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jueves, 11 de febrero de 2016

Le Beau Dieu 1230.



Nos encontramos ante una obra escultórica del arte gótico, para ser más exactos, estamos frente a Le Beau Dieu (el bello Dios), erigido en el año 1230 y situado en el parteluz de la portada occidental de la Catedral de Amiens, en Francia.

El Beau Dieu es un Cristo humanizado, y que el historiador Pijoán alabó como la "representación más excelsa de un gentil hombre del norte de Francia, culto y civilizado". Aunque el Beau Dieu suplantara al Pantocrátor, tienen detalles en común bastante apreciables: la biblia en la mano izquierda y la mano derecha bendiciendo.

Se trata de un relieve alto, de carácter plástico. El material utilizado para realizar la escultura es la piedra, que como hay que recordar, crea un aspecto compacto de solidez y permite una vida más duradera a la obra. El tema es claramente religioso.

Portal del Juicio Final, Catedral de Amiens


El gran portal central o del Juicio Final tiene a sus lados otros dos portales más pequeños: el de la Virgen, a la derecha del espectador, y el de San Fermín, a la izquierda.

El tímpano por encima de la puerta principal está decorado con una representación del Juicio Final, cuando, según la tradición cristiana, los muertos resucitarán y serán juzgados por Cristo. Este tímpano está dividido en tres registros. En el nivel inferior, los resucitados salen de sus tumbas al sonido de las trompetas. El arcángel San Miguel y su balanza se encuentran en medio de ellos para hacer el pesaje de las ánimas. En la parte inferior de la escena, un demonio intenta provocar un engaño haciendo que la balanza se incline a su favor. En el registro intermedio, los condenados están separados de los escogidos y desnudos, son arrastrados por los demonios y dirigidos a la boca del monstruo, el Leviatan. En el registro superior, se encuentra Cristo en su trono, con las manos levantadas y el torso desnudo mostrando sus heridas. Está rodeado por la Virgen María y San Juan, que arrodillados interceden por la salvación de las almas; también hay ángeles que portan los símbolos de la Pasión.

La representación del infierno y el cielo está en las dovelas de las arquivoltas inferiores al tímpano. En el cielo, primero se ven las almas reunidas al lado de Abraham. Después se dirigen hacia una ciudad que representa la Jerusalén celestial. La representación del infierno, como se muestra, es muy similar a la de Notre-Dame de París. Se ven jinetes desnudos sobre caballos, evocando el Apocalipsis.

En el centro del pórtico central, sobre el parteluz, se encuentra una escultura de Cristo Salvador, El Bello Dios de Amiens, una magnífica representación de Cristo. La figura de Jesús aparece bendiciendo con la mano derecha y con la izquierda sostiene los Evangelios, pisando una serpiente. Bajo su figura, al pie del pilar, la imagen del rey Salomón. En ambos lados de la doble puerta se hallan las grandes estatuas de los doce apóstoles y los cuatro profetas mayores. De izquierda a derecha sucesivamente: los profetas Daniel y Ezequiel, seguidos por Simón o Judas, Felipe, Mateo, Tomás, Jaime el Menor y Pablo. En la siguiente secuencia: Pedro, Andrés, Jaime el Mayor, Juan, Simón o Judas, Bartolomé, y los profetas Isaías y Jeremías. En su base, se puede ver una serie de medallones lobulados que representan los vicios y las virtudes. Lateralmente en la parte derecha de la puerta, entre la puerta del Juicio y la de la Madre de Dios, hay otra serie de medallones con otras escenas, entre ellas, Jonás saliendo del cuerpo de la ballena


Parte lateral izquierda
                                     

Parte lateral derecha

Papel de la escultura gótica

La portada gótica sigue cumpliendo la misma función caterquética y docente que ejerció durante el Románico. Las diferencias hay que buscarlas en la supremacía de la escultura sobre los elementos arquitectónicos que configuran el portal, en la masiva presencia de imágenes, en la novedad iconográfica de los temas y en su composición naturalista.

Otra innovación que enmascara la estructura arquitectónica son las arquivoltas esculpidas. Paralelamente, comienza a desplegarse un exuberante ornato florar, en el que las ramas, los tallos del rosal y los sarmientos de la vid cubren de vegetación los perfiles tectónicos.

