sábado, 22 de noviembre de 2014

Estructura y distribución interior de una domus romana.




Nos encontramos ante la estructura y distribución interior de una domus romana. Primero nos encontramos la puerta de entrada que se abre en el centro de la fachada, dando paso a un vestíbulo alargado o fauces. A los lados se sitúan dos locales comerciales o tabernas que suelen alquilarse a menestrales para el establecimiento de sus negocios artesanos; estas tiendas gozan de régimen autónomo al tener acceso directo desde la calle y constituyen un cuerpo extraño a la vivienda. El atrium es la gran sala descubierta de recepción pública; en un rincón se encuentran el armario con las mascarillas funerarias de los antepasados y larario con las imágenes religiosas que suscitan la devoción doméstica. Es también fuente de aire y de luz para las habitaciones vecinas, presididos por el tablinium, donde despacha el propietario. Las cuatro vertientes del tejado se inclinan hacia dentro con el fin de canalizar el agua de la lluevia y conducirla al estanque central, conectado a una cisterna subterránea. Al fondo se emplaza el peristilo, un segundo patio ajardinado y rodeado de pórticos hacia el que convergen la cocina, el comedor o triquilium con ventanas y libanes de mármol para almorzar y cenar recostados, y las letrinas y temas familiares. Platanos, cipreses, hiedras, laurel y adelfas aportan verdura y frescor a estas dependencias íntimas de la casa.

Laoconte y sus hijos.







Nos encontramos ante una obra escultórica perteneciente al arte griego, concretamente con el Laoconte y sus hijos, realizada en el 50 d.C. por Agesandro, Polydoro y Athenodoro pertenecientes a la escuela de Rodas.

Podemos observar que es una escultura de bulto redondo. Podemos diferenciar la posición sedente del Laoconte, mientras que sus hijos están en una especie de torsión mientras todos luchan contra una serpiente.

El material en el que están talladas estas estatuas es en mármol pero como es una copia, deducimos que la obra original estaba tallada en bronce. En un principio puede que la escultura estuviese policromada pero el color se ha perdido. Predominan las formas curvas y la suavidad en el acabado. Presenta una sensación de pesadez.

Es una escultura que mide 2'42 cm y ocupa un gran volumen. Podemos encontrarla en el Museo Vaticano, en Roma. Esta escultura está diseñada para ser contemplada de frente. Podemos decir que la obra es piramidal y el Laoconte destaca por encima de sus hijos. Los hijos del Laoconte rompen la verticalidad generando un desequilibrio compositivo, un movimiento forzado y la tensión del conjunto se asientan con la serpiente que cierra el entramado.
 
Podemos observar en los rasgos de la cara del Laoconte la angustia y el dolor mientras intenta hacer frente a la serpiente para salvar a sus hijos. Estos rasgos de dolor del Laoconte más tarde sirven de modelo para representar el dolor de Cristo. También se puede apreciar el empleo de la técnica de paños mojados sobre la tela en la que descansa el Laoconte; las tres figuras están representadas desnudas dejando ver una perfecta anatomía.

Rodas continúa esta vertiente dramática, profundizando en la emoción del sufrimiento y acentuando el dolor. Sus creaciones más famosos son los grupos del Toro Farnesio, que podemos encontrarlo en el Museo Nazionale en Nápoles; y la obra del Laoconte. Esta última obra fue realizada para decorar la Domus Aurea de Nerón.


Praxítele. Afrodita saliendo del baño




Nos encontramos ante una obra escultórica perteneciente al arte griego, llamada Afrodita saliendo del baño o también podemos encontrarla como Afrodita Cnidia.

Podemos observar una escultura de bulto redondo, concretamente con una estatua ya que está representada de cuerpo entero. La posición de la estatua es de pie.

El material empleado en esta escultura es mármol, pero es una copia romana, la escultura auténtica estaba hecha de bronce. La técnica empleada es la talla. El modelado de la escultura es suave y predominan las formas curvas. Presenta una sensación de suavidad, por su superficie lisa, y de pesadez.

