lunes, 2 de septiembre de 2013

Partenón



TÍTULO: El Partenón de Atenas
ESTILO: Arte clásico griego.
GÉNERO: Arquitectura religiosa. Templo. Exterior.
CRONOLOGÍA: Siglo V a.C. (447-432 a. C). Acrópolis de Atenas. Grecia.
AUTOR: Ictinos y Calícrates, bajo la supervisión de Fidias, por encargo de Pericles.
OTRAS OBRAS: no del autor, pero sí de la misma época son los Propileos, el Templo de la Atenea Niké y el Erecteion, todos en la Acrópolis de Atenas

La imagen corresponde al templo del Partenón, proyectado, siguiendo las directrices marcadas por Fidias, por los arquitectos Ictino y Calícrates, quienes comenzaron su construcción en el año 447 antes de Cristo y la acabaron en el 432 a. C. El material parece piedra o mármol, con sillares uniformes, del tipo isódomo. Todo el sistema arquitectónico es adintelado. Los soportes son columnas que sostienen dinteles y la cubierta que ya ha desaparecido.
Se trata de un templo griego que, por el número de columnas que aparecen en su fachada principal, es octástilo, y como éstas rodean todo el templo, se le denomina períptero. En total aparecen ocho columnas en sus lados menores y diecisiete en los mayores, siendo, por este motivo, el doble de largo que de ancho.
Estas columnas descansan directamente sobre un estilóbato y dos estereóbatos. En el orden dórico las columnas no tienen basa y su fuste tiene un canon de 6 veces el diámetro. El fuste está recorrido por 20 estrías longitudinales, unidas en arista viva, y presenta en su parte central un ligero ensanchamiento o éntasis que acentúa su solidez y fortaleza. El paso del fuste al capitel se realiza por medio de una moldura cóncava, casi imperceptible, llamada collarino. Dicho capitel está compuesto por dos elementos: el equino, que es una especie de plato y el ábaco o paralelepípedo de base cuadrada y planos rectos. Sobre la serie de capiteles descansa el entablamento, dividido a su vez en tres partes. La primera constituida por un arquitrabe liso, desprovisto de ornamentación. La segunda, denominada friso, está formada, a su vez, por la sucesión de triglifos y metopas. Los primeros constan de dos estrías o glifos en su parte central y dos medias estrías en sus extremos. Las metopas son paneles decorados con relieves. Sobre el friso se halla la cornisa que sobresale del plano del entablamento.
El edificio tiene una cubierta inclinada a dos aguas, presentando en sus fachadas más estrechas dos frontones, cuyo fondo o tímpano incluye aún restos de algunas estatuas. En una de las fachadas se adivina un segundo pórtico de columnas en la pronaos que da paso a la naos o cella del templo y, por su largura, parece que tiene opistódomos.


Las obras se iniciaron tras ser el antiguo templo totalmente arrasado por los ejércitos persas de Jerjes en las Guerras Médicas (500-479 a.C.). Fue Pericles quien decidió la construcción de un templo dedicado a Atenea en el mismo emplazamiento, pero con un nuevo proyecto realizado por Fidias y Calícrates, que serían los encargados de diseñar y dirigir la reconstrucción de toda la Acrópolis. No sólo se hizo el Partenón, sino el diseño de toda la Acrópolis de Atenas, lugar sagrado de la Polis, enclavado en la zona más alta de la ciudad y donde se hallaban los Propileos o pórticos de acceso, el templo de la Atenea Niké, el templo del Erecteion o la estatua de Atenea Prómachos, obra también de Fidias.
Como todos los templos griegos, el Partenón está concebido no como lugar de reunión de fieles, sino como morada del Dios (en este caso diosa, Atenea) al que está dedicado y almacén de sus tesoros. De ahí que las ceremonias no se hacen en el interior (aquí sólo acceden los sacerdotes del Dios), sino en el exterior. Ello significa que los griegos se centraban en la arquitectura exterior, en la armonía visual del conjunto exterior, más que en la comodidad interior. Su exterior es adintelado, de líneas geométricas rectas, como toda la arquitectura griega.

En cuanto a los refinamientos ópticos apreciables desde el exterior, el estilóbato presenta sus ángulos extremos a un nivel más bajo que el del centro, que dobla sus aristas levemente en sentido contrario. Las columnas presentan en sus ejes una ligera curvatura hacia dentro, la columnata del peristilo sufre una inclinación hacia los muros de la cella, inclinación que se repite en todos los elementos verticales, mientras que el entablamento presenta una pequeña curvatura hacia arriba. El objetivo de todas estas desviaciones es el de corregir las ilusiones ópticas del conjunto, evitando que el estilóbato sea un elemento pasivo; que las cuatro columnas de los ángulos parezcan más delgadas que las otras o que el entablamento se presente como un cuerpo abombado por el centro.

La orientación este-oeste tenía el objetivo de conseguir que el sol naciente proyectara sus rayos directamente sobre la estatua de Atenea en el día de su fiesta. Este homenaje a Atenea se completa con los temas que decoran el templo. Así pues, las esculturas que incluían sus frontones representaban dos acontecimientos importantes de la historia de la diosa: su nacimiento de la cabeza de Zeus, inserto en el frontón oriental; y su disputa con Poseidón para conseguir el dominio del Ática, en el occidental, todas ellas obras de Fidias.

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