La invasión de imágenes se explica por la necesidad narrativa, por el apuntamiento ojival del tímpano, que ofrece un mayor espacio representativo, y por hacer concordar el número de portadas con las naves transversales y longitudinales del templo.

La piedad popular rinde culto en las portadas a los santos protectores, a los mártires milagreros y a los patronos de las ciudades, aunque la principal fuente de inspiración iconográfica es el Nuevo Testamento. Se representan los doce apóstoles y los cuatro Evangelistas. El Maiestas Domini, es suplantado por el Beau Dieu, un Cristo Humanizado, lleno de bondad.

La mayoría de las catedrales francesas, alemanas y españolas están consagradas a Santa María. Notre-Dame de París le dedica cuatro puertas, desarrollando un ciclo mariano en el que tienen cobijo desde la Presentación de la Virgen niña en el templo hasta su gloriosa Asunción y Coronación. Sus frecuentes milagros y apariciones durante el siglo XIII la habían aproximado tanto a los hombres, que la Virgen Dorada de Amiens y la Virgen Blanca de Toledo, aparece como una doncella coqueta que sotiene al Niño en sus brazos y gira la cabeza sonriente.

La composición de estas imágenes marianas, levemente arqueadas y animadas de viveza, inauguraba el naturalismo gótico, quebrando para siempre el hieratismo de la ley de frontalidad románica.

Dentro del templo, encontramos el retablo que decora la capilla principal. Se concibe como una portada interior, confeccionada en madera policromada. La principal causa de este desarrollo era la necesidad de embellecer el altar mayor. El programa iconográfico que reciben los retablos puede ser pictórico o escultórico, y la disposición que adoptan las tablas y los relieves es la de casillero.

Cataluña optó por los retablos pintados, y durante la segunda mitad del siglo XIV el taller barcelonés de los hermanos Serra surtió de obras a toda la región.

Castilla prefirió los retablos escultóricos flamencos. A lo largo del siglo XV, Bruselas, Malinas y Amberes se convierten en centros de exportación de retablos, inaugurando en Europa un gran comercio artístico a gran escala. Paralelamente, se afincan en las ciudades castellanas retablistas nórdicos con el objetivo de hacer fortuna. 

Por último, aquí os dejo un vídeo muy breve donde se explican las características y motivos de la escultura gótica.



lunes, 16 de febrero de 2015

Retablo Mayor de la Catedral de Sevilla

Nos encontramos ante una obra escultórica de Arte Gótico. Estamos ante un retablo, concretamente ante el retablo del Altar Mayor de la Catedral de Sevilla, diseñado por Pyeter Dancart, en madera policromada y cubierto de pan de oro, entre 1481 y 1564.

Los relieves del banco del retablo son los antiguos del mismo y representan tres escenas de martirios de santos; aparecen también en este banco una vista de Sevilla con las Santas Justa y Rufina, y otra de la propia Catedral con San Isidoro y San Leandro. En su centro figura una magnifica escultura gótica de la Virgen de la Sede, realizada en madera y revestida de plata, que puede considerarse como obra de la segunda mitad del siglo XIII. En el primer cuerpo del retablo figuran de derecha a izquierda, El abrazo de San Joaquin y Santa Ana, El Nacimiento de la Virgen, La Anunciación, El Nacimiento de Cristo, La matanza de los inocentes, La Circuncisión y La Adoración a los Reyes. En el segundo cuerpo se incluyen La Presentación del Niño en el Templo, El Bautismo de Cristo, La Resurrección de Lázaro, La Asunción de la Virgen, La entrada de Cristo en Jerusalén, La Sagrada Cena y La Oración en el Huerto. En el tercer cuerpo, El Prendimiento de Cristo, La Flagelación, La Coronación de Espinas, La Resurrección, Ecce Homo, Camino del Calvario y El Expolio. En el cuarto cuerpo, El Entierro de Cristo, Las Marías en el Sepulcro, La Magdalena a los pies de Cristo Resucitado, La Ascensión, Bajada de Cristo al Limbo, La Cena de Emaus y La Venida del Espíritu Santo.
En los laterales del retablo y de abajo arriba se encuentran a la izquierda las representaciones de La Creación de Eva, donde falta la figura de esta ultima, sustraída del retablo, La Huida a Egipto, Cristo entre los Doctores, La Transfiguración y La Magdalena ungiendo los pies a Cristo. A la derecha figuran El Pecado original, El Juicio Final, La Multiplicación de los panes y de los peces, La Expulsión de los mercaderes del templo y La Conversión de San Pablo.

