lunes, 15 de diciembre de 2014


Sala de las Dos Hermanas



A la Sala de las Dos Hermanas corresponde la segunda residencia del Palacio de los Leones, con semejante estructura a la de los Abencerrajes, es decir, elevada con respecto al Patio desde el que se accede por una única puerta, con cierre de madera ataujerada, ricamente decorada mediante composiciones geométricas.

Tras la entrada, se desarrollan a derecha e izquierda sendos corredores que conducen respectivamente, a las habitaciones de la planta superior y al retrete de la vivienda. El nombre lo recibe por las dos grandes losas de mármol, centradas por una fuentecilla que evacua por un canalillo al Patio de los Leones.

El zócalo de alicatados, uno de los más originales por su peculiaridad de toda la Alhambra, es una bella composición geométrica a base del entrelazado de cintas de varios colores.
La decoración de yesería de los paramentos, dividida como es característico del arte nazarí en grandes paños separados por inscripciones epigráficas, cubre por completo los muros, culminando en la que es sin duda la obra maestra: una cúpula de mocárabes que, a partir de una estrella central, se desarrollan mediante el conocido teorema de Pitágoras.
En los dos laterales de la Sala, de planta cuadrada, abren dos alcobas. Cada una con su característico espacio para la tarima o cama, que se cubren con unos extraordinarios artesonados de madera bellamente decorados.


La Giralda.




La Giralda es el antiguo alminar de la mezquita original de los almohades, el único resto que sirve de campanario a la actual catedral de Sevilla.
El alminar se comenzó a construir con piedra reaprovechada en 1184 y no se completó hasta 1195. De planta cuadrada, llegó a tener más de 70 metros de altura. Con una cimentación en sillares, sustituido después por el ladrillo, se compone de dos torres superpuestas. Su prisma central está dividido en siete recintos cupulares iluminados por ventanas con arcos lobulados y de herradura. Entre ambos discurre la rampa de acceso, que conduce hasta la plataforma superior, coronada por una linterna y un campanario que agregaron los cristianos entre 1560-1568.
En la parte superior, las fachadas se dividen en tres secciones: la central se articula en ventanas gemelas; las laterales, sobre arcos ciegos, que se prolongan y cruzan formando rombos. Toda la composición se halla rematada, por cada lado, con un cuadro de diez arcos que apean en columnas y capiteles; sobre ellos un antepecho de almenas escalonadas.
La división entre las partes también es vertical: la zona central de las ventanas está flanqueada por dos paneles de ladrillos tallados dibujando rombos, que arrancan de dos arcadas gemelas ciegas y están formados por la prolongación y el entrecruzamiento de los arcos. El remate está constituido por una arcada ciega de arcos dentados polilobulados que se entrecruzan y están montados sobre columnas.
Originariamente, el yamur constituía el auténtico coronamiento del alminar. Era una pequeña torre, cuya cúpula de cerámica sostenía una aguja con cuatro esferas de bronce dorado, que fue destruida por el seísmo en 1355.
El antiguo minarete guarda la mayor parte de su decoración original, sobre todo el prisma mayor, con ligeras reformas, que apenas modifican su organización primitiva. Por encima de una base de zócalo de ladrillo liso, la superficie de las paredes exteriores está decorada con un bello dibujo geométrico de ladrillo dentro de anchos recuadros rectangulares, un trenzado de rudas sobre las arcadas ciegas, entre las que aparecen ventanas gemelas.
La configuración definitiva, con su actual coronación, es obra de la reforma que el arquitecto cordobés Hernán Ruiz realizó en el siglo XV!, que recubrió el cuerpo superior para crear la galería en que se colgaron las campanas y levantaron otros tres más en disminución.
En 1568 se puso la estatua de bronce que actualmente se alza sobre la torre y que representa a la Santa Fe, de tres metros y medio de alta, con estandarte y una rama de palma entre las manos. La obra fue realizada por Bartolomé Morel.
La escultura presta su nombre a la construcción, puesto que el estandarte sirve de veleta y hace girar la figura con el viento. Y de ahí recibe el nombre popular de giraldilla, y la torre que la sustenta la Giralda.

