lunes, 9 de noviembre de 2015

ATENEA LEMNIA.

Fidias era, sin ninguna duda, el artista más prolífico y destacado de la Atenas de Pericles, pero además el escultor ha pasado a la historia como el mejor retratista de la diosa Atenea. Son numerosas las obras en las que el artista representó a la diosa de la guerra y la sabiduría, pero en esta ocasión nos centraremos en la escultura conocida como la Atenea Lemnia, cuyo original realizado en bronce se ha perdido y tan sólo se conoce a través de copias romanas realizadas en mármol. 






La obra debió de formar parte de las esculturas de la Acrópolis de Atenas junto con otras esculturas de la diosa la Atenea Parthenos o la Atenea Promakhos. Según Pausanias la Atenea Lemnia es la más digna de todas las esculturas o relieves realizados por Fidias; la pieza medía unos dos metros de altura y fue realizada en bronce a través de la técnica de la cera perdida. Su nombre está ligada a los comitentes que la encargaron: Pericles envió a mediados del siglo V a.C. a un grupo de hombres para colonizar la isla de Lemnos, éstos en agradecimiento a la diosa y al propio Pericles por llegar salvos a Lemnos, enviaron dinero a Atenas con el fin de levantar una escultura a la diosa de la ciudad.

 En esta ocasión la diosa no se ha representado como una guerrera, sino como una diosa de la paz. Atenea aparecía vestida con el peplo clásico que tenía una gran abertura en un lateral. Con la mano derecha sostenía su casco hacia el que miraba fijamente y con la mano izquierda sostenía su lanza. En el modelado de la escultura se apreciaba ya los indicios de la conocida técnica de las paños mojados, con la que el artista representaba los ropajes de las esculturas femeninas como si estuvieran húmedos de manera que el estudio anatómico de las piezas resultaba más detallado y realista. 


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El rostro de la Atenea Lemnia sigue las pautas de la belleza clásica, los ojos ligeramente almendrados se enmarcaban bajo unas cejas bien definidas, la nariz recta y fina destacaba sobre los pómulos planos, poco perfilados, donde se aprecia el recuerdo de las obras de Policleto. Pero sin duda lo más destacado de la escultura es su peinado, la diosa lleva el cabello recogido a través de una cinta lisa en donde se aprecian los mechones ondulados que el artista ha trabajado de manera individualizada. Este mismo recurso de la cinta o taenia fue muy utilizado en la época renacentista por Miguel Ángel tanto en la pintura, como se puede apreciar en los frescos de la Capilla Sixtina, como en la escultura.

En la actualidad podemos encontrar dos grandes copias de la escultura, un busto que se conserva en el Museo de Arqueológico de Bolonia y una copia de cuerpo entero en la Staatliche Kunstsammlungen de Dresde.

ESTRUCTURA DEL TEMPLO GRIEGO.

El templo es el edificio más característico de la arquitectura griega. Básicamente consistía en un recinto de planta rectangular, rodeado de columnas, cubierto por un tejado a dos aguas. Se construía en una colina o recinto sagrado, llamado Témenos, a cierta distancia de la ciudad.
 Estaba concebido como el lugar donde vivía el dios, los dioses olímpicos a los que se consagraron la mayoría de los templos fueron Zeus, Hera, Atenea y Apolo.




Su estructura es muy simple. Consta de una sala rectangular o naos, que era una cámara central comunmente de forma rectangular y era el lugar donde se encontraba la efigie divina, precedida de un pórtico delantero abierto o también llamado pronaos, que se trata  de la prolongación longitudinal de los muros de la naos, y secundada en el extremo opuesto por otro pórtico cerrado que recibe el nombre de opisódomo, aquí se guardaban los objetos de culto y los tesoros. 


Estructura de un templo griego: Pronaos, Naos y Opistódomos.