El retablo posee un conjunto de cuarenta y cuatro relieves y más de doscientas figuras de santos que se disponen en las pilastras que articulan el retablo. Sobre el amplio y volado dosel, configurado por casetones octogonales, se dispone una viga en cuyo centro figura una piedad flanqueada por un apostolado, obra de Jorge Fernández; corona todo el conjunto un monumental Calvario gótico del siglo XIV, que la Catedral había conservado y que el cabildo decidió que rematase todo el retablo. El crucifijo que preside el Calvario recibe tradicionalmente el nombre de Cristo del Millón, sin que se sepa justificadamente a que se debe este apelativo.


El origen del retablo se encuentra en las tablas que se colocaban sobre el altar en el mundo románico. Pronto comenzaron a añadirse tablas hasta formar el gran retablo fijo de las catedrales góticas, tanto de pintura como escultura o una mezcla de ambas. Su cuerpo inferior se denomina predela. Sobre ella se organizan las tablas en horizontal o cuerpos  y en vertical o calles. Éstas últimas se dividen por otras más estrechas llamadas entrecalles. La calle central es más ancha y se remata en la parte superior por una espiga o gablete. Todo el retablo se corona por el guardapolvo, habitualmente decorado. El retablo está lleno de formas tomadas de la arquitectura (arcos, pináculos, florones, pilares...) muy a menudo decorados con pan de oro. Con el tiempo los retablos se volverán cada vez más recargados, y en el gótico flamígero perderán estas partes hasta convertirse en verdaderas "máquinas" de pintura y escultura. Utilizados de forma particular en domicilios y oratorios privados, existían otros modelos de retablos formados por dos (dípticos) o tres (trípticos) tablas unidas por goznes que permitían abrirlos y cerrarlos.

lunes, 10 de marzo de 2014

Pere Serra. Retablo de la Cofradía del Espíritu Santo




                                        