Es una escultura para ser observada en un espacio interior por lo que la luz que recibía era artificial.
Presenta una función arquitectónica.

Esta escultura presenta una composición que transmite equilibrio y serenidad. La posición de la escultura muestra como está apoyada en una pierna mientras la otra la tiene flexionada. La expresión de la escultura es de serenidad. Está representada totalmente desnuda mientras la diosa Afrodita salía del baño.

Esta copia romana fue realizada en el 360 a.C. Mide 205 cm por lo que presenta un tamaño más o menos representativo a la realidad.

Praxíteles nació en Atenas con el siglo y extendió su actividad hasta el año 330 a.C. Aprendió con su padre, Cefisótodo el Viejo, y el pintor Nikias fue su habitual policromador. Obras de juventud, realizadas en la década 380-370 a.C., como el Sátiro escanciador y el Apolo sauróctonos, apuntan la fórmula de su estilo maduro: temas agradables, llenos de encanto, tratados con suavidad y reflejados a través de un rítmico contoneo sinuoso, que se ha dado en llamar curva praxiteliana.

Su obra maestra data del año 360 a.C. Es la sensual Afrodita saliendo del baño, que le compraron los ciudadanos de Cnido. Se trata del primer desnudo íntegro femenino del arte griego, en el que imprime las suaves formas redondeadas de su amante Friné.

Patronato del Ática.









Nos encontramos ante una obra escultórica perteneciente al arte griego, llamada Patronato del Ática.

Podemos observar que es una escultura de bulto redondo. Observamos que es un grupo de estatuas, es decir están representadas de cuerpo entero. Nos encontramos que  las estatuas tienen distintas posiciones, de izquierda a derecha, vemos que Iliso se encuentra en una posición yacente; KeKrops, Erecto y sus hijos Herse, Aglauro y Pandrosos en posición sedente; Iris, Hermes, Atenea, Poseidón y Anfitrite (esposa de Poseidón) se encuentran de pie y por último Oritia, hija de Erecto que tambíen adopta una posición sedente. La ropa con la que están vestidas estas estatuas es la técnica de paños mojados que deja ver con claridad cada rasgo corporal de las figuras.

Esta escultura está diseñada para ser contemplada de manera frontal y desempeña una función decorativa, ya que fueron diseñadas para decorar el frontón de las columnas. La luz que reciben estas estatuas es luz natural ya que el templo estaba en el exterior.

La composición de la escultura es un aspa, por lo que presenta agitación. Observamos que está representada una especie de lucha entre dioses. La posición de los cuerpos de las estatuas presentan naturalidad.

El tema presentado en este frontón occidental del Partenón, fue el célebre certamen que se convocó en el Olimpo para elegir al Patrono del Ática. Como finalistas del concurso quedaron Poseidón y Atenea. El dios del mar lanzó el tridente e hizo brotar un manantial de agua en la Acrópolis. Atenea disparó la jabalina y, al caer en la tierra, germinó un olivo que, junto con el trigo y la vid, se convirtió en producto esencial de la dieta mediterránea. Los dioses y los héroes locales que asisten como jurados no dudaron en votar a esta última como triunfadora.

Podemos hacer referencia al otro frontón, el Nacimiento de Atenea en la que la joven Niké está coronando a la radiante diosa, mientras Hermes y Hefaisto, que han asistido al parto en calidad de cirujanos, corren despavoridos ante el extraño alumbramiento. Estas imágenes, que componían el núcleo central del frontón, se han perdido, pero conocemos la escena por descripciones literarias.