La fachada principal se disponía siempre en uno de los ejes cortos y, de acuerdo con el número de columnas que exhibe, el templo puede ser dístilo, si tiene dos columnas; tetrástilo, si tiene cuatro; hexástilo, si tiene seis; octástilo, si tiene ocho; decástilo, si tiene diez; y así sucesivamente. .Si sólo presenta columnas en la fachada principal, es próstilo, pero si éstas también en su frente posterior, se denominará anfipróstilo. Por último, si está rodeado en sus cuatro costados por una fila de columnas, recibe el nombre de períptero, mientras que si la hilera es nombre, se llamará díptero. 

Como toda la arquitectura griega el templo era adintelado o arquitrabado, siendo sus techos planos al interior y a dos aguas al exterior. El material de construcción empleado fue el mármol. Una policromía final en tonos rojos y azules realzaba el edificio.


Diadúmeno de Policleto ( 430 a. C )




Nos encontramos ante una obra escultórica del arte griego, para ser más concretos, estamos frente al Diadúmeno realizado por Policleto. Esta composición fue eregida en el año 430 a. C y se encuentra en el Museo Arqueológico de Atenas. Cabe destacar que no es la composición original, sino una copia romana en mármol.

Podemos observar a una figura de pie de un varón, captado en el momento que se ciñe la cinta de los campeones atléticos. En cuanto a la forma se trata de una figura de bulto redondo, de formas blandas, de líneas verticales, horizontales y oblicuas, pero con sensación de desplazamiento por el giro de la cabeza hacia la derecha; también se aprecia el círculo que forman el arco torácico y el pliegue inguinal. La talla es de color blanco y de textura satinada o lisa.

La imagen es una figura aislada y su composición muestra un punto de vista frontal con los brazos levantados pero sin manos, el cuerpo tranquilo pero no quieto, pues las piernas parecen balancearse; se apoya sobre la pierna derecha mientras la izquierda toca un poco el suelo con los dedos del pie, aportando así una mayor profundidad espacial y una impresión más viva de movimiento. La cabeza muestra una suave inclinación pareciendo que mira al suelo,manifestando así una dulzura que le proporciona un cierto aire de espiritualidad; el torso presenta una curvatura importante aportando un dinamismo contenido y aspecto de movimiento basado en la fórmula del contraposto o contrabalanceo y el principio de articulación o diartrosis por el que se acentúan las líneas que separan brazos, piernas, pectorales, cintura y pliegue inguinal.

El ritmo de la escultura refleja una gran armonía donde se logra el ideal de la belleza humana como un conjunto armónico entre todas las partes del cuerpo y de cada una de ellas; siguiendo así un canon de belleza donde se aprecia el concepto de simetría y proporción entre las partes del cuerpo y de cada una de ellas con el conjunto que es donde radica la fuerza rítmica de la figura.

Se trata pues de una figura en actitud serena y heroica con un fin claramente estético. 


Atendiendo al canon de belleza griego, fijaron el módulo la cabeza y variaron el canon de belleza ideal del cuerpo humano con el transcurso del tiempo: durante el siglo V la proporción armónica fue de siete cabezas, y en el siglo IV se elevó a ocho. Concibieron un desnudo como un esqueleto perfecto, regido por la movilidad de las articulaciones; este principio de la diartrosis les hizo acentuar la división entre el tronco y las extremidades, y dentro del torso marcaron nítidamente los pectorales, la cintura y el pliegue inguinal. Finalmente rompieron la ley de la frontalidad al adoptar la postura de contraposto, donde una pierna actúa de sostén y la otra se flexiona, desnivelándose la línea recta de las caderas.

En esta imagen, podemos ver como nuestra obra cumple el ideario del canon de belleza griego:



Su autor, citado anteriormente, Policleto fue un escultor de atletas de bronce además de un teórico de la escultura. Escribió un libro técnico, titulado El Kanon, en el que exponía la proporción perfecta del cuerpo humano. Policleto sintetizó su argumentó en un ejemplo práctico: el Doríforo, un joven en actitud de avanzar, que porta la lanza en la mano izquierda, apoyándosela en el hombro (440 a.C).

