viernes, 12 de diciembre de 2014

Catacumba de San Calixto

Nos encontramos ante una obra arquitectónica, concretamente con la Catacumba de San Calixto, situada en Roma y realizada en el siglo III.


Vemos que las catacumbas son unos agujeros, y su función principal era la de caracter religioso, la de enterrar a los muertos. Las catacumbas eran un distrito periférico de Roma, estaba situado en las proximidades de la Via Appia y en ella se encontraba un cementerio subterráneo, donde se trasladaron en el siglo III, los cuerpos de San Pedro y San Pablo.
El origen de las catacumbas, se encuentra en los arenarios que habían perforado los zapadores romanos en el subsuelo de la ciudad para extraer materiales de construcción. El  resultado es un laberinto de estrechas galerías, que reciben el nombre de criptas, en determinados lugares, esas criptas se ensanchan formando camaras cuadradas que son los cubículos, donde recibían sepultura los restos mortales. Estas fosas podían ser rectangulares(loculi) o semicirculares(arcosolia) y se suponian en varios pisos cuando el terreno escaseaba. La oscuridad y el silencio reinaban en las catacumbas.
El lenguaje gráfico estaba representado en temas del mundo animal y vegetal.

Generalife

El islam nace en Arabia en el S.VI, tiene una religión monoteista y revelada en el 610 al profeta Mahoma, el cual se reveló como Alá. Esta religión se difundió en poco más de un siglo por todo el Próximo Oriente y Mediterráneo oriental. Los musulmanes fueron muy tolerantes siempre con sus pueblos conquistados, es más, aprendían de ellos, lo que da lugar a un arte mezcla de culturas diferentes.

Tras la conquista de Hispania en el 711, estuvieron en nuestro país ocho siglos, en el territorio llamado Al-Andalus, en continua lucha con los cristianos del norte, y nos dejaron bellísimos edificios, muy decorados y de aspecto riquísimo, hecho con materiales pobres y baratos en su mayoría.

En el arte Nazarí se realizó un gran palacio ciudad, la Alhambra, (Castillo Rojo; llamada así por el color rojizo de sus murallas) colocada encima del cerro de la Sabika.
La Alambra tiene tres partes diferenciadas ( La Alcazaba o zona defensiva y militar, la parte oficial y la parte privada) y fue construida a lo largo de un siglo aproximadamente (1238-1369) por cinco reyes.

El segundo, Mohammad II (1273- 1302) hace el Generalife, el cual apreciamos en esta imagen.


Observamos un gran patio rectangular con una fuente central, también rectangular, rodeada de bellas plantas aromáticas, dando así a ver su unión de naturaleza y arquitectura, esta unión se debe a que los musulmanes venían de tierras desérticas sin apenas plantas y cuando llegan aquí y ven la gran riqueza natural, con tantas plantas preciosas y la abundancia de agua se enamoran de ella.

Alrededor de este patio se encuentran las habitaciones del Palacio del Generalife; en esta imagen podemos observar la entrada a dos de ellas, con un pórtico de columnas cortas y delgadas con capitel de ataurique sujetando un gran arco de medio punto en el centro y otros cuatro arcos peraltados, dos a cada lado, encima de estos arcos encontramos los paños de sebka y más arriba en el filo del techo unas decoraciones gráficas en árabe, (posiblemente fragmentos del Corán, su libro sagrado). Detrás de este pórtico encontramos otro pórtico de columnas también delgadas y cortas, pero con capiteles de mocárabe, en este pórtico encontramos que las columnas sujetan tres arcos; el arco central es peraltado y los laterales son de medio punto, encima de este pórtico encontramos otros arcos peraltados más pequeños decorados en su interior con cerámicas vidriadas (invención musulmana) y en su exterior por decoraciones gráficas, a los lados de este pórtico encontramos dos puertas de madera que llevan a habitaciones privadas y detrás del pórtico hay un pasillo y otra puerta que da al exterior.

La arquitectura privada está totalmente decorada sin excepción de ningún hueco, esto es debido al “horror vacui”, miedo al vacío, a no dejar nada sin decorar.