Madinat al-Zahra 





Madinat al-Zahra es una ciudad islámica de 112 ha de superficie. Fue mandada construir por el primer califa de al-Andalus, Abd al-Rahman III en el año 936 ó 940, como regalo a su esposa favorita, Azahara. Como residencia personal y sede del gobierno, la zona palaciega albergaba las viviendas de los dignatarios más importantes y el conjunto de los órganos administrativos del Estado, que fueron trasladados desde Córdoba. Durante los reinados de Abd al-Rahman III y al-Hakam II, la ciudad se convirtió en la capital de al-Andalus y por sus salones desfilaron los embajadores procedentes de los países mediterráneos y de la actual Centroeuropa.
Se dispone la ciudad en tres terrazas rodeadas por una muralla, de las cuales el Alcazar se situaba en las dos más altas y el resto de estancias, viviendas y la mezquita, en la inferior. Abd al-Rahman no escatimó en materiales para lograr el efecto buscado: la insignia del poderoso reino que gobernaba. Ricos mármoles violáceos y rojos, oro y piedras preciosas, además del cuidado trabajo artesanal de los mejores canteros y las legendarias contribuciones bizatinas.
Parte del alcázar tenía carácter público y era donde se sucedían las visitas oficiales. En la parte más alta se sitúa el Salón Alto, dispuesto en cinco naves con arcadas. Más abajo se encuentra el Salón Rico. La estancia se divide en tres naves con arcos de mármol rojo y azulado, siendo las laterales ciegas y abierta la central. La decoración de ataurique (motivos vegetales labrados) y la riqueza e los materiales han configurado el nombre del engalanado recinto, completado con baños y abierto al Jardín Alto, de gran hermosura. Se desarrolla este jardín en cuatro zonas, quedando el punto de intersección ocupado por un pabellón y cuatro albercas. Una de éstas, la enfrentada al Salón Rico ha pasado a la leyenda por cobijar en su interior mercurio y bañar el grandioso recinto con destellos de mil colores.
Otras de las estancias que destacan son: la mezquita Aljama, orientada hacia La Meca. Consta de un patio porticado en tres de sus lados y una sala de oración de cinco naves longitudinales separadas por arquerías perpendiculares al muro de quibla.
El patio de los pilares, se trata de uno de los conjuntos arquitectónicos más importantes del palacio. No se conoce con precisión cuál fue la función y el uso al que estuvo destinado este conjunto, aunque su posición central en el sector privado del palacio, próximo a las residencias califales, parece indicar un carácter residencial. Se organiza en torno a un gran patio rodeado de pilares cuadrados. 
Salón de Abd al-Rahman III, identificado con uno de los grandes salones de recepción existentes en la ciudad, el llamado Salón Oriental, este edificio fue el marco arquitectónico destinado a la celebración de recepciones políticas por parte del califa.

El recinto sufrió grandes destrozos a través de las sucesivas guerras que asolaron Al-Andalus a principios del siglo XI, transformando en ruinas Madinat al-Zahra. El esfuerzo por crear una ciudad ideal tan sólo duró setenta años, efímera vida para la que fuera "la favorita" del primer califa.

Patio de los Arrayanes.



Nos encontramos ante una obra arquitectónica perteneciente al arte de al-Ándalus, concretamente con el Patio de los Arrayanes, situado en la Alhambra, Granada.




Podemos diferenciar en el patio al fondo lo que es la Torre de Comares,concebida como sede oficial del trono y salón de embajadores; un estanque central rodeado de macizos arrayanes, de ahí su nombre. Este estanque mide unos 35 metros, que divide al patio longitudinalmente y se abastece de agua gracias a dos pilas de mármol situadas en cada extremo del estanque.

Todo la obra arquitectónica está construido con materiales pobres como lo son el ladrillo, yeso, argamasa, madera, azulejos, etc.

La planta del patio tiene forma rectangular, todos los aposentos giran en torno a un estanque longitudinal que hace de elemento unificador. A los laterales del patio se encuentran dos naves , y en los lados menores , se levantan unos pórticos, sostenidos por columnas de capiteles , de siete arcos peraltados. Predomina la horizontalidad. La columna esta compuesta por un fuste delgado y el capitel es un cuerpo cilíndrico decorado con cinta. El arco más común es que el que vemos en este patio el de medio punto peraltado.