Arco de Constantino

ARCO DE CONSTANTINO






El Arco de Constantino (en italiano, Arco di Costantino) es un arco del triunfo que se encuentra entre el Coliseo y la colina del Palatino, en Roma. Se irguió para conmemorar la victoria de Constantino I el Grande en la batalla del Puente Milvio, el 28 de octubre de 312, y a otros emperadores anteriores. Dedicado en 315, es el más moderno de los arcos triunfales alzados en la Roma Antigua, de los que difiere por haberse construido gracias al expolio de edificios anteriores. El arco mide 21 metros de alto, 25,7 m de ancho y 7,4 m de profundidad. Tiene tres arcos, siendo el central de 11,5 metros de alto y 6,5 de ancho, y los laterales de 7,4 de alto y 3,4 m de ancho cada uno. La parte inferior del monumento está construida con bloques de mármol, mientras que la parte superior (llamada ático) es de ladrillo con remates de mármol. A cierta altura desde el suelo, en el lado que mira al Palatino, hay una puerta a través de la cual se accede a una escalera formada en el grosor del arco.Debido a la crisis política, económica y social que atravesaba el Imperio Romano a mediados del S III, el emperador Dicleciano decide instaurar la tetrarquía en el año 284 para acabar con dicha crisis. Este sistema de gobierno consiste en repartir el poder entre cuatro personas, dos césares y dos augustos, llamados tetrarcas. La tetrarquía ignoraba los derechos dinásticos para el ascenso al Trono del Imperio Romano, por ello Constantino, legítimo sucesor de la Roma Occidental tras la muerte de Constancio Cloro en el año 306, debido a que ansiaba el poder absoluto para sí decidió enfrentarse a Majencio, que se había autoproclamado emperador de Roma.
Ambos reunieron un ejército y el 28 de octubre del año 312 se enfrentaron en una cruenta batalla que se saldó con la muerte de Majencio y la mayor parte de su ejército al derribarse el Puente Milvio por el que intentaban huir. Con la victoria, Constantino fue proclamado Emperador de Roma y disolvió la tetrarquía. Constantino I fue un gran emperador que gobernó durante 31 años en una Roma en constante crecimiento.
El Arco de Constantino conmemora la victoria de este emperador sobre Majencio en la Batalla del puente Milvio, la que le convirtió en el dirigente de todo el Imperio Romano, por ello es una construcción que simboliza el poder.
El Arco de Constantino fue edificado en el año 315 y pertenece a la arquitectura de Roma. Se halla en Roma, entre el Coliseo y la Colina palatino.
Consta de un arco central de 11,5 metros de altura y 6,5 de anchura y dos laterales algo más pequeños, 7,4 metros de altura y 3,4 de anchura. La parte inferior está construida con bloques de mármol y el ático con ladrillos rematados con mármol.
Para su construcción se emplearon materiales y piezas que provenían de otros edificios, como los relieves que podemos ver en el exterior en los cuales se puede ver a Marco Aurelio repartiendo pan a los pobres y a Trajano tras su victoria frente a los Dacios.
Los medallones representan temas de caza y fueron extraídos de un arco de Adriano. Las esculturas de sus pedestales fueron extraídas del Foro de Trajano.
En las bases de de sus columnas sí pueden verse frisos decorativos de la época de Constantino, al igual que en los frisos superiores de los arcos, en los que se narra la victoria del puente Milvio.
El uso del arco y la bóveda de cañón son rasgos inconfundibles de la arquitectura romana, así como la monumentalidad y la ornamentación de la construcción.
Para su construcción se inspiraron en el modelo del Arco de Septimio Severo del Foro Romano y está considerado como el más moderno de Roma.