Cristo Pantocrator


Se encuentra en Iglesia de San Vital, en la ciudad italiana de Rávena. Comenzada a construir en época ostrogoda, es encargada por el obispo Eclesio (522-532) y financiada por un banquero local (argentarius) llamado Juliano. A la muerte de Eclesio la construcción continua con el obispo Víctor (538-545). Los mosaicos del presbiterio y del ábside se comenzaron en 546 bajo el obispo Maximiano quien consagra la iglesia en 547, ya en el período de dominación bizantina.
A partir de mediados del siglo XIX y hasta la primera década del XX, se realizan obras para recuperar el edificio en su forma original eliminándose las estructuras internas añadidas y devolviendo el suelo a su nivel, solucionando el problema de las filtraciones mediante un sistema de drenaje.

Los mosaicos de San Vital contienen un programa iconográfico muy completo. En la bóveda del ábside se halla representado Cristo, con el cabello corto y un nimbo en forma de cruz, entronizado sobre la bola del mundo y vestido con la túnica de púrpura. El Cosmocrátor representación de Cristo en Majestad sentado sobre el globo del universo y flanqueado de ángeles y santos; esta imagen recuerda el protocolo o etiqueta del emperador bizantino entronizado y rodeado de su corte. Se ubica en el ábside, por ser el lugar más importante de la iglesia; puesto que se da una jerarquización en las imágenes en su ubicación.


Sujeta en la mano derecha una corona y en la izquierda un pergamino. A su lado derecho, el arcángel Gabriel conduce a San Vital, vestido con traje de corte, dispuesto a recibir la corona del martirio que Cristo le ofrece; a la izquierda, se encuentra San Miguel con el obispo Eclesio, quien ofrece a Cristo una maqueta del templo. En lo alto de la escena se ven nubecillas alargadas y debajo del orbe vemos la tierra con flores, sobre la que se apoyan los arcángeles, el santo y el obispo y de la que brotan los cuatro ríos del Paraíso. Arriba se hallan las ciudades de Jerusalén y Belén.

El tema de las otras escenas del presbiterio es eucarístico en su conjunto. En el tímpano izquierdo del presbiterio, Abraham recibe a los tres ángeles bajo el roble, y se dispone a sacrificar a Isaac. En el sacrificio, el carnero vuelve la cabeza hacia Abraham, y la mano de Dios aparece entre las nubes mientras Isaac espera sobre el altar. 

Buen Pastor

La obra que a continuación vamos a comentar se trata de una pintura perteneciente al Arte Paleocristiano, que es conocida por el tema que representa, el "buen pastor" de la  Catacumba de Calixto (s.III), en Roma. 

La pintura tiene un fin didáctico: transmite verdades de tipo religioso.Es una imagen para la contemplación y la interpretación, su figura es plana, no se busca dar volumen ni profundidad y se pinta a base de manchas, con colores planos, es decir, sin gradaciones y no tiene naturalidad. Los colores que se usa son el Ocre, el rojizo y el verde.




Su iconografía representa a Cristo como buen pastor, con un cordero sobre los hombros como símbolo del alma del fiel, a la que salva. Al representar a Cristo nadie recordaba ya la imagen del Mesías pues los Evangelistas habían ocultado su descripción física.

La fuente literaria estaba en la catequesis de Lucas, cuando refiere la parábola de "la oveja perdida", que al encontrarla la pone sobre sus hombros lleno de alegría, mientras que el antecedente artístico residía a un tema clásico en el Moscóforo griego, al que cristianizaron sustituyendo el ternero por una oveja.

Por último, el cubo de leche que lleva el Buen Pastor alude a la Primera Carta del Apóstol San Pablo a los corintios.

sábado, 6 de diciembre de 2014

Palmeral de columnas y arquerías dobladas del Oratorio de Abd al-Rahman I. Mezquita, Córdoba.

     Nos encontramos ante una obra arquitectónica perteneciente al arte califal de al-Ándalus y, en concreto, se trata del palmeral de columnas y arquerías dobladas.



     Se trata del interior de un oratorio. Posee como soportes las columnas, de sección circular, se utilizan dovelas de piedra blanca y ladrillo rojo. Se trata de arcos de medio punto en la parte superior de la columna y de arcos de herradura en la parte inferior.

     El palmeral de columnas al apearse sobre fustes oscuros dan la impresión, en la penumbra, de estar suspendidas del techo, y sus mágicas pantallas de arcos entrecruzados filtrando visualmente el mihrab, ofrecen un espacio sacro discontinuo.

     Se trata de columnas pertenecientes al Oratorio de Abd al-Rahman I, situado en la Mezquita de Córdoba.