 Es una pintura sobre tabla de Pere Serra que fue realizada entre 1393 y 1394 para el gremio del cuero de la ciudad de Manresa, en cuya catedral albergada. Constituye, junto aotras obras de Pere Serra y de su hermano Jaume, la obra maestra de quienes son considerados máximos exponentes del llamado "Trececento catalán".
Faltan a la obra tres tablas que, posteriormente, fueron suplidas por un "Entierro de Cristo" (1411), extraído del retablo de San Antonio, realizado por el gremio de zapateros manrresanos. A diferencia de Castilla y León, a donde se trasladaban los artistas flamencos, los artistas catalanes parecen muy preocupados por todo lo que acontece en el llamado gótico internacional. En el caso de Pere Serra, es evidente el conocimiento de la pintura sienesa.
El retablo, de carácter marcadamente popular, se aparta del criterio de valoración idéntica para apóstoles y Virgen, muy propio de las representaciones italianas. Aquí se consigue una gran exaltación de la Virgen acompañada por unos aqpóstoles que parecen tocados por la gracia divina. El resto del retablo nos aproxima a diferentes capítulos bíblicos, tales como la creación del mundo.
También muestra, el retablo, la "Anunciación de la Virgen", el "Nacimiento de Cristo" y la "Epifanía".
El retablo no ha querido descuidar la "Resurrección de Cristo". Este completo programa iconográfico, junto al tratamiento armónico y vivo del color, convierte el retablo del "Espíritu Santo" en uno de los mejores ejemplos de la pintura gótica europea.
El pintor Pere Serra se fija muy bien a la hora de pintar esta obra, pues observa los detalles y los representa con gran minuciosidad. Como ya he dicho anteriormente en esta época se utiliza como matrial para pintar las obras la tabla. También hay que decir que cada imagen está coronada por un marco arquitectónico, pues hace la forma de un arco con entrantes y salientes que forman un lóbulo (podríamos decir que esta forma de arco se utiliza también pero con otra estética en el arte islámico, el cual tiene su nombre: arco polilobulado). También cabe comentar que este retablo tiene mucha decoración arquitectónica como por ejemplo los pináculos que presenta en los laterales de cada calle; además encontramos arcos de medio punto, arcos conopiales y decoración vegetal que rodea todo el retablo. La parte del medio es más ancha y larga porque en ella se encuentra la imagen más importante en la cual se observa una paloma que es símbolo del Espirítu Santo.
En este retablo cabe decir que esta dividido en calles y cuerpos y que la mayoría de las imágenes pintadas tienen como fondo el color dorado que es símbolo de la divinidad. En otras imágenes aparece como fondo un interior arquitectónico o también un fondo arqitectónico exterior como la fachada de alguna iglesia, por ejemplo; también hay otras con fondos dedicados exclusivamente a la naturaleza, es decir, podemos encontrar árboles, matorrales, e incluso algunos animales; todo esto nos acercaría más a la realidad porque el pintor ya representa sus obras con un carácter diferente al de la época del románico español porque en esta época solamente se trataba de expresar el poder de Dios de forma más directa, es decir, creando un antinaturalismo que se llegaba a deducir la ausencia del paisaje, la expresión psicológica de los personajes respecto a la de la época del gótico. En el románico se utilizaba sobre todo un trazao del dibujo bastante grueso y sin embargo en el arte gótico ya el pintor intentar crear unos contornos claros, marcados pero con un trazo suave y delicado. Además respecto al color hay que decir que en el arte románico se utilizaban solamente los colores puros como el rojo, el azul y sobre todo el dorado y sin embargo en el arte gótico podemos observar, concretamente en el "Retablo de la Pentecostés", como el pintor ya utiliza colores como el verde, el gris (en algunas vestimentas), etc. En el arte románico, podemos observar la obra "El frontal del Maestro Aviá), las figuras se disponen en posturas paralelas, tienen un fondo monócromo o con franjas horizontales de diversos colores planos; además carecen de profundidad y luz lo que nos indica que contribuyen a resaltar la geometría de las formas. Tienen un movimiento antinatural, pues las figuras adoptan unas posturas que parecen muy antirrealistas. Cabe decir que las figuras no se relacionan entre sí, pero en el arte gótico ya se puede observar, por ejemplo, a una virgen mirando a Dios. En esta época románica el pintor solo representa vivencias religiosas sin más, solamente le interesa expresar una idea en concreto, sin importarle la belleza, pero en el gótico es todo lo contrario, pues se intenta expresar una idea pero teniendo en cuenta la reproducción de las figuras, es decir, su posición que sea más realista, los colores que podría utilizar, etc.
Ahora bien refiriéndonos al arte románico cabe destacar obra de arte como es el "Frontal del Maestro de Aviá", pues esta pintura pertenece a la época del arte románico, cabe destacar que ese aire hierático y la síntesis de la figura mediante gruesas rayas provienen del mosáico bizantino. De esta pintura cabe destacar que podemos observar las características principales del arte románico como por ejemplo, el dibujo grueso que contornea enérgicamente la figura y separa con un trazo negro cada superficie cromática; también observamos la utilización del color puro, pues es un color sin mezclas, en esta época se prefería el color plano y amplio y para hacer las formas se utilizaba el trazo grueso negro, con estos colores se obtienen efectos violentos y con el que se expresa algún simbolismo medieval; además la composición presenta una carencia clara de profundidad con lo cual las figuras están puesras una al lado de otra sin tener encuenta los planos ni la perspectiva (pues no tiene); además la luz no influye con lo cual le da un cierto aire a las figuras de una simple y clara geometridad; muy clara se ve también la yuxtaposición de las figuras, pues el pintor se olvida de las figuras secundarias y en su lugar pinta un fondo monocromático; las figuras no se relacionan entre sí como en el arte gótico que se puede apreciar en la obra "El Retablo de la Pentecostés" que hay comunicación entre los personajes; en esta obra podemos apreciar como permanece el color dorado como fondo pues es símbolo de divinidad, además los personajes llevan aureola que es símbolo de divinidad. Presenta una jerarquización de espacio con un contenido religioso. Hay una gran ausencia de realismo, pues no hay perspectiva, son fondos planos al igual que los colores expresivos. Se aprecia también un estudio de pliegues claro.