Panteón de Agripa


Obra: Templo del Panteón de todos los dioses (Panteón de Agripa). Roma.
Autor: se desconoce, aunque se atribuye a Apolodoro de Damasco.
Estilo: Arte romano.
Género: Arquitectura religiosa.
Cronología: Siglo II d.C. (123-126 d.C., siendo emperador Adriano. Se reconstruye sobre un
templo anterior de época de Augusto (año 27 a.C.), encargado por su lugarteniente, Marco
Agripa.
ANÁLISIS:
El material fundamental es el Opus Caementicium, es decir, hormigón de cal con
cascotes -más pesados en el muro que en la cubierta-, y ladrillo (Opus Laetericium), utilizado
en los arcos y revestimiento interior. La columnata exterior, cornisas, pavimento y, en
general, el interior, llevará piedra noble (mármoles).
El Panteón tiene dos partes muy diferenciadas: en primer lugar, a modo de pronaos,
un pórtico octástilo de columnas corintias con frontón triangular sin relieves; el pórtico se
divide en tres naves separadas por columnas. A continuación un enorme espacio circular, la
naos o cella del templo, cubierta por una gran cúpula de media naranja. El muro exterior
circular es muy grueso, aunque no macizo ni continuo, carece de vanos, a excepción de las
puertas y en él están insertados ocho grandes machones (grandes pilares), poco apreciables a
primera vista y que son los soportes reales de la cúpula. Están disimulados en el espesor del
muro, por lo que parece que son las delgadas columnas adosadas a las hornacinas las que
hacen la función sustentante, cuando en verdad son más decorativas que estructurales.
En el interior se alternan espacios arquitrabados (capillas rectangulares) con otras
abovedadas (capillas semicirculares), que se corresponden con los arcos de descarga
exteriores, lanzando todo el peso a los grandes machones que se encuentran entre las
capillas. Los arcos de medio punto tienen un papel fundamental en la cubrición, pero apenas
son visibles. Las cubiertas son de diversos tipos: armadura de madera en el pórtico, bóveda
de cañón en el pequeño tramo de la entrada y cúpula semiesférica en el cuerpo principal, que
es la más interesante.
La gran cúpula que cierra el espacio circular se apoya en un tambor cilíndrico o muro
que soporta todo el peso. Este tambor que descansa sobre las columnas corintias está
articulado con macizos y vanos alternados, arranca de una cornisa a la mitad de la altura
total, y acaba en un óculo redondo de iluminación. La cúpula tiene un gran diámetro (43,20
m). exactamente idéntica a la altura de la misma; se adelgaza y aligera al elevarse por el
material menos pesado utilizado (hormigón, ladrillo y piedra pómez) y por los casetones Manuel Alcayde Mengual
reticulados, que van decreciendo hasta llegar a la cúpula. Esto hace rebajar la cúpula y darle
un efecto de perspectiva. En el interior, estos materiales pobres se recubren con placas de
mármol y estuco. En la cúspide de la cúpula, nos encontramos un orificio u óculo de 9 metros
de diámetro, que servía para dar luz y para la salida de humos, incluso para la recogida del
agua de lluvia. El espacio tan amplio y diáfano de la cella y la luz que penetra por el óculo es
uno de los grandes logros de los espacios interiores de la arquitectura romana.
Los elementos decorativos tienen mas interés en los interiores que en el exterior.
Ahora perdida, la decoración era bastante más ostentosa de lo que vemos. Había esculturas
en su frontón, los fustes de las columnas tenían colores fuertes atenuados ahora por el paso
de años, pavimento de colores vivos y formas geométricas, etc. El muro está ornamentado
con elementos arquitectónicos: columnas, entablamentos, frontones, etc, realizados en
materias nobles, en especial mármoles de colores. La cúpula se decora con casetones, que
acentúan su forma esférica y su concavidad pues en cada círculo son de menor tamaño y
resaltan el efecto de la perspectiva. En la parte superior, se ha dejado liso el casquete y el
óculo se enfatiza con un anillo. Los casetones de la cúpula, probablemente, estarían
decorados con estuco dorado sobre los que se enmarcarían grandes rosetas metálicas. El
exterior es muy simple en la decoración, que se reduce a tres cornisas en el muro de la
rotonda y a la fachada clásica de orden corintio. Ello era así porque gran parte del edificio
estaría tapado con los edificios colindantes, hoy desaparecidos. Además, la plaza alargada y
estrecha que había frente al edificio proporcionaba una visión frontal del pórtico. Sólo la
parte superior de la cúpula quedaría a la vista, y estaba recubierta por tejas de bronce
dorado.
Los valores plásticos están muy cuidados. Existe simetría axial gracias al pórtico que
transforma la polisimetría típica de una forma circular, a la vez que marca la frontalidad del
edificio. Es un espacio estático y grandioso. El pórtico de la entrada origina una dirección
longitudinal hacia el ábside del fondo.
COMENTARIO:
Todos estos rasgos nos llevan al arte romano, ya maduro, del Alto Imperio, S. II de
nuestra era. Su forma pura y simple, basada en la esfera y el cilindro, y su complejidad