Por último, dejo un vídeo donde podemos repasar la escultura griega en general:




Los órdenes clásicos: jónico, dórico y corintio.

Nos encontramos ante la presentación de los órdenes clásicos griegos: dórico, jónico y corintio.

La arquitectura griega se forjó a partir de los órdenes clásicos, entendiendo como tales al conjunto de reglas referidas a la escala, forma y decoración del edificio. En el curso del siglo VII se fueron concretando los órdenes dórico y jónico; durante la segunda mitad del siglo V a.C apareció el orden corintio.

La escalan era humana. El dramaturgo Sófocles había afirmado que "numerosas son las maravillas de la naturaleza, pero de todas ellas la más grande es el hombre" Una idea que Protágoras resumió en la máxima: "el hombre es la medida de todas las cosas".

La forma viene determinada por la columna, que se compone de basa, fuste y capitel; el diámetro inferior del fuste constituye la unidad de medida para calcular todas las proporciones. La altura de la columna dórica equivale a seis veces la longitud del diámetro del fuste; la jónica, a nueve veces; y la corintia, a diez. Además de proporcionar el módulo, el fuste aparece estriado, conteniendo veinte acanaladuras el dórico y veinticuatro el jónico y el corintio. El capitel, que dulcifica la brusca transcisión entre la verticalidad de la columna y la horizontalidad del entablamento, ofrece tipos distintos: el dórico se caracteriza por un grueso ábaco; el jónico, por sus volutas; y el corintio, por semejar un cestillo de hojas de acanto.

La decoración se centra en el friso que cabalga sobre el entablamento. El friso dórico aparece fragmentado por metopas intercaladas entre triglifos; mientras que el jónico y el corintio presentan un campo liso y continuo para desarrollar ciclos narrativos en relieve.

El orden dórico se impuso en el Peloponeso, extendiéndose a las colonias italianas que se fundaron entre la Magna Grecia y Sicilia. El orden jónico apareció en Asia Menor y en las islas del Egeo. A partir del siglo V comenzaron a yuxtaponerse ambos órdenes en un mismo edificio, reservándose el dórico para el exterior y aplicando el jónico en el revestimiento interno. El Partenón, eregido en la Acrópolis de Atenas entre el 447 y el 432 a. C, muestra esta combinación. La geografía del orden corintio partió del Peloponeso y conocería su máxima expansión en el período helenístico.




















domingo, 8 de noviembre de 2015

BUSTO DE NEFERTITI.

La obra que a continuación vamos a comentar es una escultura que se encuentra hoy en día en el Neues Museum de Berlín. Ésta fue esculpida durante el Imperio Antiguo egipcio, en concreto, en el 1350 a.C., pero fue descubierta en 1912 por un arqueólogo alemán llamado Borchard.  
 Es una obra escultórica, exenta o de bulto redondo, que representa la cabeza, el cuello y los hombros de una mujer coronada por una gran tiara tratándose, por lo tanto, de un retrato en forma de busto. En este caso, es el busto de Nefertiti, que fue la principal esposa de Amenofis IV y cuyo nombre significa "La bella ha llegado".




Mide aproximadamente medio metro. La obra está esculpida en piedra caliza, en este caso policromada y con incrustaciones de cristal en los ojos para darle mayor realismo a la escultura, aunque la incrustación del ojo izquierdo se ha perdido. La policromía, naranja para el rostro, azul, ocre y verde para la tiara y el cuello, da gran viveza a la obra, conservada casi de manera milagrosa "in situ" hasta su descubrimiento. Presenta un tallado suave con alternancia de suaves curvas, líneas rectas y planos, lo que consigue que la obra muestre una gran armonía. Otra característica es que la reina presenta maquillaje que podemos observar en la línea de sus ojos y en el carmín de sus labios y un cutis terso y liso.

Como únicos adornos la reina porta un gran collar de hojas de sauce, así como una hermosa tiara que fue diseñada para ella expresamente, y en su rostro sereno y simétrico muestra unos rasgos de gran belleza y finura. La reina aparece representada mirando al frente en un gesto distante e inexpresivo, aunque transmite serenidad y realeza al mismo tiempo. 