     Los Abasíes derrotaron a los Omeyas, asesinando a todos sus príncipes menos a Abd al-Rahman I, que logra huir. Su evasión termina en Córdoba, donde establece, en 756, un emirato independiente. Dos siglos mas tarde, Abd al-Rahman III se autoproclama califa y se inicia entonces el momento estelar de al-Ándalus y su capital,Córdoba, se convierte en la más poblada de Occidente.

La mezquita de Córdoba es el monumento medieval más bello del Islam occidental. Su configuración actual es producto de cuatro ampliaciones. En el núcleo germinal se debe a Abd al-Rahman I que asentó un oratorio compuesto por doce crujías transversales cortadas por once naves longitudinales. Estas naves están formadas por aquerías dobladas para elevar la altura del edificio: la arcada inferior de herradura y la superior de medio punto. Esta primera fase fue completada por Hisam I, que dotó al patio de tres elementos: una galería para las mujeres (saqifa), un pabellón de abluciones y el alminar. Oratorio y patio dibujaban en planta un cuadrado perfecto.

La segunda etapa corresponde a Abd al-Rahman I, que rompe el muro de la qibla añadiendo ocho ocho crujías al oratorio y cerrando con saqifas los dos flancos del patio que faltaban.

El califa Abd al-Rahman III agranda la superficie del patio, donde planta olivos, cipreses y laureles, y rehace el alminar. Su hijo al-Hakam II agrega doce crujías más a la sala de la oración, siguiendo el procedimiento de retranquear el muro de la qiblas.

Chafar firmó su intervención con tres obras ejemplares: un lucernario en la actual capilla de Villaviciosa, cubierto por una cúpula nervada y acotado de arcos polilobulados, la maqsura, donde repite la fórmula anterior triplicada, y el mihrab, concebido en forma de habitación por vez primera en la historia del arte islámico.

Al-Hakam II solicitó el envío de un musivario para decorar el interior de las cúpulas de la maqsura y la fachada del mihrab.

La cuarta fase corresponde a Almanzor, y el director de las obras fue abd Allah ibn Said ibn Batrí, que ensanchó lateralmente todo el recinto con ocho naves y el mihrab quedó descentrado.
Cinco siglos después, don Alonso Manrique, ordenó "empotrar" un crucero catedralicio en las ampliaciones de al-Hakam II y de Almanzor.

viernes, 5 de diciembre de 2014

La emperatriz Teodora ofreciendo un cáliz de oro a San Vital.

     Nos encontramos ante una obra pictórica perteneciente arte bizantino y, concretamente, a la decoración musivaria. Se trata del mosaico de la emperatriz Teodora, esposa de Justiniano, ofreciendo un cáliz de oro a San Vital acompañada por los miembros de su séquito.


     Se trata de la utilización de la horneación de multicolores teselas cuadradas de pasta vítrea y las combinaron con piezas laminadas de oro, plata y nácar. Al ser reflejada el brillo del sol o de la luz de las velas sobre estas obras, se observaba un fulgor en ella que fascinaba a los visitantes.

     En la obra observamos la presencia de los miembros de la corte, refiriéndonos a las dos figuras que se encuentran justo en el lado izquierdo. A su lado derecho se encuentra Teodora, la cual soporta el cáliz y en la parte inferior de su vestimenta encontramos la representación de los tres reyes magos. Al lado de Teodora se encuentran Antonia y Juana, familias de Belisario, y por último, al margen derecho nos encontramos con la presencia de las cinco doncellas.

    Su significado se encuentra en la ofrenda del cáliz de oro que le hace la emperatriz Teodora, esposa de Justiniano, a San Vital.

     Dicho mosaico se sitúa en el muro sur del ábside en la Iglesia de San Vital en Rávena, Italia. En la decoración musivaria los decoradores fijaron una iconografía oficial y adjudicaron un lugar en el templo para cada asunto sagrado. El ábside se reservó a Cristo en Majestad, que aparece sentado sober el globo del universo (Crosmocrátor) y le cortejan ángeles y santos. A partir del año 431 se representó en la cabecera de la iglesia a la Theotocos: María sentada con el Niño en brazos, sirviéndole de sede.

En la cúpula, los profetas rodean la mano de Dios saliendo de una nube y en las pechinas cuatro serafines les hacen escolta. El testero de los pies se ocupa con el Juicio Final. Los mosaicos más importantes se conservan en las iglesias de San Apolinar el Nuevo y San Vital.