La obra que vamos a comentar es una obra que pertenece a la escultura gótica, en la escultura hay dos secciones, retablos y portadas, pues esta maravillosa obra escultórica pertenece a la portada. La obra se denomina: Retablo de Santa maría de la Sede, este retablo se comenzó en 1841 y se acabó de fabricar en 1564, la esculpió Pyeter Dancart, el material por el cual está compuesto la obra es la madera policromada, sus medidas son 25 metros con 80 cm de alto por 18 metros de ancho. Esta obra se encuentra esculpida en el altar mayor de la catedral de Sevilla. En él trabajaron de forma sucesiva diversos tallistas españoles y extranjeros que continuaron la labor de Dancart, como el maestro Marco, Pedro millánJorge fernández alemán,Roque balduqueJuan bautista Vázquez el Viejo y Pedro de heredia.
                                                                     



Esta obra perteneciente a la escultura gótica consta de tres partes independientes unas de otras, que se han ido juntando curante los siglos: el paño central, la vida de imaginería que lo corona y las alas laterales. Toda la obra en sí, se la debemos a Dancart, que estuvo al pie del cañón con la obra y fue quien la diseño, estuvo en la obra desde 1481 hasta 1488. Cuando murió, le sucedió Marco, y a este se le unieron unos hermanos llamados Alejo y Jorge Fernández. Ellos terminaron la parte central e instalaron la viga en el remate. Se decidió ampliarlo lateralmente, esta ampliación supuso la necesidad de tallar 16 nuevos relieves con escenas del antiguo y el nuevo testamento, por lo que el número de relieves principales ascendió a 44, esto se produjo en 1551 y se terminó definitivamente en 1564. La catedral de Santa maria la sede no solo está compuesto por el retablo, taambién esta compuesto por:
Plano de la Catedral de Sevilla
Color azul: Capillas del lado de Evangelio
Color rosa: Capillas del lado de la Epístola.

1-Portada de la Asunción
2-Portada del Bautismo
3-Portada de San Miguel
4-Puerta de San Cristóbal
5-Puerta de Campanillas
6-Puerta de Palos
7-Puerta del Lagarto
8-Puerta de la Concepción
9-Puerta del Sagrario
10-Puerta del Perdón
11-Capilla Real
12-Sala capitular
13-Sacristía mayor
14-Sacristía de los cálices
15-Iglesia del Sagrario


Actualmente se están realizando una seria de restauraciones en el retablo de santa maría la sede. Aquí os dejo un video mostrando como es el retablo de Santa maría la sede:

domingo, 9 de marzo de 2014

LA VIRGEN BLANCA

 CONTEXTO

La Virgen Blanca, es una escultura de estilo gótico y de origen francés. Fue realizada en el siglo XIV y desde entonces está situada en el interior del coro de la catedral de Toledo. Se encuentra el «altar de prima», llamado así por ser donde se oficiaba la misa durante esa hora canónica, a la salida del sol. Sobre su altar la imagen conocida como «La Virgen Blanca», es una obra en alabastro blanco que presenta policromía dorada.
Puede identificarse con la blancura del material con el que se hizo.Es muy habitual identificarla con un milagro de la Virgen que se asocia con el color blanco: el que da origen a la advocación de Nuestra Señora de las Nieves, que se celebra el 5 de agosto (conmemorando una nevada insólita en Roma, que señaló el lugar donde se levantó la iglesia de Santa Maria Maggiore).
 Teológicamente, el blanco indica la pureza de la Virgen, que puede asociarse al concepto de virginidad o al de la Inmaculada Concepción. Entre los colores de las vestiduras de la virgen en las representaciones pictóricas suele utilizarse el blanco para la túnica, y el azul o el rojo para el manto. El lirio blanco es la flor que se utiliza como símbolo iconográfico de la Virgen, especialmente en la representación de la escena de la Anunciación. También tiene relación con la blancura la asociación simbólica de la Virgen con la luna o las estrellas o con la paloma.

