figura maternal. 

La imagen nos muestra una obra pictórica realizada sobre una cúpula, en la catedral de Torcello en Venecia, con la técnica del mosaico. Este método de trabajo consiste en colocar pequeñas teselas cuadradas de terracota, pasta vítrea, mármoles de colores, entre los que destacan el oro, plata y nácar, y piedras semipreciosas que se unen mediante yeso y se dsiponen sobre una capa de mortero y cemento. Con ellas el artífice forma escenas figurativas, como en este caso, o traza motivos geométricos. Solían estar realizados por equipos de artistas, denominados musivarios, que empleaban cartones que les servían como plantilla. Se cree que estas piezas eran realizadas in situ

En esta imagen se encuentra la Virgen, en el centro, sosteniendo a Cristo con su brazo izquierdo y los dedos de su mano derecha, claramente alargados, muestran que él es el camino de salvación mientras que el niño Jesús levanta su mano derecha en actitud de bendecir. El dedo índice y corazón están unidos como símbolo de las dos naturalezas de Cristo y el dedo pulgarcerrado sobre los otros dedos significan la Trinidad.
Los atributos típicos de la Virgen Hodegetria son: una estrella en el hombro derecho y parte del manto azul le cubre la cabeza. El borde del manto indica un estatuto imperial, así como el trono que a veces incluye la imagen.Alrededor de la imagen de la Virgen hay una serie de escritos en latín, en los dos extremos superiores destacamos la presencia de unos ángeles y en la parte superior la presencia de once apóstoles. 

La obra causa una impresión de suntuosidad debido a la calidad de los materiales empleados, en concreto de las teselas, y a la riqueza que muestran la vestidura y ornamentos de los personajes. 

Se sabe que la obra es perteneciente al arte bizantino por el empleo del mosaico mural, la rigidez de la composición y la tamósfera de riqueza y solemnidad.

Justiniano Argentario.

Nos encontramos ante una obra pictórica perteneciente al arte bizantino y a la decoración musivaria, en concreto con el mosaico de Justiniano Argentario. En él se nos muestra a Justiniano acompañado por los dignatarios de su corte imperial y ofrendando una patena de oro a San Vital.



la imagen nos muestra una obra pictórica realizada sobre una pared con la técnica del mosaico. Este método de trabajo consiste el colocar pequeñas teselas cuadradas de terracota, pasta vítrea, mármoles de colores entre los que destacan el oro, el plata y el nácar, y piedras semipreciosas, que se unen mediante yeso y se disponen sobre una capa de mortero o cemento. Con ellas el artífice forma escenas figurativas, como sucede en este caso, o trazando motivos geométricos. Solíasn estar realizados por equipos de artistas, denominados musivarios, que empleaban cartones que le servían de plantilla. Se comprende que estas piezas se realizan in situ. 
  
La escena representada muestra a una serie de personajes, todos varones, que aparecen en actitud erguida. en la parte izquierda del mosaico nos encontramos con la guardia imperial que sostiene el crsmón. A continución se situan un funcionario y el general Belisario. En el centro nos encontramos al Emperador Justiniano sosteniendo una patena. A la derecha del emperador en la parte trasera encontramos a Juliano Argentario y seguidamente al Arzobispo Maximiano sosteniendo la cruz. Finalmente encontramos a los cargos eclesiásticos, el primero sosteniendo en las manos el misal y el segundo sosteniendo el incensario. El personaje central destaca por vestir un manto púrpura, llevar una corona y portar un nimbo o aura.  

 La escena se organiza con un eje horizontal: todas las figuras tienen la misma altura y sus pies y cabezas se sitúan al mismo nivel. Este recurso se conoce como isocefalia. Las figuras se encuentran perfectamente delimitadas con un trazo grueso que separa los colores. Predomina la gama de tonos fríos. 

Con respecto a la expresión del volumen, está sugerida mediante gradación tonal, es decir, un color se degrada en varios tonos para dar pie a la tercera dimensión. Este recurso está muy poco insinuado, por lo que las figuras parecen planas como si no tuviesen cuerpo o estuviesen flotando. La escena carece de corrección anatómica, obsérvese la colocación en uve de los pies, y de movimiento, ya que las figuras se muestran completamente estáticas. El gesto de los personajes resulta hierático, esto es de rasgos rígidos y solemnes. Estos rasgos son los ojos muy abiertos y sonrisas levemente esbozadas. Algunos de los rostros de los personajes parecen retratos.