 Esta obra es excepcional no sólo por su indudable belleza sino precisamente por lo que de novedoso presenta en un estilo artístico, como el egipcio, tan poco dado a los cambios y que permaneció casi inmutable a lo largos de sus tres mil años de historia. También destaca que no tiene nada que ver esta bonita escultura, cuya finalidad seguramente sería privada al servir de modelo al escultor para otras obras, con los relieves que representan a la reina acompañada del faraón y sus hijos.

 De la reina Nefertiti y su destino poco se sabe desde que su nombre desapareció en los textos siendo objeto de discutidas interpretaciones e hipótesis aún no confirmadas. El propio busto de la reina Nefertiti y las circunstancias que rodearon su descubrimiento y posterior salida hacia Berlín, donde hoy en día se encuentra expuesta, ha sido objeto de discusiones y debates siendo en multitud de ocasiones reclamadas por el gobierno egipcio para su devolución.

Más representaciones de Nefertiti:




 



ESTATUA SEDENTE DE KEFRÉN.


Nos encontramos frente a una estatua de bulto redondo, en este caso se trata de la estatua del faraón Kefrén que fue tallada por los escultores egipcios entre los años 2550-2480 a. C. y se considera una de las más importantes obras del arte egipcio. 




Al ver fotos de esta estatua podemos apreciar que el faraón se encuentra de forma sedente.
En el cabezal del trono donde está sentado Kefrén se encuentra el halcón divino de Horus desplegando sus alas sobre la cabeza de éste. además, también podemos observar que el trono está decorado con flores de papiro y de loto, que simbolizan la unificación del bajo Egipto con el Alto Egipto. 

Con respecto al Faraón, podemos observar que aparece con el torso desnudo, y lleva muchos de los simbolos característicos de la época como el nemes, barba postiza y una cobra en la frente que sirve para proteger al faraón de sus enemigos. 
  

La estatua está esculpida en un tipo de piedra denominada diorita, que se encuentra sin policromar dejando ver el color natural de ésta. por la forma de la escultura, podemos ver que está pensada para que se contemple desde una posición frontal.

Por otro lado, podemos observar como se aprecian los dos parámetros utilizados en la escultura egipcia que son el cuerpo armónicamente proportcionado, 18 puños distribuidos por todo el cuerpo y la ley de la frontalidad, ya mencionada anteriormente. 

Actualmente esta estatua se encuentra en el museo egipcio del Cairo. 

PIRÁMIDE ACOCADA DE SNEFRU.

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Estamos frente a una obra arquitectónica correspondiente al arte egipcio, en concreto, con la Pirámide acocada de Snefru, también denominada pirámide romboidal de Snefruo o Pirámide Sur de Dashur. Es un monumento funerario construido por orden del faraón Snefru en Dashur, a 40 kilómetros al sur del Cairo, en Egipto.

 Cuando vemos fotos de ésta podemos observar sus impresionantes dimensiones que son, en concreto, 186 metros de base por 101 metros de altura. 
Los soportes de esta pirámide son enormes, como se puede intuir al conocer sus dimensiones, y están hechos del material eterneo, es decir, la piedra. Su cubierta es de tipo piramidal, es fácil deducirlo ya que hablamos de una pirámide.

La pirámide consta de dos cámaras funerarias, con corredores de acceso independientes y se cree que se construyó así por algún motivo religioso. A la primera cámara se puede acceder a través de una entrada situada en la fachada norte, a 12 metros de altura. Y a la segunda cámara por la cara oeste de la pirámide, que está situada a unos 33 metros de altura aproximadamente. Ambas cámaras están conectadas a través de un pasaje. 

La función de esta pirámide es la de honrar al faraón Snefru y allí depositar el cuerpo de éste para que ascienda al cielo y así poder reencontrarse con los demás dioses. La pirámide fue construida entre el año 2613 a.C. y el 2589 a.C.