constructiva tienen un carácter excepcional y permiten identificarla de forma concreta: el
Panteón de Roma.
Se trata de un edificio religioso, un templo dedicado a diferentes divinidades cuyas
estatuas estarían colocadas en los siete nichos que se alternan en la parte inferior del muro, y
se ha dispuesto una forma circular para que ninguno sobresalga respecto a los demás. La cella
se concibió como una representación de lo terrestre y lo divino (cúpula). Así en los siete
ábsides de los lados estaría las siete divinidades celestes de la mitología romana: el Sol y la
Luna, además de los cinco planetas: Júpiter, Saturno, Mercurio, Venus y Marte.
Se sabe que la denominación de Panteón no era la oficial del edificio, y que la
intención de Agrippa era la de crear un culto dinástico, probablemente dedicado a los
protectores de la gens Julia. El edificio sufrió daños por un incendio en el año 80, de los que
fue reparado por Domiciano, aunque sufrió una nueva destrucción en tiempos de Trajano, en
al año 110.
Sin duda, estamos no sólo ante el templo mejor conservado de la Antigüedad, debido
a su uso constante, primero como templo pagano y, posteriormente, como cristiano, sino ante
uno de los edificios más imponentes del arte romano. En él se aúnan sistemas constructivos
novedosos como la enorme cúpula y presenta la originalidad de conjugar en un mismo edificio
las formas tradicionales con las más novedosas.
Este templo se caracteriza por la excepcionalidad de aunar en un mismo edificio dos
plantas que hasta ese momento eran antagónicas: la planta rectangular y la circular.
La diferencia con otros templos romanos, tomados de la tradición griega y la etrusca: los
templos clásicos romanos eran rectangulares, se levantaban sobre un podium y sólo se
accedía por una escalinata en su frente principal; nunca eran perípteros y llevaban columnas
en su fachada principal (próstilos), además de carecer de opistodomos. Así, tenemos los Manuel Alcayde Mengual
ejemplos del Templo de la Fortuna Viril en Roma o la Maison Carrée en Nimes (Francia).
La inserción de una amplia sala redonda adosada al pórtico de un templo clásico es una
innovación en la arquitectura romana. El modelo de espacio circular cubierto por una bóveda
se había utilizado por la misma época en las grandes salas termales, pero era una novedad
usarlo en un templo.
El arte romano se caracterizará por el sincretismo, recogiendo influencias anteriores
como el uso del arco y la bóveda etrusca, el modelo de templo y el uso de los órdenes de la
cultura griega, o el monumentalismo típico de las culturas egipcias y helenísticas, y el
pragmatismo, frente a la concepción estética griega.
Por otra parte, el edificio supone la definitiva implantación del hormigón (opus
caementicium) como material básico de la arquitectura imperial que terminará por desplazar
a la piedra. Su gran resistencia a las tensiones, la rapidez de su realización y su precio le
harán el favorito de los constructores de la época para grandes edificios como termas
(Caracalla), teatros (Marcello), basílicas (Majencio)..., que luego pueden ser recubiertos con
mármoles al exterior y pinturas y estucos al interior.
Y es que el Panteón significa, además, uno de los momentos culminantes de la nueva
arquitectura que se realizará en el Imperio. En él se dejará definitivamente la arquitectura
exterior, tal y como egipcios y griegos realizaban, con edificios hechos para verse desde fuera
(con valores escultóricos) y con un escaso espacio interno libre debido a la técnica
arquitrabada, que necesitaba de múltiples columnas para sujetar los techos planos, como
podría ser el Partenón o los templos egipcios. En vez de eso se valorará, sobre todo, el
espacio interno, cuanto más amplio y diáfano, mejor. Para conseguirlo se recurre a la
resistencia del hormigón y a la técnica abovedada que será utilizada en todas sus
posibilidades a través de un calculado reparto de pesos y tensiones fruto de uno de los
arquitectos más geniales de la Antigüedad, Apolodoro de Damasco, autor también de la
columna Trajana o de los Mercados de Trajano.
En cuanto a la historia posterior, se sabe que fue el primer caso de un templo pagano
convertido al culto cristiano. Por esta razón fue el único edificio de la Antigua Roma que
permaneció intacto y en uso ininterrumpido.
El Panteón ha tenido una enorme trascendencia en la arquitectura occidental. Su
cúpula influirá en todas las construcciones centrales de la Edad Media (Santa Sofía de
Constantinopla). Durante el Renacimiento, los artistas y arquitectos que volvieron los ojos
hacia la antigüedad clásica no podían pasar por alto uno de los edificios más bellos y mejor
conservados de toda Roma. Brunelleschi estudió el Panteón para la construcción de la cúpula
del Duomo de Florencia, punto de partida de la arquitectura renacentista. Bramante y Miguel
Ángel lo recrearon en obras como el Templete de San Pietro in Montorio o la Basílica de San
Pedro. Sigue siendo la cúpula de mayor diámetro construida en la historia (La cúpula de la
Basílica de San Pedro fue construida un poco más pequeña por respeto a ésta).

