martes, 3 de noviembre de 2015

Bronces de Riace

Nos encontramos ante una obra escultórica, perteneciente al arte griego, concretamente con los Bronces de Riace, también conocidos como los Guerreros de Riace.



Estos bronces fueron descubiertos el 16 de agosto de 1972, hundidos en el mar Jónico, frente a la costa de Riace y rescatados cinco días después. Han sido atribuidos al broncista Pitágoras de Reggio, natural de Samos, que emigró al sur de Italia huyendo de la amenaza de los persas. Este escultor fue el primero que representó con gran precisión las venas, los tendones y los cabellos de las esculturas.   
Su datación exacta no se conoce a ciencia a cierta, pero parece probable que las obras pertenezcan a un periodo entre el 480 y 450 a.C.

Los guerreros de Riace representan dos figuras de guerreros masculinos prácticamente desnudos, por su postura y por la declaración del submarinista que encontró las piezas, sabemos que ambos portaban lanzas y un escudo pero nunca se ha expuesto en público. Pese a que los dos guerreros son muy parecidos uno de ellos es más joven que el otro, su pelo aparece recogido y su mirada trasmite valentía, mientras su compañero parece más experimentado, quizás cansado de la batalla. Cada uno de los guerreros se conoce con el nombre de Guerrero A, el más joven de los dos, y Guerrero B, el más mayor.

Podemos observar en los bronces como los brazos se separan del cuerpo e incluso se aprecia un ligero contraposto. Del rostro ha desaparecido la típica sonrisa arcaica que adornaba los rostros clasicistas y la simetría de las formas ha dado paso a un mayor naturalismo y realismo en la anatomía de los personajes. Además, se ha dado paso a un ligero movimiento que invita al espectador a rodear la obra para conocer la multiplicidad de sus puntos de vista, ya que se trata de una escultura exenta.

El bronce es el material predominante en ambas obras, sin embargo también se utilizó el marfil en las cuencas de los ojos, la plata para las pestañas y los ojos del bronce A y el cobre para los labios y los pezones.

En la actualidad las obras son símbolo de la ciudad Reggio Calabria y se conservan en el Museo Nacional de Reggio de Calabria. Hoy se han convertido en una de las esculturas clásicas más valoradas debido a su originalidad, no debemos olvidar que son muy pocas las esculturas griegas que conservamos a día de hoy, la mayoría de ellas son copias romanas realizadas en mármol.

Según los estudios más recientes, el bronce A ('El Joven') podría representar a Tideo, un feroz héroe procedente del Etolia, hijo del dios Ares. El bronce B ('El Viejo') podría representar a Anfiararo, un profeta guerrero.
Las estatuas fueron realizadas probablemente en Atenas y luego embarcadas para ser llevadas a Roma; pero el barco que las transportaba hundió y el valiosos cargamento cayó en el mar.

Ménade Furiosa de Escopas.


Nos encontramos frente a una escultura griega, concretamente, la Ménade Furiosa hecha por Escopas. Se trata de una escultura exenta de bulto redondo. Se dice que pudo haber sido hecha por el 340 a.C. En la actualidad no se conserva la obra verdadera que fue hecha en bronce, sino que obtenemos una copia en mármol, que está en Dresde, Alemania. Esta obra en sus principios era polícroma.

Ménade  representa a una de las ninfas que acompañaba o rendía culto al dios griego Diónisos, que para algunos autores, posteriormente serán conocidas como “bacantes”.

Escopas es un escultor que se muestra preocupado por la representación de los estados del alma relacionados con la pasión, la violencia, el sufrimiento y el patetismo, tratando de representar el interior atormentado del personaje. Ello se traduce en cuerpos forcejeantes y, a veces, contorsionados, con los que muestra las interioridades del personaje, acompañado de las bocas entreabiertas, y los ojos hundidos. Había nacido en la isla de Paros, una de las denominadas “islas del mármol”, por lo que su material favorito será precisamente el mármol.