Respecto a la decoración podemos observar el empleo de la vegetación como elemento frecuente, o el gran uso de numerosos arcos, o la decoración con elementos geométricos. El agua representa también un papel importante en la decoración ya que sirve de reflejo de las obras.

Yusuf I reconstruyó las puertas y las torres de la muralla, dotándolas de gallarda majestuosidad. Entre los accesos destaca la Puerta de la Explanada, erigida en 1348 con estructura interior acodada, y, por lo que respecta a las torres, la más sobresaliente fue la de Comares. En el techón de carpintería que cubre el techo de Comares aparecen representados esquemáticamente los siete cielos del Paraíso musulmán superpuestos, presididos por el trono de Alá.

domingo, 14 de diciembre de 2014

Chafar



Nos encontramos ante una obra arquitectónica procedente del arte islámico, concretamente un abanico de arcos policromados entrecruzados o también llamados mixtilíneos que nos permiten ver con una iluminación buena y una decoración extraordinariamente increíble situados en la Capilla de Lucernario o de Villaviciosa en la Mezquita de Córdoba.






Estos arcos están sustentados por unas columnas de fustes lisos con capiteles encintados o almohades y también se prolongan unas columnas más pequeñas adosadas a los arcos con fustes lisos y capitel califal cordobés conocido como técnica de trepanado. Los arcos tienen una decoración ataurique en las dovelas y en las molduras de los propios arcos. Estas columnas destacaban por colores como el rosa y el azul. Las columnas están hechas de materiales como el mármol jaspeado y el alabastro, que semejan un bosque de palmeras.

Fue encargada el 17 de octubre del año 916 por al-Hakam II a su chambelán Chafar, que firmó su intervención con tres obras ejemplares: un lucernario en la actual capilla de Villaviciosa, encubierto por una imponente cúpula nervada y acotado mediante un abanico de arcos polilobulados y entrecruzados sobre columnas rosas y azules; la maqsura, donde repite la fórmula anterior triplicada; y el mihrab, concebido en forma de habitación por vez primera en la historia del arte islámico, ya que se correspondía con el nicho de las luces coránico, símbolo de la presencia divina en el corazón.

Justiniano Argentario.

Nos encontramos ante una obra pictórica perteneciente al arte bizantino y a la decoración musivaria. Concretamente nos hayamos ante el mosaico de Justiniano Argentario. En él se nos muestra a Justiniano acompañado por los dignatarios de su corte imperial y ofrendando una patena de oro a San Vital.



Esta obra la encontramos aplicada sobre un muro, en cuanto a la técnica empleada es la horneación de multicolores teselas cuadradas de pasta vítrea combinadas con piezas laminadas de oro, plata y nácar, componiendo una pintura de piedras, casi incorruptible. Su fulgor, al reflejar el brillo del sol o la luz de las velas, les fascinó.

Observamos en esta obra a Justiniano acompañado por su corte imperial: de izquierda a derecha de la pintura nos encontramos con la guardia imperial que sostiene el crismón. Seguidamente encontramos al funcionario y al General Belisario. Justo en el centro de la pintura nos encontramos al Emperador Justiniano sosteniendo una patena. A la derecha del emperador en la parte trasera encontramos a Juliano Argentario y seguidamente al Arzobispo Maximiano sosteniendo la cruz. Finalmente encontramos a los cargos eclesiásticos, el primero sosteniendo en las manos el misal y el segundo sosteniendo el incensario.

El significado de la obra es la ofrenda de una patena de oro que le hace Justiniano, junto a los dignatarios de su corte imperial a San Vital.