Doriforo



Nos encontramos ante una obra escultórica, cuyo autor es policleto, y esta hecha en el 450 – 440 antes de Cristo.


Es una figura cerrada que va abriendo elementos formales, brazos y piernas, hasta conseguir alejarse del hermetismo y crear espacio. Introduce la técnica de la gravitación sobre una pierna. Es la encarnación más pura del prototipo del cuerpo viril perfecto, de elegancia austera, sin formas hercúleas ni amaneramientos. Sosegado, avanza seguro de sí mismo. Aporta una interesante solución para las figuras de pie en reposo: una pierna soporta el peso del cuerpo y la otra apenas toca el suelo con la punta del pie, y flexiona la rodilla tirándola hacia atrás. La tensión que genera esta descompensación se compensa con ligeras inclinaciones en la pelvis y en los hombros. "Se representa el Doríforo en actitud de avanzar; una pausa momentánea une la estabilidad al sentido del movimiento en potencia. Es una acción con mucha menos fuerza que la del Discóbolo de Mirón, pero el torso responde plenamente a ella. El Doríforo sostenía la lanza en la mano izquierda (a nuestra derecha), tensando por consiguiente el hombro izquierdo y levantándolo ligeramente. La pierna izquierda no soporta ningún peso y la cadera cae; el torso se expande. El brazo derecho del Doríforo cuelga relajado, el hombro está caído. La pierna derecha soporta su peso, la cadera está levantada.


El torso entre la cadera y la axila se halla contraído.

El contraste por un lado del torso contraído y por el otro del extendido da al cuerpo un aspecto de dinámico equilibrio muy diferente a la simetría estática de los kuroi, cuyos lados derecho e izquierdo son básicamente reflejos exactos el uno del otro. La alternancia de miembros tensos y relajados combinada con un torso amoldable se denomina contrapposto. Es un recurso que ha sido utilizado en muchas ocasiones a lo largo de la historia del arte, por ser tan útil para infundir un sentido de vitalidad a figuras hechas de piedra, de bronce o bien pintadas.


La inclinación hacia la derecha de la cabeza del Doríforo da el toque final a la estatua; describe una suave curva en forma de "S" invertida, sistema muy apreciado en el período gótico y utilizado para conferir armonía a las estatuas de la Virgen. Dicha inclinación mejora el perfil de la estatua (...)

Ambos lados de la estatua presentan cualidades muy distintas, pero cada uno por separado es armonioso y bello. El lado derecho ofrece una sensación de reposo gracias a la continuidad de la línea vertical que va desde la pierna derecha que soporta el peso hasta el brazo en posición relajada. El lado izquierdo, por el contrario, es angular, y la posición del codo se corresponde con la curva cerrada de la pierna izquierda relajada.