En esta escultura aparece retratada en plena orgía, con un cabrito muerto sobre los hombros. En esta obra, Escopas muestra el pathos  escopásico,por el cual el artista consigue complementar el dinamismo del cuerpo, para ello la boca la representa abierta, anhelante, y los ojos profundos.Escopas muestra predisposición por los irracionales y embriagados interrogantes del cortejo dionisiaco.

Es una figura femenina semidesnuda, de pie y cuerpo entero. La torsión del cuerpo, la profundidad de los pliegues y las ondas del cabello contrastan con una piel lisa y pulida. La ruptura de los ejes armónicos de la composición, la figura se concibe para ser vista de lado. Respecto a la estructura compositiva es abierta, la curva que marca el cuerpo, aumenta el intenso movimiento que agita la figura trasmitiendo un mayor grado de sensualidad. Un baile enloquecido por el vino, un cuerpo contorsionado, delirante, irracional. Este movimiento se acentúa más gracias al trabajo profundo de los pliegues que crean violentos contrastes de luz y sombra, de un efectismo en general muy impresionista. Respecto a la anatomía destaca por un perfecto estudio anatómico.

La obra simboliza la temática dionisíaca, representa los estados del alma relacionados con la pasión, el interior atormentado del hombre.

El Doríforo de Policleto (440 a.C.)



Nos encontramos frente a una escultura griega, individual y exenta, de bulto redondo, concretamente, el Doríforo (portador de lanza) de Pericles, el cual sabemos que fue hecho en el 440 a.C.  En sus principios fue de bronce, hoy día tenemos una copia en mármol. Al principio de su creación era polícroma. En la actualidad se encuentra en el Museo Arqueológico de Nápoles.


El Doríforo representa una figura masculina, joven, desnuda, de pie. Su tamaño es superior al natural 2,12 m., aunque quiere destacar el parecido con la realidad, abandonando el colosalismo que aparecía en las esculturas del período arcaico. La figura está en actitud de marcha, la cabeza aparece ladeada hacia la derecha y el rostro dotado de serenidad, con mirada lejana y distante. Representa un joven atleta desnudo, aunque  lo más probable es que se trate de una dedicación victoriosa. Desconocemos su finalidad. Aunque esta obra esté considerada como clásica tiene algunos rasgos de arcaísmo ya que, se trata de una escultura tallada con cierta rudeza.


 El Doríforo fue encontrado en el s. XVI en la villa Aldobrandini de Frascati, el original pudo venir a Roma como botín de guerra. El restaurador tuvo mucho trabajo, le faltaba el antebrazo izquierdo, el brazo derecho, pedazos en ambos muslos, dedos del pie derecho, etc. Gracias a un camafeo en el que aparecía su reproducción se comprobó que la restauración estaba bien hecha.


En esta obra se reproduce la realidad idealizada, el  más claro ejemplo lo vemos en la forma de los testículos del personaje, pues uno está más descolgado que otro. Pero no solo nos encontramos con esto, sino que esta escultura se basa en la armonía de las proporciones, en el principio de la diartrosis y la postura de contraposto. El Doríforo dota a la escultura de tridimensionalidad.


En el momento que se esculpió esta escultura, siglo V, la armonía de las proporciones fue de siete cabezas, es decir, el cuerpo debía estar proporcionado con el tamaño de la propia cabeza siete veces.


El principio de la diartrosis lo vemos en la desnudez del cuerpo, que permite ver con claridad la línea inglinal, la línea pectoral y la línea abdominal.



Por último, la postura de contraposto, la vemos en el posición de las caderas del Doríforo, este tiene el peso apoyado sobre una cadera y la otra la tiene relajada a la vez que refleja movimiento con la doblez de su rodilla. También, podemos percibir movimiento con la posición de su cabeza y la de su brazo.