DESCRIPCIÓN

 Destaca por mostrar una tierna y alegre imagen de maternidad. La madre de rostro oval, sostiene el hijo en su brazo derecho y lo está mirando con una sonrisa característica de las imágenes de este periodo del gótico; presenta un ligero contraposto con el peso del cuerpo sobre una pierna. Mientras, el niño acaricia con la mano izquierda la barbilla de su madre y con la derecha sostiene un fruto redondo que suple al antiguo atributo del globo terráqueo de las imágenes románicas. Está pintado con oro la corona, el pelo y las franjas de los vestidos; los rostros se dejaron en color natural, que el tiempo ha dejado una pátina en color más oscuro que el blanco del material con que estaba hecha. Su conservación ha permanecido perfecta sin repintes ni rupturas, seguramente debido a la protección que le ha supuesto la costumbre de vestir las imágenes, pues así estuvo, con ropajes hasta entrado el siglo XX. Parece que esta imagen fue donada a la catedral por Gonzalo Ruiz de Toledo, señor de Orgaz, alcalde de Toledo y notario mayor del reino de Castilla. 
Nos encontramos ante una de la esculturas más hermosas del gótico europeo que muestra los cambios en la sensibilidad religiosa y artística producidos en la Europa bajomedieval (siglos XIII-XV) así como el avance en el naturalismo que se mostrará imparable hasta culminar en el estilo renacentista.

martes, 19 de marzo de 2013

         ESTATUAS-COLUMNAS CON REYES Y
      
          REINAS DEL ANTIGUO TESTAMENTO









En el Pórtico Real observamos una estrecha relación entre la estructura arquitectónica y las esculturas. Encontramos las típicas estatuas-columa que reúnen los cánones estéticos de esta etapa inicial del gótico: rigidez, piernas paralelas, pies colgantes, ropajes con pliegues rígidos y paralelos, cabezas equivalentes a un séptimo de la altura del cuerpo, boca de labios finos que esbozan una sonrisa. El tímpano central está dedicado a la Maiestas Domini rodeada del Tetramorfo, y los laterales a la Maiestas Mariae y a la Ascensión de Cristo; en las jambas encontramos las figuras de reyes, reinas y patriarcas del Antiguo Testamento.

Las figuras de las jambas de la izquierda de la portada central reúnen las siguientes características: "cada una de las figuras vive, por así decirlo, en su propio mundo; las estatuas no están relacionadas ni entre sí ni con el que las contempla; su expresión parece pensativa, misteriosamente distante, e incluso llegamos a descubrir un débil rastro de la sonrisa arcaica. El aspecto global de estas figuras cuadra perfectamente con las columnas de la jamba ante las que se hallan apostadas o suspendidas. Las cabezas miran al frente, sin desviarse lo más mínimo; los brazos y las manos están pegados al cuerpo, y sujetan un libro o un rollo de pergamino; y los cuerpos apenas se distinguen bajo los largos pliegues de las vestiduras. Son, en el más puro sentido del término, "estatuas-columna", pero no tienen función arquitectónica alguna y podrían quitarse sin alterar para nada los elementos arquitectónicos.
Los bloques de piedra se trabajaban en el taller de la catedral, y en el caso de Chartres cada figura está tallada de un único bloque (ninguna resulta de unir dos o más piedras) y la figura y la columna pertenecen al mismo bloque; la aureola situada ante la juntura de la columna indica que la figura llenaba toda la altura de piedra. Cada una medía poco más de dos metros de alto y su lado medía unos 30 cm. Se colocaban siempre en diagonal, es decir, con una arista saliente, de frente al que contemplaba la portada. 

En el Pórtico Real de Chartres se aprecia en las estatuas la forma romboédrica del bloque, y que el escultor debió dibujar los perfiles de las figuras en las caras del bloque (al igual que el escultor griego arcaico). Parece que fueron realizadas en un cobertizo próximo al edificio en construcción, donde se colocarían los bloques en posición inclinada y serían atacados directamente con un puntero, que da esta calidad y vibración vital, a pesar de su actitud de calma serena, aunque algunas partes (barba, adornos de los ropajes...) fueron realizados con el cincel dentado y el plano.

Si el artista eligió la forma romboédrica del bloque y su posición diagonal es porque le permitían expresar mejor las cualidades de inmovilidad y el carácter arquitectónico que deseaba para estas estatuas-columna. 