La crisis iconoclasta la inicia León III en el año 726 asesorado por consejeros que sentían aversión por las representaciones humanas de carácter religioso. Aducían en el decreto de prohibición y destrucción de los iconos que su culto provocaba la supertición.

La decoración musivaria conocerá un magnífico renacimiento entre los siglos X y XII y podemos observarlo en el retrato del emperador Miguel VI, prosternado ante la imagen del Pantocrátor, en el que parece estar pidiéndole perdón por sus antecesores. Los temas iconográficos se renuevan, su localización en el templo varía y las figuras pierden hieratismo, sufren alargamiento y ganan gesticulación. El Pantocrátor pasa a ocupar la cúpula mientras la Virgen se mantiene en la concha del ábside. Los programas se enriquecen con la presencia de Deesis: la plegaria de María y la Anástasis: el descenso de Jesús a los infiernos, que en Bizancio se instrumentalizó como la Resurrección.

Sala de los Reyes, Alhambra.

     Nos encontramos ante una obra arquitectónica, en concreto se trata de la Sala de los Reyes de la Alhambra, perteneciente al arte nazarí de al-Ándalus. Esta situada en Granada.



     Se trata de una sala que forma parte del Patio de los Leones. Posee muros sustentantes ya que sobre ellos recae el peso de la estructura superior. Posee pilares en función de soportes.  Dicha obra consta de arcos mocárabes en siete tramos: tres cuadrados y claros por estar abiertos al Patio de los Leones y cuatro rectangulares y oscuros por tener sus frentes cerrados con paredes.

     Posee una abundante decoración con zócalos de azulejería y artesonados de madera con dibujos geométricos, y paramentos de estucos repletos de inscripciones y atauriques. La obra cuenta con figuras humanas en las bóvedas y con el uso de flores naturalistas en los arcos que alavan el derecho a representar seres vivos en los palacios musulmanes.


     La Sala de los Reyes recibe este nombre por tener a diez dignatarios islámicos pintados en el techo, que se acostumbra a identificar con otros tantos sultanes granadinos de la dinastía nazarí. Tenía como función la de albergar fiestas y banquetes durante la época estival, ordenándola edificar el sultán Muhammad V en 1362, a la vuelta de su exilio por tierras de Marruecos y Sevilla. La inauguración debió de producirse en torno al año 1380.

     Los nazaríes iniciaron la construcción de una acrópolis sobre el cerro de la Sabika, que recibiría el nombre de Alhambra o "castillo rojo", por el color ferruginoso de la arcilla. Se distribuye en tres núcleos independientes: la alcazaba militar, los palacios reales y una ciudad autónoma, urbanizada con calles estrechas y serpenteantes. Muhammad levantó el circuito defensivo, situando la alcazaba con un patio de armas y su heredero Muhammad II dulcificó la arquitectura con la roturación del Generalife: una finca con un primoroso pabellón de recreo. Por su parte, Muhammad III incorpora la cultura del agua y la jardineria a la meseta de la Alhambra, ordenando construir el Partal.

El real esplendor llegó bajo el mandato de los sultanes Yusuf I y su hijo Muhammad V con los robustos exteriores, que enmascaran una fastuosa ornamentación interior. Yusuf I reconstruyó las puertas y las torres de la muralla. Entre los accesos destaca la Puerta de la Explanada y por lo que respecta a las torres, sobresale la de Comares, concebida como sede oficial del trono y salón de embajadores. Sus entrañas aparecen revestidas de materiales frágiiles y pobres como el barro, yeso y madera. En el artesón que cubre el techo de Comares aparecen representados los siete cielos del Paraíso musulmán presididos por el trono de Alá. Muhammad V ordena edificar el Cuarto de los Leones, un patio de crucero con una fuente de doce leones en el centro, que expulsan chorros de agua por sus fauces. Se reutiliza en la Alhambra con fines simbólicos. En los cuatros frentes del patio se abren: la Sala de los Mocárabes, la Sala de los Reyes, la Sala de los Abencerrajes y la Sala de las Dos Hermanas.

Muhammad V y su aliado el rey Don Pedro destruyeron la palza de Algeciras, y este acontecimiento fue celebrado con la edificación en la Alhambra de la Puerta del Vino y la fachada y el patio de los Arrayanes.