Este mosaico lo encontramos en el muro norte del ábside de la Iglesia San Vital en Rávena (Italia). Los decoradores fijaron una iconografía oficial y adjudicaron un lugar en el templo para cada asunto sagrado. El ábside se reservó a Cristo en Majestad, que aparece sentado sobre el globo del universo (Cosmocrátor). Le cortejan ángeles y santos como un emperador entronizado rodeado por su gabinete de ministros, reproduciendo el protocolo que el basileus bizantino, ungido del Señor, vicario de Dios en la Tierra, su lugarteniente a la cabeza de los ejércitos e isótopos, príncipe igual a los apóstoles, observaban en el palacio. A partir del año 431, en el que el Concilio de Éfeso condenó a los herejes nestorianos por negar que la Virgen fuera la Madre de Dios, se representó también el la cabecera de la iglesia a la Theotocos: María sentada con el Niño en brazos, sirviéndole de sede.

En la cúpula, los profetas rodean la mano de Dios saliendo de una nube y en las pechinas cuatro serafines les hacen escolta. El testero de los pies se ocupa con el Juicio Final. Los mosaicos más imponentes se conservan en las iglesias de la ciudad italiana de Rávena, capital de los estados bizantinos del Mediterráneo Occidental: San Apolinar el Nuevo (520), San Vital (530-547) y San Apolinar in Classe (594).

Este esfuerzo creador se vio drásticamente erradicado por los emperadores isáuricos, que emprendieron bajo su gobierno una lucha implacable contra las imágenes y sus adoradores. La crisis iconoclasta la inicia León III en el año 726, asesorado por los consejeros musulmanes y judíos, que sentían aversión por las representaciones humanas de carácter religioso. Aducían en el decreto de prohibición y destrucción de los iconos que su culto provocaba la superstición, pero la medida encubría otros intereses: extirpar el poder del monacato y desamortizar sus propiedades.


Alcazaba de la Alhabra de Granada


Alcazaba de la Alhambra de Granada.

   Nos encontramos frente a un edificio de carácter militar, más concretamente la alcazaba de la Alhambra de Granada. Su planta, es triangular, aunque también irregular. Los muros, tienen función de cierre, aunque en las torres, está función es también sustentante. Las cubiertas pos su parte, son adinteladas en las torres. Por su parte, los vanos son muy escasos y pequeños por lo general, al tratarse de un edificio de carácter defensivo. Las fachadas, son por su parte muy regias y austeras, por dos motivos, en primer lugar por tratarse de un edificio con función defensiva, donde la decoración no es necesaria y también, porque los musulmanes, no prestaban mucha atención a la decoración externa.

   Las dimensiones son grandiosas, con esbeltas torres y murallas altas, para defender bien el resto del complejo de la Alhambra. Además la ubicación en un cerro, facilita esta función defensiva y hace más grandiosa su perspectiva.

Torre de la Vela, con la espadaña construida en tiempos de los
Reyes Católicos.
   Encuanto al espacio interior, la alcazaba, se dividía en varias partes, en primer lugar, nos encontramos con el lienzo externos de torres y murallas rodeando todo el complejo, pero además, podemos encontrar que en el interior, había una serie de edificios, destinados al almacenamiento de víveres, munición, viviendas, garitas y otras funciones dentro del ámbito castrense del complejo. La parte más destacable del complejo, es la torre que se sitúa en el vértice del triángulo, al ser la más grande y más fuerte, esta es la conocida como torre de la Vela, a ambos lados de esta, surgen dos ejes marcados por los lienzos de murallas y torres, que cierran el entorno. El edificio tiene una función militar y defensiva como ya se ha comentado antes. Por su parte el elemento constructivo, el tapial con alto contenido ferroso, han dado una apariencia rojiza al edificio de ahí, Alhambra, que significa "la roja".

   La Alhambra, fue construida a lo largo del reinado Nazarí, estando conformada por un conjunto de palacios, siendo la alcazaba o parte defensiva la parte más antigua del recinto. Además de los palacios y la alcazaba, la Alhambra, cuenta con una medina o ciudad independiente para los altos dignatarios.

   Por su parte entre los palacios, destacan el de Comares, construido en época de Yusuf I, en este palacio destaca la sal de justicia, el patio de los arrayanes y la sala de los embajadores. Por su parte posteriormente en época de Muhammad V, se construye el Cuarto de los Leones, donde destaca el patio con la hermosa fuente de mármol, las habitaciones del rey, la sala de las doncellas y la de los abencerrajes