El friso de las Panateneas

Nos encontramos ante una obra escultórica, perteneciente al arte griego, concretamente con el friso de las Panateneas del  templo griego más importante, el Partenón, situado en Atenas, Grecia.



Este friso fue esculpido en los años 442-438 bajo la dirección de Fidias, ya que decidió encapsular un friso jónico para narrar el ceremonial que seguían los atenienses durante las grandes fiestas estivales de la Panateneas. Todos los años, el 28 de julio, la ciudad subía en procesión a la Acrópolis para celebrar la hecatombe de ganado que se ofrecía a Atenea, distribuyéndose luego la carne entre los atenienses, que la consumían en un alegre banquete. Estas Panateneas Menores se intercalaban con las Mayores, que tenían lugar una vez cada cuatro años. Entonces, las doncellas entregaban a los sacerdotes una prenda que habían tejido para que revistiesen a la diosa. Ambas conmemoraciones aparecen reflejadas en el friso. Jinetes, carros, músicos y los victimarios con los animales de las ofrendas. 

El friso de las Panateneas consiste en un bajorrelieve realizado en mármol pentélico y es la mejor parte conservada de la decoración escultórica del Partenón. Se encuentra sobre la pronaos hexástila a modo de friso jónico y recorre la parte superior del lado externo del muro que delimita la naos del templo.  
El friso oeste se encuentra aún en su ubicación original en el Partenón, mientras que los otros tres lados están repartidos en diferentes museos: en el Museo de la Acrópolis de Atenas, en el Museo Británico de Londres y en el Museo del Louvre de París.
De los 160 metros, se han perdido 32 metros. Esta parte la conocemos gracias a los dibujos hizo el artista francés Jacques Carrey en 1674 y que se conservan en la Biblioteca Nacional de París. Estos dibujos fueron realizados trece años antes del bombardeo veneciano que provocó la desaparición de parte del friso. 

Sin duda, el friso fue realizado por diferentes escultores. La variación en las crines de los caballos ha sido objeto de estudio por parte de diferentes expertos para intentar distinguir las diferentes personalidades artísticas de los escultores que trabajaron en el friso. Fue policromado pero no se conserva color alguno. El fondo seguramente fue azul como el fondo de las estelas funerarias. Es posible que las figuras se completaran con diferentes objetos. Los agujeros que se han encontrado en las cabezas de Apolo y Hera nos indican que estos dioses podían portar coronas de bronce dorado.

El friso del Partenón representa la cumbre de la escultura clásica del siglo V. Una innovación importante del estilo es el uso de los drapeados como una expresión de movimiento o para sugerir la anatomía humana de la figura. Otra de las características más destacadas es el tratamiento del relieve, realizado intencionadamente aplanado para poder disponer diferentes figuras en un relieve de tan sólo  5,6 cm en los lugares de máxima profundidad.

lunes, 2 de noviembre de 2015

Victoria de Samotracia

Nos encontramos ante una obra escultórica del arte griego perteneciente, concretamente, a la escuela de Rodas; se trata de La Victoria de Samotracia. No se conoce al autor de esta obra.


Como podemos observar esta escultura es de bulto redondo y en ella también se utiliza la técnica de los paños mojados; podemos apreciar también que esta escultura parece más bien un mascarón de proa; pero esto es debido a que esta escultura se hizo para representar y conmemorar el triunfo naval.

Con esta escultura de la Victoria de Samotracia se quiere profundizar en el dramatismo y en el dolor característicos de las esculturas de la escuela de Rodas en esa época (190a.C.); estas características se pueden apreciar en el excesivo movimiento; representado con una pierna adelantada y la otra atrasada, y en las alas abiertas dando así la sensación de que intentaba correr para volar; y tambén podemos apreciar el dramatismo y/o dolor en la torsión del torso de la escultura. Estas características son claras de la escuela de Rodas, pero no se conoce a ningún escultor en especial que pudiese ser el autor de esta obra.

