domingo, 22 de noviembre de 2015

Arco de Tito

Nos encontramos ante una obra arquitectónica, perteneciente al arte romano, concretamente con el Arco de Tito, situado en Roma.



Es el arco más antiguo de todos los que se conservan en Roma. Forma un bello ejemplo de proporción, nobleza arquitectónica y ornamentación sobria. Está realizado con mármol pentélico y sus medidas son de 2,40 x 3,80 metros.
Se encuentra situado todavía hoy en el punto más alto de Vía Sacra, en el Foro Romano y se atribuye a Tito por la dedicatoria de la parte este del ático. Se debió erigir en honor de Tito, a poco de su muerte en el año 81.

Respecto a su arquitectura, se trata de una estructura sencilla de un único arco flanqueado por dos grandes pilares, con bóveda de cañón artesonado en el interior. Una línea de imposta separa el zócalo del cuerpo principal, en el que destacan cuatro semicolumnas con capiteles compuestos, situadas en los ángulos de los pilares. Estas columnas decorativas simulan sostener el entablamento (arquitrabe, friso con relieves y cornisa ornamentada). En la línea del gusto romano una construcción abovedada utiliza el sistema adintelado griego como decoración. Remata el arco un ático con una monumental inscripción con el nombre del emperador y de sus predecesores.

Respecto a sus relieves, el valor del arco de Tito reside en su decoración escultórica, sobria en el exterior (friso y enjutas del arco) y desbordante bajo la bóveda, donde altorrelieves de gran formato presentan la entrada triunfal de Vespasiano y Tito, el año 70 d.C., en la arrasada Jerusalén y el desfile de los trofeos arrancados a los judíos. Los dos grandes paneles representan dos episodios del triunfo en Judea e imponen un nuevo concepto escultórico diferente a lo hecho hasta entonces.

El panel del lado sur muestra el inicio de la ceremonia, es decir, la procesión cruzando la puerta de la victoria, que está representada en el lado derecho, mientras que los sirvientes traen el botín desde el templo de Jerusalén (las trompetas de plata y los candelabros de siete brazos), y los paneles provistos de asas en los que probablemente se fijaron las inscripciones que explicaban lo que eran los objetos y los nombres de las ciudades.
Por otra parte, el panel del lado norte representa el episodio central de la celebración del triunfo, es decir, el emperador Tito que, acompañado de una diosa de la Victoria que le corona, avanza sobre una cuadriga precedida por lictores y dirigida por la diosa Roma, seguido de las figuras alegóricas del pueblo y del senado romano, representados, respectivamente, por un hombre joven con el torso desnudo y un hombre viejo vestido con toga.

Cuando el arco fue levantado, Tito había muerto. En lo más alto del intradós (interior) del arco un relieve lo muestra en su transporte al cielo a lomos del águila de la consecratio. Esta circunstancia aconsejó sin duda no representarlo en compañía de los vivos, sino de figuras alegóricas, aunque el hecho que se conmemoraba fuese histórico. Nacía así como nuevo género el relieve histórico-alegórico.

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