Los tres pórticos de la catedral de Chartres permiten hacer un recorrido desde el protogótico (Pórtico Real) al gótico clásico (portadas del transepto). La escuela catedralicia de Chartres y su orientación neoplatónica se deja sentir en la temática de las portadas. La principal se tiene que leer siguiendo el hilo conductor de la "historia de la salvación" (la Virgen, escenas de la vida de Cristo y Cristo en Majestad). La norte del transepto juega un papel de símbolo: por su ubicación no recibía la luz del sol y ello se traducía en un símbolo, el Antiguo Testamento, que aún no había recibido la luz del evangelio. La del sur está dedicada a la iglesia inserta en el mundo (apóstoles, mártires, santos, presididos por el Juicio Final).

lunes, 11 de marzo de 2013

Bello Dios de Amiens.




Esta escultura, se trata de Le Beau Dieu ( El bello Dios), esculpido en el parteluz de la portada occidental de la Catedral de Amiens, en Francia. La fecha en la que la obra se enmarca es 1230, anteriormente nombrada.

En la escultura gótica, hay una invasión de imágenes que se explica por la necesidad narrativa, por el apuntamiento ojival del tímpano, que ofrece mayor espacio para representar personajes y escenas, y por hacer concordar el númerode portadas con las naves transversales y longitudinales del templo, lo cual obliga a decorar habitualmente seis accesos en los brazos del transepto y tres, en la fachada de los pies.
La principal fuente de inspiración iconográfica es el Nuevo Testamento. Frente a los cuatro profetas mayores, se oponen los cuatro Evangelistas (Mateo, Marcos, Lucas y Juan). El Pantocrátor apocalíptico del Juicio Final, que aterrorizaba a los peregrinos del siglo XI, es suplantado por el Beau Dieu.

El Beau Dieu se trata de un relieve alto, de carácter plástico. El material utilizado para realizar la escultura es la piedra, que como hay que recordar, crea un aspecto compacto de solidez y permite una vida más duradera a la obra. El tema es claramente religioso.


El Beau Dieu es un Cristo humanizado, que apareció en 1230 en Amiens y que el historiador Pijoán alabó como la "representación más excelsa de un gentil hombre del norte de Francia, culto y civilizado". Aunque el Beau Dieu suplantara al Pantocrátor, tienen detalles en común bastante apreciables: la biblia en la mano izquierda y la mano derecha bendiciendo, son estos detalles.

fuente: http://elmundodemarialopez.blogspot.com.es/2009/03/escultura-gotica-le-beau-dieu.html

domingo, 10 de marzo de 2013

La Virgen Blanca








Se trata de una escultura exenta realizada en alabastro policromado perteneciente al estilo gótico (siglo XIII-XV), situándose ya al final del mismo. Está situada en la fachada occidental de la Catedral de León.

 Es una obra escultórica exenta que representa a la Virgen de pie con el Niño cogido con el brazo izquierdo. Ambos personajes establecen una comunicación amable visible en los gestos sonrientes de la madre y el hijo así como en los gestos como el del Niño llevando su mano derecha en una caricia hacia la barbilla de su madre. El cuerpo de la Virgen se arquea por el peso del Niño generando una postura de contraposto y movimiento en todo el cuerpo que rompe el hieratismo de épocas anteriores. Igualmente la madre y el hijo se dirigen mutuamente las miradas, ajenos a cualquier contemplación del espectador, y poniendo fin a la frontalidad característica de la escultura románica.
Si bien los cuerpos quedan escondidos bajo los abundantes ropajes, se observa el deseo de representarlos de manera proporcionada y una búsqueda de la belleza ideal tanto en los rasgos de la Virgen como en los del Niño, éste último representando con gracia infantil. Este naturalismo en la representación también es visible en el tratamiento de los plegados.

La escultura que estamos analizando, característica del gótico, refleja la nueva sensibilidad religiosa. El tema de la Virgen como Teotocos o "trono de Dios", hierática, inexpresiva, alejada de cualquier naturalismo y ajena a los sentimientos humanos, da paso al tema de la Virgen como Madre, estableciendo una conversación con el Hijo y donde los sentimientos y la humanidad de los personajes es visible y cercana. Hay un intento a través del Arte de acercar al creyente a Cristo y la Virgen incidiendo en su faceta más humana, más próxima, de manera que este tema de la Virgen como el Cristo así como el de la Piedad, tema semejante pero en este caso incidiendo en el dolor por la pérdida del Hijo, serán temas recurrentes de la escultura gótica europea.