La obra causa una impresión de suntuosidad atendiendo a la calidad de los materiales empleados, especialmente las teselas doradas, y a la riqueza que muestran las vestiduras y ornamentos de los personajes.

Se sabe que pertenece al arte bizantino por el empleo del mosaico mural, la rigidez de la composición y la atmósfera de riqueza y solemnidad.  

lunes, 14 de diciembre de 2015

LA GIRALDA.

Nos encontramos ante una obra arquitectónica, se trata del alminar de la antigua mezquita de Sevilla conocido con el nombre popular de la Giralda por la estatua giratoria de la Fe que corona el campanario cristiano construido en el siglo XVI. Nos encontramos por lo tanto ante una obra arquitectónica fruto de la fusión de dos estilos diferentes, la torre de época almohade (siglo XI), y el campanario, obra renacentista del siglo XVI.
Se trata, junto al patio, de los únicos restos que perviven de la antigua mezquita pues ésta fue demolida en el siglo XV para la construcción de la catedral gótica, decidiéndose no obstante respetar estos elementos. Realizada en ladrillo, la torre tiene planta cuadrangular existiendo un segundo cuerpo, hoy día desaparecido, más reducido que se remataba con una cúpula y tres manzanas doradas de tamaño decreciente. La torre se ve recorrida en cada uno de sus caras por ventanas y cuatro balcones con arcos geminados, alternando los arcos de herradura de tradición califal con arcos mixtilíneos, todos ellos a su vez enmarcados por arcos mixtilíneos. La decoración es muy austera, algo propio del estilo almohade en comparación con otras épocas del arte hispanomusulmán, como el califal cordobés anterior o el nazarí posterior. Esta decoración queda reducida a dos parejas de paños de sebka o red de rombos, creados con ladrillos, que recorren la torre en su sentido ascendente. En el remate del cuerpo superior, se repite este elemento decorativo que descansa sobre arcos ciegos mixtilíneos. El segundo cuerpo, hoy día desaparecido, se repetía el motivo decorativo del paño de sebka.
El alminar de la mezquita sevillana, la torre desde la que el almuédano llamaba a la oración a los fieles, es el mejor ejemplo del período almohade en Al Andalus. Los almohades, pueblo procedente del norte de África de origen bereber, destacaron por su integrismo religioso que se tradujo en un arte sobrio de decoración aunque no por ello exento de gran belleza. Sevilla se convirtió en la capital del reino almohade y por ello en 1172 se procedió a construir una nueva mezquita mayor que sustituía a la antigua. En 1184 se inició la construcción del alminar bajo la dirección del arquitecto Ahmad Ben Baso rematándose la obra con las bolas doradas en 1195. La giralda repite el modelo decorativo y constructivo de los alminares de Marraquech ,de la mezquita de Kutubia y la torre Hasan de Rabat, Debiendo ser consideradas todas obras construidas dentro de un mismo entorno religioso cultural y artístico.
Tras la conquista de Sevilla por Fernando III en 1248 la mezquita se convirtió en templo cristiano. En 1356 un terremoto provocó la caída de las manzanas doradas que remataban la torre, por lo que se procedió a la construcción de un pequeño campanario. La construcción de la nueva catedral en el siglo XV supuso la destrucción de gran parte de la mezquita si bien el cabildo decidió conservar la torre para que sirviera de campanario así como el patio. En el siglo XVI el arquitecto Hernán Ruiz  III recibió el encargo de crear un cuerpo de campanas rematado por una estatua-veleta que representara la Fe logrando el aspecto con el que nos ha llegado a la actualidad.
La obra que comentamos no sólo se trata del antiguo alminar de la mezquita de Sevilla sino una de las construcciones más hermosas del arte hispanomusulmán y el edificio más reprsentativo de la capital andaluza así como uno de los edificios más famosos de España. Cabe destacar la armonía de los dos elementos, torre y campanario, pertenecientes a estilos tan distantes en el tiempo, el almohade y el renacentista, dándole al conjunto un aspecto unitario e inconfundible.