Aunque no se ha llegado a ninguna conclusión sobre las proporciones del canon, parece ser que la unidad de medida era el dedo. La cabeza es la séptima parte del cuerpo; el rostro está dividido en tres partes iguales: la frente, la nariz y la distancia de ésta al mentón; el pie es tres veces la palma de la mano; del pie a la rodilla, seis palmos, de la rodilla al centro del abdomen, seis palmos; el arco torácico y el pliegue de la ingle son arcos de un mismo círculo. La belleza se traduce en belleza y proporción.

El volumen: El Doríforo se libera de la ley de frontalidad, dotando a la escultura de tridimensionalidad. El cuerpo humano convertido en prototipo de belleza ideal representará un todo en el que diferentes partes se articulan con claridad.

El modelado: El naturalismo se potencia en el estudio anatómico. Líneas, planos que marcan los pectorales, las ingles, cintura y rodillas en un intento de destacar las formas de un cuerpo adolescente fuerte y proporcionado. Con todo, el Doríforo aún mantiene algún resabio de arcaísmo: está tallado con rudeza, los pectorales son planos y las líneas de la cintura y de la cadera están muy marcadas.

La proporción: Policleto, arquitecto del cuerpo varonil, creador de jóvenes atletas vigorosos, estudia en ellos proporciones y ritmos armónicos hasta definir un sistema: el Canon. La altura de la cabeza era siete veces menor que el cuerpo y el rostro aparece dividido en tres partes iguales: la frente, de la frente a la nariz y de ésta al mentón, de acuerdo con un estudio rígidamente matemático (la naturaleza explicada por el número). El ideal de belleza no representa solo una dimensión física sino, sobretodo una dimensión espiritual. La proporción y el equilibrio son el fundamento de la virtud ciudadana que alcanza su mejor expresión en el triunfo del sistema democrático ateniense.

La función: desconocemos su finalidad.

El estilo: El hombre desnudo que porta una lanza es el símbolo de la armonía perfecta, del equilibrio clásico, que significa quietud en el movimiento y movimiento en la quietud. Representa la fuerza única de la belleza. Para los griegos el arte es fundamentalmente humanista, ha pasado el tiempo de los monstruos para definir que el hombre es la medida de todas las cosas. El desnudo es el símbolo de la belleza física, y, por platónica analogía, de la belleza moral y espiritual. El hombre desnudo adquiere la consideración de héroe, cuyo combate más duro es vencerse a sí mismo.

El estilo clásico griego expresa la belleza física ideal, sometida matemáticamente a las proporciones de un cuerpo humano, en dominio del naturalismo, entendido como la mejora y el enriquecimiento de lo que el artista ve en la Naturaleza, de acuerdo con su pensamiento. La captación de una humanidad superior, equilibrada, llena de ideales elevados que hacen transmitir un mundo de Dioses y Héroes, serán los propósitos fundamentales de este período en el que todo tiende a la ponderación.

El escultor y su época: El "siglo de Pericles" se considera el momento de máximo apogeo de la civilización ateniense, y durante esta época se desarrolla en Atenas la Democracia, un sistema constituido por ciudadanos libres e iguales ante la ley, bajo el respeto de unas leyes justas y por el que vale la pena ofrecer la vida (Sócrates) o pasar penalidades para la defensa de su supervivencia. Con Pericles, Atenas consiguió su mayor esplendor económico, político y cultural. Artistas, escultores, pintores y arquitectos, acuden a la ciudad atraídos por las nuevas oportunidades que les ofrece una Polis con un intenso ambiente artístico y cultural.

Hay rasgos en la obra de Policleto en los que se reflejan las preocupaciones de la Atenas de Pericles, porque buscaban un ideal de "hombre" como lo hacían ya las esculturas del Partenón; en la armonía de las fuerzas opuestas, en el contraste de luz y sobra o en la lucha entre lo cognoscible y lo aparente, no hace más que interpretar la problemática del arte del momento.

Los cambios de la vida griega que se produjeron a finales del s. V impulsan la evolución escultórica: la consideración de los dioses, la elaboración de leyes...En el verano del 430 a. C., después de que Pericles anunciara su Oración Fúnebre, una devastadora epidemia estremeció la populosa ciudad de Atenas.