lunes, 16 de marzo de 2015

La Virgen de las Rocas


Leonardo da Vinci,  La Virgen de las Rocas
(1483-1486).  Óleo sobre lienzo. 198 x 123 cm.
Museo del Louvre, París.

    Nos encontramos frente a una pintura realizada al óleo sobre lienzo, donde predomina el dibujo sobre el color, que utiliza mayoritariamente tonos bastante apagados. Estando la sensación de perspectiva generada por la disposición de las figuras y la profundidad que genera el sinuoso fondo, que dota a la obra de un halo de misterio con las rocas desnudas y la bruma. Focalizándose la luz en el primer plano y perdiéndose hacia el fondo.

    El esquema compositivo es triangular, estando los vértices inferiores en el pie del Niño de Dios y las ropas de Santa Isabel y el superior en la cabeza de la Virgen, apareciendo todas las figuras representadas con dulzura y serenidad, además de aparecer realizando movimientos muy naturales.

     Como comentábamos antes, la generación del espacio tridimensional se consigue generando varios planos  con focalización de la luz en el primero y el ambiente lúgubre hacia el fondo, además de generar sombras o pliegues en los ropajes.

      Desde el punto de vista iconográfico la obra representa como motivo central a la Virgen con el Niño, acompañada de su prima Isabel y San Juanito, todo ello enmarcado en un paisaje agreste y con cierto halo de misterio.

     Por último, hay que decir que el cuadro en cuestión es la Virgen de las Rocas de da Vinci, una obra de gran importancia en el estudio de este autor, si bien no debemos olvidarnos del mural de la Santa Cena, que por las técnicas empleadas es una obra que ha precisado a lo largo de su historia de muchas restauraciones y se encuentra en un delicadísimo estado de conservación o su obra más conocida, que es sin duda alguna la Gioconda o Mona Lisa. 

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