Esta escultura está tallada en mármol, se piensa que debió estar policromada, mide 245cm y se encuentra en el Museo del Louvre, en París. 

La Victoria de Samotracia pertenece al periodo helenístico; donde predominaban además del dramatismo, el dolor y la torsión (que eran lo más apreciable y lo más característico), la sencillez, la poca idealización de las personas y los dioses y diosas, y el realismo. 

Otra escultura muy importante del periodo helenístico fue Laoconte y sus hijos, en esta escultura también se pueden apreciar sobretodo el dramatismo, el dolor, y la torsión de los cuerpos característicos de esa época y esa escuela en concreto.

Afrodita Cnidia (Afrodita Saliendo del Baño)

Nos encontramos ante una escultura Griega de Praxíteles, se trata de la Afrodita Cnidia o Afrodita saliendo del baño.


Se trata de una escultura de bulto redondo perteneciente al arte griego. De esta escultura solo se conserva una copia romana hecha en mármol; la obra original fue realizada por el escultor griego Praxíteles, la escultura pertenece al año 360a.C., y mide 205cm, la copia romana se conserva en el Museo Vaticano de Roma.

En esta escultura se aprecia a la diosa, Afrodita, saliendo del baño completamente desnuda y apoyándose en un jarrón con la toalla. En esta escultura se pueden apreciar las características clásicas de Praxíteles; como son la curva praxiteliana o el tema agradable y tratado con suavidad a la hora de trabajar el material.

La Afrodita Cnidia es la escultura más importante de Praxíteles porque se trata del primer desnudo íntegro del arte griego; además es el primer ideal de belleza del cuerpo femenino, basado precisamente en la anatomía femenina. 

Esta obra la realizó Praxíteles para la población de Cnidia. A lo largo de los años se han realizado multitud de copias de esta escultura y también se han realizado numerosas adaptaciones con otras diosas para otras poblaciones; una de esas adaptaciones es la de la Venus de Milo, que se trata de esta misma Afrodita pero con ligeras variantes en el aspecto (la Venus de Milo aparece con sólo el torso desnudo).




Los Frontones del Partenón

Nos encontramos ante los frontones del Partenón. Esta obra pertenece a la arquitectura y escultura griega. Los frontones del Partenón eran esculturas de bulto redondo; en las esculturas se utilizaba la técnica de paños mojados; que consistía en hacer las ropas de las esculturas pegadas al cuerpo de las mismas para que pareciese que estaban mojadas dejando así ver la siluetas de las estatuas para saber si eran hombres o mujeres; esta técnica de paños mojados ya se utilizaba anteriormente en algunas de las esculturas de Egipto.


TÉCNICA DE PAÑOS MOJADOS




En los frontones, para que todas las esculturas fuesen del mismo tamaño, se utilizaba una técnica, que era, que a medida que los bordes de los frontones iban descendiendo, las estatuas, se iban haciendo en distintas posturas (de pie, sedente, yacente); de manera que, en el centro del frontón se encontraban las estatuas de pie y hacia los lados se iban encontrando las estatuas con movimiento un poco inclinadas, sedentes, y yacentes; consiguiendo así que todas las esculturas fuesen de las mismas medidas.


En los frontones del Partenón estaban representadas algunas batallas importantes, los dioses y diosas más importantes de Grecia; y lo más importante, el nacimiento de Atenea. Los frontones actualmente están destruidos y solo se conservan algunas esculturas sueltas y casi destruidas en el museo Británico de Londres. 

El frontón más importante del Partenón era el frontón oriental; en este frontón se representaba el nacimiento de Atenea y es el frontón del que más esculturas se encontraron. El nacimiento de Atenea estaba representado con Atenea saliendo de la cabeza de Zeus; nace ya adulta y con todos los elementos de batalla de Atenea; también aparecía Niké coronando a Atenea en su nacimiento. Estas imágenes se encontraban en el centro del frontón; pero ya se han perdido completamente, aunque podemos observarlo en algunas copias.